Si hay una obra que se recomienda a los no-iniciados en el cómic de superhéroes y que se reedita continuamente es Batman: Silencio .... Batman: Silencio

Si hay una obra que se recomienda a los no-iniciados en el cómic de superhéroes y que se reedita continuamente es Batman: Silencio . De hecho, todas las editoriales que han tenido en su poder los derechos de esta obra, desde su publicación original han sacado una edición: Norma en 5 tomitos rústica, Planeta en un tomo cartoné recopilatorio y ECC publica ahora por cuarta vez (tras la coedición con Salvat dentro del coleccionable Novelas Gráficas DC, la Grandes autores y la edición Deluxe) un tomo recopilatorio en cartoné con los 12 números que componen este arco argumental bajo el sello Batman Legends .

Silencio  supuso el debut de la estrella Jim Lee en DC. Y lo hizo tras la etapa de Ed Brubaker junto a Scott McDaniel, con un tono muy de género negro (el que cabe esperar en Brubaker) y más alejado del pijamero puro con superhéroes y villanos pintorescos. Para recibir a Lee, DC lo acompañó de Jeph Loeb, un guionista que gozaba de buen renombre gracias a sus colaboraciones con Tim Sale. Completan el equipo estrella Scott Williams (posiblemente el mejor entintador que ha tenido Lee) y Alex Sinclair al color.


Loeb es perro viejo y sabe qué puede escribir para que Lee se luzca. Construye para él una historia que va a contar con uno de los elencos de secundarios más floridos que puede uno recordar para una misma historia del murciélago. Coloca el detonante en un secuestro de un niño a manos de Killer Croc, y el dinero de su rescate que desaparece a manos de Catwoman. Desde ahí Batman va a ir saltando por casi todos los grandes villanos que ha tenido: Joker, Dos Caras, el Espantapájaros, Ra’s Al Ghul, su hija Talia, Enigma… y quedan muchos.

Esta historia dividida en 12 capítulos tiene muchos defectos y grandes virtudes. Reconozco que la he recomendado en muchas ocasiones y la considero una manera formidable de entrar a la lectura de superhéroes, y concretamente de Batman. ¿Por qué? Pues porque tiene muchos elementos que van a llamar la atención del lector no-aficionado: un personaje misterioso, Silencio, que no es excesivamente conocido y que tampoco ha tenido un recorrido posterior como para que le fastidie el misterio de su identidad; un elenco de secundarios que conoce de otros medios, y que se va a ir repasando poco a poco; un dibujo muy espectacular con páginas o viñetas que hemos visto posteriormente en mil pósters e ilustraciones; y el inicio, más allá de una sugerencia o un coqueteo, de una de las relaciones más importantes de los últimos años: Batman y Catwoman.


Eso sí, el lector curtido puede sorprenderse de esta recomendación, puesto que analizando la obra con una mirada crítica y objetiva, hay que reconocer que no hay por donde cogerla: el guión se asienta en una excusa para ir saltando de un villano a otro y dar pie a «la pelea de turno», y el dibujo de Jim Lee es tremendamente espectacular, pero con una carencia narrativa evidente. Si Scott McCloud hubiera editado su famoso Entender el cómic  después de leer esta obra, no hubiera sido de extrañar que hubiera planteado como posible transición narrativa las escenas «pin up a pin up». Lee es muy vistoso, pero orienta todo el cómic a impresionar con poses molonas y splash page para colgar en tu pared.

La magia del cómic hace que una obra que, a priori, puede ser considerada formalmente deficiente, tenga un lugar relevante en muchas bibliotecas porque, repito, la sigo considerando a pesar de todo, una puerta de entrada de las mejores que se pueden encontrar. Si alguna vez te encuentras al típico amigo que te pregunta por dónde empezar, seguro que si le recomiendas Silencio  tienes muchas papeletas para acertar en tu recomendación. Porque además, Loeb plantea la historia para que te la leas en un suspiro, colocando acertadamente los cebos para el lector, despistando cuando toca y con un ritmo trepidante en todo momento.


En definitiva, Batman: Silencio  sigue siendo una obra maravillosa para iniciarse en la lectura del Caballero Oscuro. Plantea un repaso por la casi totalidad de la galería de villanos de uno de los personajes con más enemigos carismáticos de la historia del cómic, y lo hace mientras intenta resolver un misterio que nos tendrá en vilo toda la lectura. Además, puede considerarse como el punto de arranque de la relación entre Bruce y Selina, y el paso de la hasta ahora villana a una zona más cercana a la heroicidad de lo que estábamos acostumbrados a ver en ella. La edición de ECC contiene los 12 números más el interludio aparecido en el número 0 de la revista Wizard, sin extras.

Lo mejor: Su ritmo y el repaso a toda la galería de villanos la convierten en una manera fabulosa de empezar a leer cómics del personaje.

Lo peor: Al guión y el dibujo (desde un punto de vista narrativo) se le pueden poner muchos peros.

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Alejandro Martínez

Alcalde no electo de Star City. Conocido en determinados círculos como "El páharo". Era el único que justificaba sus artículos en esta web, pero los caciques que la dirigen me han obligado a dejar de hacerlo... Sniff sniff.

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