En el año 2004 Marvel Comics creó su sello Icon con la finalidad de alojar series cuya propiedad era de autores que estaban trabajando... Criminal Integral 1, de Ed Brubaker y Sean Phillips

En el año 2004 Marvel Comics creó su sello Icon con la finalidad de alojar series cuya propiedad era de autores que estaban trabajando en la compañía. El pistoletazo de salida lo dieron Powers de Brian Michael Bendis y Michael Avon Oeming y Kabuki de David Mack. Poco después, la editorial comenzó a publicar obras de Mark Millar del tipo de Kick Ass y Superior. No obstante, el punto de inflexión fue en 2006, cuando llegó la segunda colaboración del guionista Ed Brubaker con el dibujante Sean Phillips tras Sleeper. Estoy hablando de la magnífica Criminal.

criminal

Premiada con dos galardones Eisner en el año 2007 al mejor guionista y mejor serie nueva, esta colección antológica arrasó en crítica y caló profundamente en el fandom al ofrecer una revisión de los tropos y tópicos del género negro como pocas veces se había visto en el noveno arte, y menos aún en una editorial como Marvel Comics.

Criminal. Un noir absorbente

A Ed Brubaker el noir no es algo que le sea en absoluto desconocido. De su pluma han salido joyas como La escena del crimen (Vértigo), Catwoman y Gotham Central (para DC junto a Greg Rucka) o The Fall (Dark Horse). Incluso su aclamada etapa en la serie del Capitán América tenía más de thriller que de cómic de superhéroes en muchas ocasiones.

criminal

Con estos mimbres llegamos a Criminal, un cómic que aúna lo mejor de grandes nombres de la literatura criminal como Raymond Chandler, George Pelecanos, Dashiell Hammett o Stieg Larsson. En forma de miniseries (publicadas por Panini en novelas gráficas unitarias y más tarde en dos integrales) Ed Brubaker y Sean Phillips ofrecen una profunda, cruda y descorazonadora colección de relatos con pequeños puntos en común (a menudo el nexo es el bar Undertow), pero que puede disfrutarse de manera independiente.

Este primer integral de Criminal arranca con la historia “Cobarde”, donde conoceremos a Leo Patterson. Nuestro protagonista es un ladrón de segunda generación con una habilidad nata para planificar robos imposibles, pero sobre todo para salir indemne de todos ellos. Narrada de manera magistral en primera persona por el propio Leo, nos meteremos en este nada amable submundo en el que no existen los finales felices.

criminal

Sin ninguna duda, “Cobarde” es un punto de inicio excepcional en todas las facetas. La historia violenta, sin fuegos de artificio, nos atrapa desde el minuto cero obligando a leer página tras página mientras tenemos el corazón en un puño, temiendo por el destino de Leo y su cuadrilla de rateros en un atraco donde todo lo que podía salir mal acabará saliendo peor.

Es destacable la labor artística de Sean Phillips, que echa el resto para, junto al colorista Val Staples, dotar a Criminal de una atmósfera verdaderamente única. Una narrativa pasmosa unida a una planificación de página brillante dan unos resultados que ya querrían muchas otras series.Como curiosidad, también es remarcable que durante el transcurso de “Cobarde” Brubaker y Phillips nos cuentan una intrahistoria en forma de viñetas de un periódico, que narra las aventuras del detective Frank Kafka, para las que Phillips adopta un estilo muy similar al de Chester Gould con las tiras de Dick Tracy.

criminal

El segundo arco lleva por nombre “Sin Ley” y viene protagonizado por Tracy Lawless (nada que ver con Lucy o Blackie, que sepamos). La historia da un giro para meterse de lleno en la vendetta personal de Tracy por vengar a su hermano pequeño. Para ello se escapará de una prisión militar y no dejará títere con cabeza hasta lograr su objetivo final. Pero si algo nos ha enseñado Brubaker es que nada es nunca lo que parece, por lo que amigos, os garantizo que os llevaréis una buena sorpresa en esta nueva carta de amor al género. El dibujo de Phillips es todavía más soberbio, pues el trabajo que hace con las sombras viene que ni pintado para un tipo que no quiere mostrar nunca su cara como Tracy.

Para el último arco, Brubaker y Phillips rompen con todo lo anterior, ofreciendo tres relatos protagonizados por otros tantos personajes en lo que llamaron “Los muertos y los moribundos”: Jake Brown, Teeg Lawless y Danica Briggs, un boxeador fracasado, un veterano de Vietnam drogadicto y una femme fatale, respectivamente. Un cocktail explosivo que sirve para estrechar lazos y vertebrar toda la información que disponemos hasta este momento de Criminal, pero que también son perfectamente disfrutables como relatos autocontenidos.

criminal

En definitiva, si sois de los que habéis disfrutado con Pulp, Reckless, Fatale, The Fade Out o Kill Or Be Killed, sabed que toda esa magia surge de Criminal. Una obra que quince años después sigue siendo impecable y que invita a ser releída para disfrutar de los pequeños detalles diseminados por aquí y por allá por el tándem creativo.

El primer integral de Criminal fue publicado originalmente en junio de 2013. Nueve años después vuelve a estar disponible, incluyendo todos los extras, tales como la introducción de Dave Gibbons, el proceso creativo de algunas páginas, portadas alternativas, ilustraciones, así como dos historias cortas: un adelanto titulado “El Tráiler” (que sirvió de adelanto para los lectores distribuyendose por internet) y “Nadie se sube gratis al tren”, relato creado para Comic Book Legal Defense Found (asociación americana que lucha por la libertad de expresión en el medio del cómic).

Tengo que hacerme ya con el segundo tomo.

Compartir:

TX

Fanático sin solución del cómic de superhéroes, del manga, del cine de terror, la literatura fantástica, los videojuegos y más heavy que una lluvia de mercurio al rojo vivo. Como los mejores turrones, he vuelto a casa por Navidad (aunque trece años he tardado).

No hay ningún comentario todavía.

Anímate a ser el primero en comentar.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

WP2Social Auto Publish Powered By : XYZScripts.com