No me he parado a comprobarlo, pero el Zorro debe ser, junto con Tarzán, el personaje nacido en la literatura que más adaptaciones a otros medios ha tenido. El mítico justiciero creado en 1919 por Johnston McCulley ha protagonizado más de medio centenar de producciones audiovisuales entre películas y series para televisión (tanto de animación como de imagen real). También lo hemos podido ver en videojuegos y, por supuesto, en tebeos, con algunas adaptaciones a cargo de Alex Toth o Matt Wagner. También se ha enfrentado a Drácula (en una delirante miniserie publicada por Topps Comics) y en los últimos tiempos hemos podido disfrutar de las aproximaciones al mito realizadas por Sean Murphy o Pierre Alary.

Siguiendo con el noveno arte, en el futuro podremos disfrutar de una miniserie del Zorro escrita por Howard Chaykin y dibujada por Jorge Fornés. Una historia que nos ofrecerá Moztros en España. Pero antes, nos toca disfrutar de “Tierra de Capiangos”, una novela gráfica publicada originalmente por Ovni Press.
Antes que nada, una rápida búsqueda en Google para ponernos en situación sobre qué es un Capiango. El Capiango (o Yaguareté-Abá) es una criatura mitológica del folklore guaraní y del nordeste argentino, descrita como un brujo o guerrero capaz de convertirse en un yaguareté (jaguar). Asocia la transformación de humano a bestia (similar al lobizón) para atacar, proteger o aterrorizar.
Escrita por Luciano Saracino (guionista todoterreno que ha trabajado para múltiples mercados), ambienta la historia en 1823, llevando a Don Diego de la Vega desde California hasta la lejana Argentina para atender unos negocios familiares. Como suele pasar en estos casos, no tardará en toparse con problemas de todo tipo que le obligarán a ponerse el sombrero, la capa y el antifaz y a desenfundar su espada para impartir justicia, viéndose metido en una conspiración que incluye la presencia de los mencionados Capiangos. Figura mitológica, como decía más arriba, que sirve de excusa y catalizador para prender la llama del fuego interno que llevará al Zorro a entrar en acción.

En “Tierra de Capiangos”, el escritor no se molesta en perder el tiempo y va directo al grano, presentando todos los protagonistas importantes para el desarrollo de la historia en las primeras páginas. Pese al exotismo del escenario elegido por Ovni Press para desarrollar esta aventura del Zorro, los ingredientes con los que se cocina la trama son bien conocidos para cualquiera que se haya acercado previamente al personaje. Es decir, tenemos ricos terratenientes que quieren hacerse a la fuerza con las tierras de los más desfavorecidos, una chica guapa, un malo muy malo y algo de misterio con tintes de sobrenaturalidad.
Si por lo general el Zorro defiende a campesinos, aquí será lo mismo pero sumando indios americanos. Si en México buscan plata, en Argentina es otro bien natural. Al final todo cambia para que todo siga igual. Y lo mejor de todo es que no querríamos que fuera de otra forma. Si uno se acerca a un tebeo del justiciero por excelencia de la literatura universal, esto es lo que espera encontrar.
A esto sumad algún que otro giro, diálogos con chispa y algo de mala leche (incluso podríamos acusar a Don Diego de ser un poco bastante elitista) y muchos duelos de espada. Lo dicho, diversión asegurada. Ahora bien, en la parte menos positiva, destacar que la resolución de algún argumento es más propia de un capítulo cualquiera de Scooby Doo.

En la parte gráfica nos encontramos con Emiliano Correa (Ninjak vs Roku) que realiza un trabajo correcto. Sin grandes alardes pero sin grandes deficiencias. Eso sí, habría sido de agradecer una mayor espectacularidad en la diversas escenas de acción que pueblan “Tierra de Capiangos”.
En resumidas cuentas, tanto si sois fan del enmascarado (en Marvel y DC lo llamarían vigilante), como si solo buscáis pasar un rato entretenido, este es vuestro cómic.
Moztros ha presentado la obra con encuadernación rústica y solapas. A modo de extras se incluyen varias páginas de bocetos y unas pequeñas biografías del equipo creativo.


