Últimamente se han puesto de moda entre los llamados adultos jóvenes las historias de fantasía. Solo hay que echar un vistazo a obras como Nimona, Lightfall, la saga de los Dragones de té, o Wynd para ver lo bien que calan este tipo de historias entre un público muy concreto, y lo bien que funcionan al escoger el cómic como medio narrativo. Por eso, La última sirena Tomo 1, del autor coreano Derek Kirk Kim afincado en los EE.UU. desde su infancia, es otro buen ejemplo de obra que puede encajar muy bien entre este tipo de público. La edición de Astiberri cuenta con una encuadernación en cartoné y un papel estucado brillante que la diferencia un poco de otro tipo de obras, aunque encaja muy bien con ella, como ahora veremos con más detenimiento.

La obra empieza con la acción ya establecida. Tendremos que ir descubriendo poco a poco quién es esa sirena que, acompañada de un simpático ajolote, se esfuerza por encontrar un volumen de agua suficiente en el que vivir dentro de un mundo postapocalítpico dominado por criaturas mutantes. Para ello, va en una especie de nave-robot llena de agua, que hay que ir recambiando a medida que se va intoxicando el agua y va perdiendo calidad. A medida que avanza la acción iremos descubriendo más de esta sociedad apocalíptica y de personajes que van apareciendo y se cruzan con la peculiar pareja de compañeros de viaje.
Es curioso porque Derek Kirk Kim adquirió relevancia gracias a su La misma diferencia, una obra con la que ganó diversos premios de la industria del cómic americana y con un corte intimista y hasta cierto punto independiente. Por eso, aquellos que esperen encontrar algo parecido se va a llevar una buena sorpresa, no solo por el tono de la historia, saltando más al terreno de la ficción sino por el aspecto gráfico. Es cierto que en esa línea sí hemos podido ver alguna historia corta en Fábulas y en EE.UU las series de Dentro del laberinto o Cristal Oscuro, de Jim Henson, pero la obra que le dio la fama es bastante diferente a esta.

Si hay una sensación que produce La última sirena es la de estar viendo una película de animación. El dibujo hiperrealista con coloreado digital y la rejilla de viñetas colocadas sobre fondo blanco da un aspecto cercano al de storyboard, como si estuviésemos colocando fotogramas de una película uno junto al otro. Algo que refuerza ese tono mantenido de acción y aventuras en el que vamos a ir averiguando lo que sucede de manera subliminal, a través de diálogos entre los personajes. Una manera inteligente con la que consigue que vayamos descubriendo esta sociedad, en lugar de que nos la vayan presentando de una manera más convencional.
Lo que sí provoca esta narrativa tan particular es que nos leamos el libro casi en un suspiro. Al estar planteado este primer tomo como la introducción en la que conozcamos tanto el mundo postapocalíptico como los principales protagonistas de la historia, realmente cuando ya comenzamos a familiarizarnos con ellos… acaba de sopetón. Los lectores más veteranos también echamos de menos en una obra con una técnica artística como esta, algún extra en forma de diseños de personajes, desarrollo de personajes o incluso proceso de coloreado y bocetos iniciales. Pero imagino que para el público hacia el que parece estar dirigido, eso será lo menos importante.

En definitiva, La última sirena Tomo 1 es una historia fantástica ambientada en una sociedad postapocalíptica que, a través de una acción directa sin sitio para presentaciones y desarrollo expositivo, toca temas como la ecología y las relaciones entre los personajes. Una obra dirigida a un público adulto joven con una técnica artística muy llamativa que hace que parezca que estemos viendo una película de animación generada por ordenador más que un cómic. De momento solo hemos podido leer la introducción de la historia, pero deja con suficientes ganas de seguir leyendo más de este mundo en el que una sirena y un ajolote tendrán que encontrar el océano o al menos una masa de agua suficiente como para poder vivir en ella sin dificultad.
Lo mejor: Cómo utiliza la acción. Que vayamos averiguando más de los personajes y la sociedad de manera sutil y prácticamente incidental.
Lo peor: La lectura dura muy poco. Me habría gustado algún extra donde se explicase más del proceso creativo.


