Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Biblioteca Marvel El Invencible Iron Man 10

Biblioteca Marvel El Invencible Iron Man 10
Guion
Archie Goodwin
Dibujo
George Tuska
Tinta
Johnny Craig, Mike Esposito
Traducción
Santiago García, Víctor Rubio, Juanan Cruz
Formato
Rústica con solapas, a color, 156 páginas
Precio
´16 €
Editorial
Panini Comics. Julio 2026
Edición original
The Invincible Iron Man 15-20

Sin prisa, pero sin pausa, la Biblioteca Marvel dedicada a recuperar las aventuras clásicas de Iron Man sigue su rumbo con esta décima entrega. Todavía falta mucho para llegar a hitos como la llegada de Thanos o etapas memorables como la de David Michelinie, Bob Layton y John Romita Jr. Ahora bien, si el camino es tan reconfortante como estos números escritos por el mítico Archie Goodwin, me doy por satisfecho de mil amores.

Está claro que, al contrario que otras Bibliotecas como la de Spider-Man, Thor o Los 4 Fantásticos, la serie del Hombre de Hierro no tiene tanto relumbrón no ha acaparado tantos titulares. Esto no quita para que estemos ante unos tebeos de superhéroes la mar de entretenidos hechos con mucho oficio.

Goodwin realiza en estas páginas una labor bastante importante a la hora de posicionar a Tony Stark/Iron Man como un personaje más dentro del cosmos compartido de la Casa de las Ideas. De esta forma, este volumen abre con una saga de dos números en la que deberá enfrentarse al Fantasma Rojo (que viene de la serie de la primera familia) y termina con un escarceo con Lucifer (visto anteriormente como enemigo de la Patrulla-X). De las dos historias, la más destacable es la primera. Más que nada porque casa muy bien con la naturaleza de las primeras amenazas con las que se enfrentó el vengador dorado, es decir, un comunista de tomo y lomo cuya mayor aspiración en la vida es contemplar la caída de los imperialistas Estados Unidos de América.

Tras la derrota del amigo de los monetes, comienza el arco argumental más largo que ha tenido Iron Man desde que consiguió serie propia (contando también con la cabecera compartida con el Capitán América). Nuevamente, los mimbres del argumento nos hacen viajar unos pocos años al pasado, a la era de los magazines Pulp o las novelas fundacionales de James Bond.

El malo de opereta de turno es Midas. Un megalómano con delirios de grandez cuyo plan maligno se limita a ser el hombre más rico del mundo. Como es lógico, para alcanzar su peta deberá hacerse con todos los bienes de Tony Stark. He de reconocer que el guionista crea una historia de enredos de lo más efectiva que incluye al villano, al héroe, un SDW y la entrada en pista de Madame Masque, una femme fatale que hace las veces de sicaria e interés romántico del latas. Ahora bien, habrá que ver cómo se desarrolla su tórrida relación, pero de momento debemos reconocerle que escapa de algunos de los tópicos más habituales del género trascendiendo del habitual papel de caballero de brillante armadura que salva a una doncella de la furia de un dragón.

Otro de los puntos interesantes que nos vamos a encontrar es un nuevo ejemplo de muchas vueltas de guion crean una sensación artificial de cambio pues al final lo único que hacen es agitar el avispero, pero al final todo sigue igual. Me resulta curioso que a finales de los setenta ya se usase esta táctica. En esta ocasión lo que han hecho ha sido solucionar la afección cardiaca de Tony pero, lejos de ser una solución definitiva, solo es una vuelta de tuerca a lo mismo por lo que su angustia vital relativa a sus problemas de salud cambia de forma pero no de fondo.

Dicho todo esto, me gustaría dejar claro que la mejoría de la Biblioteca Marvel Iron Man es notoria. Cada volumen supera un poquito al anterior. Puede que le haya costado coger carrerilla, eso está claro, no obstante, ha merecido la pena.

En la parte artística, mi adorado George Tuska sigue al mando del timón. Puede que no sea el dibujante más brillante o espectacular. Sin embargo, es lo suficientemente talentoso para hacer un trabajo más que digno con unas escenas de acción muy dinámicas. Para colmo, sus lápices son embellecidos por el gran Johnny Craig, una de las leyendas de la mítica E.C. Cómics. A título personal, no le pongo ni una pega al dibujo.

Usando términos de calificación académica, podríamos decir que la Biblioteca Marvel de Iron Man sigue progresando adecuadamente. ¡Por lo tanto, que el ritmo no pare!

Como siempre, los extras son los habituales de la línea con la reproducción de los correos lectores, publicidades varias, páginas en blanco y negro, un prólogo de Pedro Monje o la sección “La Era Marvel”, escrita por Lidia Castillo.