La Tierra ha sufrido los efectos de un acontecimiento extraordinario. Millones de personas se han desvanecido sin dejar rastro. Nadie se ha librado del... Superman: Por el mañana (DC Pocket)

La Tierra ha sufrido los efectos de un acontecimiento extraordinario. Millones de personas se han desvanecido sin dejar rastro. Nadie se ha librado del cataclismo. Ni siquiera Superman. Pero ha pasado ya un año y el héroe tiene aún muchas preguntas por responder. Las dudas lo están matando. Cuando llegue la hora de entrar en acción, Superman se enfrentará a un dilema formidable: ¿hasta dónde está dispuesto a arriesgar «por el mañana»?

Siempre he tenido el mismo problema con Superman. ¿Cómo pones en apuros al hombre que es más poderoso que una locomotora, más rápido que una bala y capaz de saltar por encima de altos edificios (entre otros muchos poderes)? La respuesta suele ser que hay que desafiarle intelectual o emocionalmente. Y no es fácil. Dejando a un lado el habitual recurso de utilizar a Lois Lane como chica-rehén-para-todo, las mejores aventuras de Superman son aquellas en las que tiene que ser más inteligente que su adversario, porque no puedes desfiarle físicamente. Podría cargarse a Lex Luthor con un pestañeo, pero nunca lo hará: tiene que pillarle con las manos en la masa, y con todas las pruebas necesarias para que la justicia lo condene (total, para qué, si va a salir a la calle al episodio siguiente). Pero Luthor siempre es más astuto que Superman, por eso su batalla no termina nunca. ¿Pero qué ocurre cuando el mayor enemigo de Superman… son él mismo y sus propios amigos? ¿Qué ocurre cuando se le pone a prueba de tal modo que la única forma de vencer sería destruir la raza humana? Estas son las preguntas a las que Brian Azzarello y Jim Lee intentan dar respuesta en este Por el mañana, la saga que ECC Ediciones ha recopilado en su formato DC Pocket.

superman por el mañana

Leí esta historia por primera vez en su edición de Planeta DeAgostini, hace unos diez años, y lo único que recordaba de ella era a Superman hablando con un sacerdote. He tenido que releerla ahora para darme cuenta de que era una saga mucho más compleja y ambiciosa de lo que parece a simple vista, pero también con un desenlace muy decepcionante. Un año después de la desaparición de un millón de personas de todo el planeta, Superman sigue intentando encontrar el motivo de dicha catástrofe. Su búsqueda lo lleva a una nación de Oriente Medio en continua guerra civil, y a una extraña máquina que parece ser la responsable. Al recuperar esa máquina y planear usarla para deshacer la desaparición de tanta gente, Superman pone a prueba su fe, su capacidad de amar y su condición humana. Sus continuas conversaciones con un sacerdote católico suponen una especie de sacramento de confesión, que aparecen intercaladas con las escenas de acción y el avance de la enfermedad del sacerdote. Vemos a Superman enfrentarse a Batman, a Wonder Woman, a Aquaman y al resto de la JLA, puesto que sus acciones repercuten no sólo en la percepción que tiene la gente de él, sino también en la que tienen del resto del equipo, hasta llegar a un final que se pasa de climático. El desenlace intenta ser tan dramático, tan apocalíptico, que hasta su villano final, por poderoso que sea, resulta risible.

El guionista Brian Azzarello (Batman: Condenado, Faithless) es capaz de hacer grandes cosas tanto con superhéroes como en el género negro, pero eso no quiere decir que no patine de vez en cuando. La presentación del drama interno de Superman, su crisis de fe en la humanidad y en sí mismo y la resolución con la que parece afrontar el fin de todo acaban quedando en agua de borrajas cuando se nos desvela el misterio. Es una lástima que una historia con un punto de partida tan potente acabe sucumbiendo a los lugares comunes que habitualmente frecuentan los guionistas faltos de ideas. No suele ser el caso de Azzarello quien, por normal general, suele desarrollar muy bien sus tramas. Pero, como decimos, este final le ha venido grande. Por su parte, quien cumple la papeleta con nota es el dibujante Jim Lee (Batman: Silencio, All-Star Batman y Robin, el Chico Maravilla). Se le suele criticar por ser más un dibujante de pin-ups que un buen narrador aunque, a tenor de lo que leemos en estas páginas, su capacidad narrativa no está mermada. Vale, no es un narrador excepcional, pero para lo que tiene que contar en estos doce números, sale bastante airoso. Es más, no sólo tiene una secuencialidad bastante digna, sino que además el tío dibuja con mucha solidez y un increíble nivel de detalle. Con sus tropos, sus poses y sus defectos, sí, pero peores dibujantes he visto yo por ahí.

superman por el mañana

Da la impresión de que Azzarello y Lee querían contar en este arco llamado Por el mañana la historia definitiva de Superman, la que sentara las bases por las que el resto de historias debieran medirse, y les vino grande el encargo. No a Lee, que para tebeos espectaculares ya sabemos que tenía poco rival (ahora es otra cosa), sino a Azzarello, que seguro que en su cabeza la historia tenía mucho más sentido. No es la mejor historia de Superman, pero tampoco es de las peores. Doce números por menos de 10 EUR es una oferta imbatible si queréis leer una historia pijamera bastante decente.

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Antonio Hidalgo

Anteriormente conocido como El Tete, abandonó los sellos y las RCLTG para encargarse de esta web. Y no volvió a mirar atrás. Bueno, algún vistacillo ocasional sí que ha echado.

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