Al igual que ha sucedido con el Universo Energón o las franquicias de Street Fighter o Power Rangers, Moztros parece haber encontrado otro autor fetiche del que muchos solicitamos mayor presencia en las tiendas, Shintaro Kago. Tras El palacio infinito, éxito de ventas en España, la editorial apuesta por una nueva serie, actualmente en curso y que va a constar de un total de 4 tomos. Ciudad Parásito 1 nos presenta una obra que recoge muchas de las señas de identidad del autor japonés: Género ero-guro, distopías, surrealismo… Publicada a tomo por año en sentido de lectura occidental cuenta con una edición de un tamaño algo superior al habitual del manga, sobrecubiertas y un capítulo 0 completamente a color. Además, se incluye una entrevista realizada por la editorial al autor de la obra.

El mundo que nos plantea Ciudad Parásito es uno en el que, tras una guerra que ha dejado numerosos mutilados, se han desarrollado unas prótesis orgánicas a partir de parásitos que también dan vida a todo tipo de muebles o cualquier otro objeto inanimado. El mundo se aproxima hacia su fin y la sociedad busca acumular buen karma a golpe de talonario, porque para conseguirlo a través de las buenas acciones hacen falta demasiadas vidas y posteriores reencarnaciones.
Si algo tiene Shintaro Kago no es precisamente su accesibilidad. Sus obras son muy complejas y ricas en subtramas, amén de que profundizan en materias y le aporta su propio sello. Si en La formidable invasión mongola presentaba su peculiar versión de la Historia del mundo, y en El palacio infinito sobre las líneas temporales y el multiverso, en Ciudad Parásito el tema central es el Budismo. El autor utiliza los parásitos y la sociedad distópica para introducir algunos de los puntos más relevantes de la religión, como la reencarnación, el karma o cualquier otro asunto de las creencias taoistas que influyeron en ciertas tradiciones budistas populares.

Por ejemplo, los «Sanshi», también conocidos como los «Tres gusanos» o los «Tres cadáveres» son entidades simbólicas que representan fuerzas internas negativas que dañan el cuerpo, la mente y el espíritu. Según las enseñanzas budistas, habitan en el cuerpo humano y contribuyen a la degeneración, la enfermedad y el mal karma. Cada uno de estos «gusanos» viven en una parte específica del cuerpo y busca fomentar comportamientos dañinos. Aquí se muestran en sentido literal como unos parásitos que habitan en cabeza, pecho o abdomen.
Y si algo tiene de característica la obra de Kago es un humor tan negro que acaba rayando en lo macabro, con escenas de sexo explicito que parecen sacadas de una película de Cronenberg. Él mismo reconoce que busca hacer comedias, aunque las escenas crueles que se repiten una tras otra, hacen que sean valoradas en ocasiones como libros de terror. Es inevitable verlo así porque son escenas tan hiperbólicas que producen de todo menos risas…
El dibujo no es tan excesivo como la anterior obra publicada por Moztros, pero las escenas de sexo con las prótesis vivientes y los diseños de los edificios de urbes tecnológicas, contribuyen a esa sensación de incomodidad que provocan casi todas sus obras. Los diseños son el punto más relevante de su trabajo, como los citados «Sanshi» o las seis perfecciones simbolizadas en el Budismo con los seis brazos, que aquí son representadas a partir de las prótesis parasitarias

En definitiva, Ciudad Parásito 1 es una obra compleja que aporta una reflexión sobre las eneseñanzas budistas a través de una historia de ciencia ficción y distopías. No debería tardar mucho en llegar el segundo tomo, ya publicado en su edición original, aunque tendremos que esperar a 2025 y 2026 para completar la segunda mitad de la obra. Si conoces a Shintaro Kago, y has disfrutado de algunas de sus obras, poco más necesitas para querer acercarte a ver cómo sigue exprimiendo su técnica para aprovechar el medio del cómic al 100%. Si, por el contrario, te apetece probar con alguna obra de un autor que cuenta con una reputación «diferente» en esta serie vas a poder descubrir todas sus señas identitarias, sabiendo lo que vas a poder encontrar en otros trabajos suyos.
Lo mejor: Puro Shintaro Kago. El modo en el que desgrana los principales fundamentos del budismo.
Lo peor: Una obra especialmente compleja y difícil, a la que hay que acercarse con precaución y sabiendo qué esperar de ella.


