Hoy en día, Jonathan Hickman es una de las estrellas de mayor relumbrón del panorama USA actual y cuesta encontrar un autor al que... Los mundos posibles de Jonathan Hickman

Hoy en día, Jonathan Hickman es una de las estrellas de mayor relumbrón del panorama USA actual y cuesta encontrar un autor al que se le haya dado la relevancia y la pompa por parte de los medios y el fandom que ha tenido su llegada a los mutantes con House of X / Powers of X. Pero hubo un momento, antes de su primera venida en Marvel con los Cuatro Fantásticos, en que Hickman era uno de esos nombres desconocidos de aquella nueva Image que estaba surgiendo. Los mundos posibles de Jonathan Hickman recopila estos primeros pasos.

Antes de que comenzara a dar el pelotazo con la primera familia, publicó con Image Comics cinco series de las cuales Panini recoge cuatro en Los mundos posibles de Jonathan Hickman: El informativo nocturno, Pax Romana, Requiem por Marte y The Red Wing. Todas ellas fueron publicadas en tomos independientes por Panini en su día y ahora son recogidas en este tochal de casi 600 páginas, que sorprendentemente mantiene inédita Transhuman, la quinta serie de aquel periodo con Image.

Los mundos posibles de Jonathan Hickman

Cada una de las series es completamente autónoma argumental, artística y tonalmente, pero sí es cierto que en el conjunto de las cuatro historias de Los mundos posibles de Jonathan Hickman, encontramos incipientes signos de muchas de aquellas cosas que serán seña de identidad del escritor sureño: los saltos temporales (sea narrativos o de los de Dr. Who, para entendernos), las conspiraciones, la mezcla de la historia y la ciencia ficción, sus páginas de información y diseño e incluso su trabajo de personajes puramente utilitarios está aquí.

Más allá de un bonito lomo en tapa dura y un puñado de extras, solo atisbo un motivo por el que estas cuatro series deban ser recopiladas bajo una sola cabecera y es que para aquellos fans del guionista, Los mundos posibles de Jonathan Hickman pone de relieve un camino de aprendizaje paso a paso donde vemos sus trucos y manías sin depurar, donde vemos cómo mejora con cada serie y va puliendo sus carencias, donde lo vemos pasar de guionista primerizo y torpe con grandes ideas y ambiciones a la figura del cómic americano que es hoy día. Probablemente estamos ante los peores trabajos que ha escrito en toda su carrera, ya que pese a la magnitud de sus ideas podemos ver todos aquellos primeros tropiezos, pero para entender cómo funciona la mente de este arquitecto en más de un sentido, nada mejor que hundirnos en el barro de estos cimientos de Los mundos posibles de Jonathan Hickman.

El informativo nocturno (2007)

El informativo nocturno es la obra debut de Jonathan Hickman, que irrumpe además como guionista y dibujante. En ella, una oscura organización terrorista de naturaleza casi religiosa pone en marcha un plan de atentados contra los medios de comunicación americanos, que se postulan como la base de cualquier poder político y económico.

Los mundos posibles de Jonathan Hickman

El informativo nocturno es una obra genuinamente primeriza y tiene todos los fallos en los que se suele caer en este tipo de situaciones: exceso de pretensiones, demasiadas cosas que contar, mensaje político con ínfulas… en los extras incluso el propio Hickman admite que no sabía muy bien dónde pisaba cuando lo hizo.

Tendremos conspiraciones, mezcla de lo más prosaico del panorama socioeconómico con lo sobrenatural, proclamas sobre la manipulación de los medios y hasta una extensa bibliografía de consulta. La verdad es que hay una gran historia en El informativo nocturno, pero es una lástima que esté tan mal contada. El dibujo de Hickman está repleto de trampas que visten, pero obstaculizan la historia. Todas las iluminaciones son forzadas y dramáticas, lo que aporta teatralidad, pero dificulta el acting y la caracterización. Con ánimo de ser rompedor (y de ocultar carencias) plaga las páginas de recursos de diseño indiscriminados y bastante vacíos más allá de machacar la idea de cabecera de informativo. La rotulación rígida y robótica se une a una cierta diarrea verbal hasta hacer la lectura de esta obra un trabajo bastante arduo. Vamos, que tiene mucho que poder mejorar.

Pax Romana (2007)

Pax Romana nos presenta un futuro cercano donde el Vaticano ha financiado la investigación que hará posibles los viajes en el tiempo y retrocederá a los tiempos del emperador Constantino para frenar el avance del Islam. Pax Romana nos lleva a una ucronía, pero en lugar de utilizarla como punto de partida de la historia, es el propio proceso de creación de la ucronía el motor de la historia. Emperadores y papas genéticamente modificados, mercenarios temporales, alteraciones dirigidas en la historia y, por supuesto, conspiraciones pueblan esta historia.

Los mundos posibles de Jonathan Hickman

Pese a que Hickman también se encarga aquí del dibujo, la carga de grafismo es mucho más ligera y clara (si bien no exenta de efectismos). Esto nos deja menos artificios que oculten sus limitaciones como dibujante, pero en cualquier caso, supone una mejora sustancial con respecto a la historia anterior y, además vemos por primera vez un ejemplo de esos puzles hickmanianos donde al llegar al final todo encaja meticulosamente.

Requiem por Marte (2008)

Uno de los checks obligatorios por los que cualquier creador de cómics con aspiraciones debe pasar es su propia redefinición de los superhéroes y esto es lo que fundamentalmente nos brinda Requiem por Marte. En el año 2115, en un mundo que apenas sobrevive al cambio climático y las pandemias, la amenaza de una invasión alienígena que exterminará a la humanidad se cierne sobre la Tierra. Marte, una especie de Superman llegado en la Edad Media y otra serie de superhéroes serán los encargados de detenerlo.

Los mundos posibles de Jonathan Hickman

Pese a que el trabajo gráfico recae en un Ryan Bodenheim bastante más capaz que Hickman, Requiem por Marte tal vez es uno de los trabajos menos interesantes del escritor. Tal vez tenemos aquí un precedente de sus Vengadores, con su gran invasión inminente, sus tierra paralelas y sus flashbacks, pero en 2008 la sombra de The Authority aún era alargada, aunque ya con una cierto deje de decadencia. Requiem por Marte recoge esas cosas que ya por aquel entonces empezaban a ser tópicos y no les aporta gran cosa. El widescreen, la violencia explícita, el punto de vista revisionista que ve a los superhéroes desde fuera y los despoja de sus códigos para tratar de hacerlo funcionar en la realidad… La perspectiva del tiempo ha puesto muchas de las obras en esta línea en un ángulo que hoy resulta caduco y al no haber un trabajo de personajes que consiga el ancla emocional, pierde gran parte del interés que pudo tener en 2008.

The Red Wing (2011)

The Red Wing ya es otra cosa. No solo encontramos a Hickman junto Nick Pitarra (Los Proyectos Manhattan), sino que esta obra llega ya cuando llevaba dos años fogueándose en los Cuatro Fantásticos y encontramos un Hickman más maduro, con menos verborrea, un trabajo de personajes más cuidado y sobre todo más consciente de lo que necesita para contar lo que quiere.

Los mundos posibles de Jonathan Hickman

The Red Wing nos lleva de nuevo de viaje por el tiempo. En este caso los viajes temporales se han convertido en una herramienta militar más para una guerra que ahora ya no se limita a una época. The Red Wing nos cuenta la historia concreta de unos jóvenes pilotos en esta guerra. Hickman esta vez parece tomar consciencia de que no es necesario una historia de escala macro para ilustrar una idea macro y consigue que sea nuestro interés por lo que les sucede a los protagonistas lo que vaya construyendo el mundo que hay detrás.

Dado que The Red Wing no incluye apenas acción física que implique cuerpo humano sino que se enfoca más en las naves , robots y criaturas, Pitarra libra su punto más débil en un más que correcto resultado final, en el que apenas podemos achacarle una cierta rigidez en algunas expresiones y en el que destaca con algunas propuestas narrativas realmente espectaculares. Todo esto nos deja que sin demasiadas dudas, The Red Wing es el más conseguido de Los mundos posibles de Jonathan Hickman tanto en guion como en dibujo.

Los mundos posibles de Jonathan Hickman se presenta finalmente, más allá del interés de cada historia por separado, como una especie de biblioteca de consulta sobre los vicios, señas de identidad y génesis del denominado arquitecto de los cómics, Jonathan Hickman.

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Alain Villacorta "Laintxo"

Fue picado por un cómic radiactivo y ahora ve el mundo a través de viñetas y tiene el sentido de la realidad proporcional de un tebeo. No os preocupéis, no es peligroso... creo...

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