Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Kill Logger, de Keita Sugahara y Natsumi Inoue

Kill Logger, de Keita Sugahara y Natsumi Inoue
Guion
Keita Sugahara
Dibujo
Natsumi Inoue
Traducción
Ezequiel Minsburg
Formato
Tomo triple B6 (130x180) rústica (tapa blanda) con sobrecubierta 592 páginas en blanco y negro y seis en color
Precio
17.90 €
Editorial
Moztros. Diciembre 2025
Edición original
Tenkyû no KiLL Logger (天泣のキルロガー)

¡Tenemos nuevo manga en la oficina! Como no podría ser de otra manera, Moztros ha metido la cabeza en el mercado del cómic asiático. Por el momento, van publicando algunas cositas de lo más interesantes como The Walking Cat, Ciudad Parásito o El Palacio Infinito (estas dos últimas del maestro Shintaro Kago). Ahora nos llega Kill Logger, un tomo único que recopila los tres volúmenes originales de la serie que vieron la luz en Japón en 2019 al amparo de la editorial Futabasha.

Además, Kill Logger supone el debut en España de Keita Sugahara y Natsumi Inoue, los responsables de que conozcamos a Hiromu, el protagonista de este sarao. La premisa de este thriller de terror sobrenatural es de lo más interesante. El mencionado chaval, un adolescente que va al instituto, es el superviviente de un intento de asesinato que acabó con la vida de sus padres y lo dejó gravemente herido. Desde ese momento, tiene la extraña habilidad de detectar a un asesino cuando llueve, al ver sobre él el espíritu de sus víctimas. La cosa se complica cuando conoce a Yuzuka, una chica de su edad que es mucho más de lo que aparenta. Y es que solo se puede alimentar con carne de asesinos, lo que propicia el inicio de una extraña relación.

A lo largo de veintitrés capítulos, la trama avanza como un tiro gracias a que va directa al grano y a una acertada mezcla de géneros. Porque Kill Logger es ante todo un drama. Hiromu es un chaval completamente traumatizado. Para colmo, sus visiones solo consiguen hundirlo más en la miseria. El recuerdo constante de lo sucedido no le permite avanzar ni retomar su vida, puesto que el dolor y el sufrimiento son una parte indivisible de su alma.

En cuanto al terror sobrenatural, tiene más miga de lo que parece. El equipo creativo de Kill Logger desarrolla de manera muy interesante la relación de Yuzuka e Hiromu. Una simbiosis tóxica, pues él no quiere servir de detector de asesinos para que sirvan de sustento a la particular súcubo. Sugahara trata de evitar maniqueísmos y pasa de establecer que está bien y que está mal. Ella hace lo que hace para sobrevivir, no encuentra placer en el sufrimiento de sus víctimas. Por su parte Hiromu se ve en el fondo de un agujero del que no puede escapar… O quizás no quiera.

También ha sido agradable comprobar cómo la relación de ambos se escapa de los tópicos. Aquí me van a permitir un pequeño spoiler, porque prescinde por completo de elementos románticos de cualquier tipo. En las casi seiscientas páginas de Kill Logger no vais a encontrar ningún tipo de amorío.

De fondo, el guionista va dando algo de información sobre el suceso que sirvió de catalizador para las habilidades como Kill Logger de Hiromu. Ahora bien, no sobrecarga de información al lector. De hecho, una vez finalizado el volumen queda la sensación de que la historia daba para mucho más, pues hay muchísimas preguntas que quedan sin respuesta. Pero si algo nos enseñó el manga de Bakuman es que, cuando las ventas no acompañan, hay que cerrar las tramas como buenamente se pueda en el menor tiempo posible.

Por lo demás, Kill Logger es un manga que me habría gustado leer mes a mes o incluso, si me apuran, semana a semana (algo imposible en un panorama editorial como el nuestro) por su estructura procedimental en el que la extraña pareja va detectando a asesino tras asesino y trazando un plan para ver como es devorado.

La parte más terrorífica de este manga se sirve en el momento en que Yuzuka se da un festín con sus víctimas. Aquí es donde Natsumi Inoue tira de gore para mostrar algunas escenas de lo más truculentas en las que no se corta con la sangre, la casquería o las vísceras. Sin duda, esto es lo más llamativo de un acabado artístico que, si bien no tiene grandes carencias, tampoco puede alardear de grandes virtudes. Se limita a ser eficaz y cumplidor.

En resumidas cuentas, si os gusta el terror y las historias con buenos giros argumentales, pero que tampoco se paran a complicarse por el camino, estoy convencido de que pasaréis un buen rato con Kill Logger.

La edición de Moztros es correcta, rústica con solapas, tamaño B3, inclusión de las portadas originales a color y una buena reproducción de los materiales.