Casi seis años, entre 2018 y 2023, ha estado Jason Aaron al frente de Los Vengadores. Su segunda etapa más larga en un cómic, solo superada por su estancia en la cabecera del Dios del Trueno. Panini ha recopilado todo el material en quince tomos en tapa blanda de su línea Marvel Premiere. El último, “Vengadores reuníos”, el pasado mes agosto.
Sinceramente, creo que se va a hablar mucho en el futuro de esta etapa de los héroes más poderosos de la Tierra. Más que nada por la disparidad de sentimientos que el creador de Scalped ha logrado desatar durante todo este tiempo. Desde los que piensan que ha sido una genialidad, que ha modernizado el grupo sin renunciar a su clasicismo hasta los que creen que ha sido una patochada.

Un servidor se encuentra en un término medio. Por un lado, considero que ha durado demasiado para lo que tenía que contar, con algunas sagas bastante lamentables (como la del Fénix o la de “La Era de Khonshu”). Tampoco me ha gustado el abuso de la herramienta narrativa de Aaron de contar la historia en tres momentos temporales paralelos (pasado, presente y futuro). Una “marca de la casa” que también hemos podido ver en Thor, Conan o Star Wars. Por otro lado, leer estos Vengadores ha sido toda una aventura. Una montaña rusa de emociones a la que hemos sido invitados a montar por un guionista que ha venido a pasárselo bien.
Y es que Jason Aaron ha ido al once en todo momento durante este lustro largo. Sin levantar el píe del acelerador, el actual escriba de las Tortugas Ninja, se ha marcado el tebeo más poochie que ha publicado Marvel en lo que va de siglo. Con el único pretexto argumental de sacar algo “porque mola”. Estos vengatas han visto y han pasado por todo tipo de cosas. Desde montar su base en el cadáver de un celestial, pasando por tener a un Motorista Fantasma en sus filas. Sin olvidar la existencia de una versión del grupo de hace un millón de años con miembros como Agamotto, Odín, un titán medio Hulk medio Marca Estelar o el Fénix primigenio. ¿Tiene sentido? Ni el más mínimo ¿Hacía falta? Para nada ¿Ha molado? Eso por descontado.

En “Vengadores reuníos” confluyen muchos elementos que hemos visto en anteriores trabajos del autor: las nietas de Thor, el Lobezno cósmico o algunos secundarios de Wolverine & The X-Men. Este último, sin duda, su mejor trabajo en la Casa de las Ideas. En forma de traca final, se han unido todos los argumentos iniciados desde hace tiempo. Así pues, el ejército de héroes que la versión de Tony Stark (como Ant-Man) de Avengers Forever ha reunido se enfrentará por fin a las legiones multiversales del Doctor Muerte o de Mefisto. Esto, que en la teoría tenía muchísimo potencial, se ha terminado volviendo un poco en contra. Y es que de las casi 250 páginas de historia de este volumen, más de la mitad son interminables escenas de batallas entre cientos de variantes de los personajes mencionados. Un tsunami inabarcable de hostias que ha terminado por provocar hastío.
Ahora bien, si nos ponemos a analizar las sobradas no podemos más que aplaudir el desatamiento creativo que desborda la historia. Por aquí tenemos una versión de Ego el Planeta Viviente en la que Muerte da vida al personaje. También un gigantesco justiciero que revive para cargarse a golpe de láser todo lo que tiene delante. Asimismo hay guiños (o plagios) a la mitología de DC con esa atalaya en el fin de los tiempos, que parece una versión descafeinada del Muro de la Fuente al final de la existencia de la distinguida competencia. Pero claro, Aaron no es demasiado sutil que digamos, porque no hace falta ser muy listo para notar que “Vengadores desunidos” es su intento de hacer su propia Crisis en las Tierras Infinitas.Versión Aliexpress, claro está.

Estamos ante un tebeo divertido pese a que se pasa mucho de frenada o de su típica y tópica conclusión. Así que lo importante es quedarse con esa sensación de haber disfrutado de una peli de Michael Bay que nos ha hecho pasar un buen rato pese a que pensemos que le sobra bastante metraje (Sí, saga de Transformers, te miro a ti). Al menos, en Marvel han tenido la decencia de no convertir este último arco en un evento editorial masivo como hicieron con “La guerra de los reinos”.
La parte artística ha estado a la altura de las circunstancias para este golpe de gracia a la etapa de los Vengadores de Jason Aaron. El pistoletazo de salida lo dio, ni más ni menos, que Bryan Hitch, que se marca unas escenas de acción de excepción. El resto de los números cuentan con el dibujo de Javier Garrón, Aaron Kuder o Jim Towe, habituales de las dos cabeceras con las que ha contado el grupo en el último año y medio. Estilos dispares, pero resultados de calidad por lo general que no han desentonado lo más mínimo.

En definitiva, una etapa más que llega a su fin. Tengo mucha curiosidad por saber como será recordada con el paso de los años.


