Sin prisa pero sin pausa, la gente de Moztros sigue ampliando la licencia de Godzilla en España. Como dijimos no hace mucho, el Rey de los monstruos gigantes ha tenido una presencia casi continuada en el mercado americano desde finales de los ochenta. Sin embargo en nuestro país, con la salvedad de un especial y una miniserie de cinco números publicada por Norma y un especial (dentro de la continuidad del Monsterverse de Legendary) que editó Aleta, no hemos sabido nada de la franquicia hasta que la mencionada Moztros comenzó a traernos sus cómics hace un par de años con la maravillosa “La Guerra del medio siglo” de James Stokoe.

Por el camino hemos tenido algún que otro especial de aniversario, varias historias que lo llevaban al pasado y un especial con sus mejores enfrentamientos, de cuya continuación hablamos hoy. Grandes Batallas: Godzilla vs Gigan nos trae cuatro nuevos combates entre monstruos de la Tojo. Sin embargo, la fórmula difiere de lo que habíamos visto anteriormente, pues el lagarto de aliento atómico solo aparece en el primero de estos especiales que da nombre al tomo.
Puede que esta diferencia no sea del agrado de los aficionados más hardcore de Gojira. Sin embargo, para el que esto firma supone un soplo de aire fresco y la posibilidad de echar un vistazo a la rica mitología del personaje, que lleva unas cuantas docenas de películas a sus espaldas.

Otro apunte llamativo de esta nueva entrega de Grandes Batallas es la elección de los autores. En su inmensa mayoría desconocidos para el gran público, con una carrera a sus espaldas no muy extensa. Me da la sensación de que IDW persiguió buscar un estilo que acercase a Godzilla y compañía a su herencia asiática, con una serie de artistas deudores del llamado estilo amerimanga. Eso sí, debo decir que, salvo alguna cosita a nivel de proporciones en uno de los especiales, el resultado es bastante espectacular, con algunas secuencias de destrucción causadas por las tollinas que se dan los animalitos.
De los especiales que podemos encontrar en la edición de Moztros, me ha gustado especialmente el que enfrenta a Biollante con Destroyah. Los dos kaijus más “modernos” de todos los que se dan cita en las casi doscientas páginas de este cómic, vieron la luz originalmente en 1989 y 1995 respectivamente. Reconozco que solo he visto una de esas películas. Visualmente, son dos seres pesadillescos, grotescos pero que protagonizan la historia más cómica del volumen. Un contraste que se me antoja absolutamente delicioso.

También me ha flipado mucho la inicial Godzilla vs Gigan. Al fin y al cabo, si me he acercado a este tebeo es porque el bicho inauguró el fenómeno de este subgénero tokusatsu allá por 1954. Eso sí, siendo sinceros, me gusta todavía más su rival, Gigan, el engendro robótico con cuchillas como brazos que apareció por primera vez en la gran pantalla en 1972. Aquí, el guionista Keith Davidsen se marca una resolución de lo más imaginativa para el conflicto.
De todas formas, cuando uno se acerca a este tipo de publicaciones ya debe saber qué esperar. Esto no es otra cosa que un sano divertimento que apela al aspecto más lúdico del noveno arte. Ahora bien, se nota el cariño y la pasión por los personajes originales, cosa que le da algo más de empaque al resultado.
Solo tengo que decir que ojalá haya más, porque este es uno de esos tomos que coges de la estantería de cuando en cuando para evadirte un rato.
Por su parte, la edición de Moztros es más que correcta, ofreciendo la serie en formato rústica cosida. Como extras se añaden unos bocetos de Godzilla y algunas portadas alternativas.


