Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Cadáveres exquisitos 1, de James Tynion, Michael Walsh y otros

Cadáveres exquisitos 1, de James Tynion, Michael Walsh y otros
Guion
James Tynion, Michael Walsh y Pornsak Pichetshote
Dibujo
Michael Walsh, Marianna Ignazzi y Valentine De Landro
Color
Jordie Bellaire
Traducción
El Torres
Formato
Rústica. 144 páginas. Color
Precio
22€
Editorial
Norma Editorial . Enero 2026
Edición original
Exquisite Corpses #1-3 (Image)

El futuro dirá si las hay aún más altas por llegar, pero no cabe duda de que James Tynion se encuentra en una cima de popularidad… y de producción. Obviando proyectos más pequeños y contenidos —que también son unos cuantos—, ahora mismo tiene en curso cuatro series regulares: Hay algo matando niños, El departamento de la verdad, The Nice House on the Lake y secuela o W0RLDTR33. Ni corto ni perezoso, decide que no tiene bastante y añade al pack Cadáveres exquisitos.

Y no es un error, porque aunque inicialmente estaba pensado como una serie limitada de doce números, pero tal como sucedió con The Nice House on the Lake ya hay anunciados varios spin offs y una secuela, con lo que parece ser que tenemos ración para rato de este universo. Aún así, supongo que Tynion empieza a ser consciente de que parar para comer y dormir tiene su aquel, pero no quiere detener la maquinaria en Tiny Onion, esa suerte de productora que se ha montado para generar nuevas series, bien sea para Image, Boom, Dark Horse o la que sea. Así que, como experimento, que parece haberle salido bien — dado el éxito de público y crítica en los USA— llega este Cadáveres exquisitos.

Cadáveres exquisitos 1, de James Tynion, Michael Walsh y otros

Asumo que muchos ya estaréis al tanto de que el llamado Cadáver exquisito, era una especie de juego practicado por André Bretón y otros surrealistas durante las vanguardias del siglo pasado para la creación artística en grupo. Por turnos, cada participante escribía una frase o concepto en una hoja de papel, la doblaba para que el siguiente no pudiera verlo y se repetía el proceso con cada uno. Los resultados, inconexos y extravagantes, de poner en común este particular juego del teléfono estropeado daban lugar a posibilidades insólitas para el desarrollo de obras de Arte.

Quizá sin un ánimo tan extremadamente experimental, pero con la misma idea de sinergias creativas nace Cadáveres exquisitos. En realidad, pese a su título, esta iniciativa concreta no se parece tanto a propuestas, de partida similares, como El desafío de Kamandi, sino a las mesas de guionistas de Hollywood o aquellas a las que asistía con otros autores el propio Tynion cuando trabajaba con DC. La diferencia es que en esta ocasión se sientan juntos guionistas, dibujantes, coloristas, rotulistas…Hay dos grandes cabezas pensantes en este proyecto, que son Tynion y Michael Walsh (The Silver Coin, Monstruos de Universal: Frankenstein), pero ya en este tomo tenemos otros nombres, como los de Pornsak Pichetshote, Marianna Ignazzi y Valentine De Landro, y próximamente pasarán por aquí Adam Gorham, Che Grayson, Gavin Fullerton, Tyler Boss y otros.

Y con el descontrol que podía haber sido semejante batiburrillo a varias manos, el resultado es tremendamente sólido y coherente. Hay un trabajo previo de desarrollo del mundo, sus reglas y personajes por parte de Tynion y Walsh y una atenta dirección por parte de ambos con respecto al resto del equipo. Aunque no es exactamente el mismo experimento, ya en Image Comics se habían dado casos similares como el Ladrón de Ladrones con Robert Kirkman como showrunner, pero el espíritu de trabajo de equipo está mucho más presente en la idea de Cadáveres exquisitos.

Además, esta serie no es solo multitudinaria en su equipo creativo, sino también en su reparto, lo que en parte la emparenta de nuevo con The Nice House on the Lake. Debo reconocer, no obstante, que el número está aquí bastante mejor gestionado y, pese a que maneja un reparto aún mayor, todo está mucho más localizado. Pero para desarrollar todo esto, veamos primero cuál es la propuesta de partida de esta serie. Cada cinco años, las trece familias que dominan el mundo en secreto se reúnen en un macabro juego: cada uno elige un arma y un asesino y los sueltan en un pueblo donde el número de bajas civiles es la moneda de cambio para hacerse con la victoria.

Así, hay tres vertientes de personajes: los representantes de las familias jugadoras, los asesinos que escoge cada una y la propia gente del pueblo. Más de una decena de personajes por vertiente que tienen que ser movidos a la vez, que tienen que quedar en la retina, en la memoria y, en algunos casos, en el corazón de los lectores mientras dura el tebeo.

Cadáveres exquisitos 1, de James Tynion, Michael Walsh y otros

Una de las críticas que se han podido escuchar es el precio de este tomo que solo tiene tres números americanos, pero en la comparativa, la cuenta de precio por páginas en este formato mismo de Norma viene a salir como cualquier otro tomo, ya que —y aquí es donde quería llegar— el primer número tiene 60 páginas y es algo completamente fundamental que sea así. Es imprescindible con respecto a la historia entender dos cosas de este primer número: la primera es que es precisa una extensión extra para poner todas las piezas en el tablero. La segunda es que el primer número corre a cargo de Tynion y Walsh sin otros guionistas ni dibujantes y la colaboración arranca ya en el segundo capítulo una vez establecidas las bases.

Es indudable que en una historia con un reparto de varias decenas de personajes, en algún momento alguno se nos puede ir de la memoria, pero la manera en que resuelven la presentación de cada uno los hace no solo memorables, sino que facilita la consulta posterior en caso de posible despiste. Y todo esto se hace a base de oficio y talento, de un trabajo de dosificación de la información, de dirección de la atención, de diseño y de guía al lector que sienta unos cimientos a prueba de bombas.

Tal como mencionan los autores en diversas entrevistas y por hacernos una idea, Cadáveres exquisitos tiene mucho de Stephen King o las producciones de Amblin en ese tipo de planteamiento donde un pequeño pueblo se ve sacudido por algo completamente ajeno y, sí, por otro lado, la dinámica de esta serie podría decirse que es la de una especie de slasher. Sin embargo, Tynion ha comentado que quería llevar la estructura y la sensación de gran evento superheroico, con toda su icónica potencia, a sus historias de terror y conspiraciones.

Y es que de acuerdo que Cadáveres exquisitos participa de ideas que ya están en otras obras de Tynion como El departamento de la verdad o The Blue Book, con toda esa suerte de tramas e intrigas secretas bajo una realidad fachada, tan del sentir post pandemia, pero su tratamiento aquí es mucho más intenso, más trepidante y a lo grande.

Además de las otras influencias citadas, se comparte algo de la idea de fondo de títulos de más rabiosa actualidad, com El juego del calamar, El último samurai en pie o la saga de La purga, con un componente de horror político bajo este especie de super bowl de la casquería la noche de Halloween en Villaningúnsitio.

Tal vez hay demasiados sucesos oportunos o todo parece a veces demasiado estereotipado, pero es parte del juego. Todo está repleto de pequeños trucos y ayudas para convertir un barullo de decenas de personajes en un sabroso bocado de digestión rápida.

Cadáveres exquisitos 1, de James Tynion, Michael Walsh y otros

En ese sentido trabaja también esa suerte de mezcla de dirección artística que lleva a cabo Michael Walsh. Los planteamientos de página, diseños de personajes, la base para la gráfica utilizada… todo es un minucioso mecanismo para gestionar toda esta información y devolverla en forma de contundentes y llamativos iconos, de ideas de asociación rápida con las que ubicamos cada concepto y personaje en su sitio. Hay una labor de diseño de producción y dirección de actores realmente encomiable por parte de un Walsh que aún se guarda algún hueco para el lucimiento personal pero, ante todo, está al servicio de la historia, una historia en la que tiene tanto o más peso que el propio Tynion

En cuanto al resto de dibujantes y guionistas, pese que dejan sus destellos de personalidad propia, hacen un esfuerzo por mimetizarse con sus estilos, especialmente visible en el dibujo, si bien no llegan al nivel de sutileza y rotundidad del artista canadiense. En cualquier caso, si Walsh es el director artístico, Jordie Bellaire es la coordinadora de postproducción y se encarga con sus colores de aglutinar y unificar atmósfera y estética, a la vez que vuelve demostrar por qué sus paletas la han convertido en la reina actual del color en los cómics.

Tal vez Michael Walsh es un autor con un talento muy por encima de su popularidad y la ingente cantidad de producción de James Tynion mueva a más de uno a pasar por alto Cadáveres exquisitos, pero probablemente estará cometiendo un error, porque este primer tomo nos da un arranque de lo más prometedor. Cadáveres exquisitos es además, pese a su escala y la amplitud de su reparto, uno de esos tebeos de fácil entrada para cualquiera, con un poco de todo lo que nos suele dar Tynion pero más grande, más salvaje y aún más espectacular.