Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Gata Negra 1, de G. Willow Wilson y Gleb Melnikov

Gata Negra 1, de G. Willow Wilson y Gleb Melnikov
Guion
G. Willow Wilson
Dibujo
Gleb Melnikov
Color
Brian Reber
Traducción
Santiago García
Formato
Rústica, a color, 128 páginas
Precio
12 €
Editorial
Panini Cómics. Abril 2026
Edición original
Black Cat 1-5

Pues ya tenemos entre manos la flamante nueva colección protagonizada por Felicia Hardy, nuestra querida Gata Negra. Una nueva oportunidad de que el personaje creado por Marv Wolfman y Keith Pollard brille en solitario. Se trata de su segunda serie regular tras la exitosa cabecera, que sirvió para que en Marvel se fijasen en ese gran guionista que es Jed MacKay.

Parece que nuestra ladrona de guante blanco preferida tiene un buen imán para los autores puesto que quien firma estas nuevas historias no es otra que la excelente G. Willow Wilson, que regresa a la Casa de las Ideas tras unos años alejada de la editorial. La escritora viene amparada por su aclamada Ms. Marvel, (uno de los personajes más importantes creados este siglo) y por Poison Ivy, trabajo para DC Comics que le está granjeando muchas alegrías.

La nueva vida de Felicia Hardy

¿Qué podemos esperar de este nuevo volumen de la Gata Negra? Pues conociendo un poco la manera en que escribe la autora, ya os podéis ir haciendo una idea. Diálogos rápidos, ingeniosos, con chispa, grandes interacciones entre los diversos protagonistas y secundarios (los momentos con la Enfermera de noche o el Lagarto son impagables), así como una Felicia absolutamente radiante, cuqui y simpática.

El Leit motiv de la historia es muy sencillo. Con Spiderman aparentemente desaparecido, esta amiga de lo ajeno decide que es hora de que alguien tome su lugar y decide pasarse al lado más luminoso. Aquí, merece la pena destacar que Wilson refleja muy bien la cuerda de funambulismo por la que suele moverse Felicia, siempre haciendo equilibrismos entre heroína y villana.

El guion ofrece algunas reflexiones interesantes sobre la esencia de lo que significa ser un héroe, del propósito de enmienda e incluso del siempre tumultuoso camino a la redención. Además, se sirve de muchos tics de la sociedad que nos ha tocado vivir para hacer que estas cuestiones resulten todavía más naturales. Nuestra querida felina de pelo plateado deambula en una Nueva York sumida en la desinformación que provocan las fake news o los clickbaits de medios como Peligros y Amenazas, de J.J.Jameson, quien tendrá bastante peso en estos primeros números.

Igualmente, la dictadura de la belleza que soportan muchas mujeres o el peso que llegan a ejercer las redes sociales sobre la opinión que una persona puede tener de sí misma se ven también reflejadas en el papel. Casi apostaría de que Willow Wilson ha aprovechado la oportunidad para verter su opinión y vivencias propias sobre el procesador de texto, consiguiendo de esta manera una gran verosimilitud en el uso de estos elementos.

Con un tono principalmente cómico, los cinco números americanos de esta primera entrega se leen en un suspiro. También ayuda el ritmo frenético de los acontecimientos o la manera en que la Gata rompe la cuarta pared emulando a Hulka o incluso a Enola Holmes o Fleabag (por poner referencias de otros medios), recursos bien empleados que sirven para pasar por alto alguna que otra deficiencia en el guion que indico un poco más abajo.

La única pega que le encuentro a la parte literaria es que Wilson peca de jugar demasiado en equipo. El catalizador de su argumento lo encontramos en la actual etapa de Spiderman orquestada por Joe Kelly. Para colmo, recupera a Lápida en un contexto similar a la guerra de bandas que protagonizó durante la estancia de Zeb Wells en la serie del trepamuros. Unos mimbres un poco chungos, la verdad. No es necesario haber leído esos tebeos, pero teniendo en cuenta que la Marvel actual parece que no hay nadie al volante, personalmente creo que habría sido mejor idea que una autora con tanta personalidad como ella hubiera buscado su propia voz.

Tampoco me termina de convencer el dibujo de Gleb Melnikov en este, su primer trabajo de envergadura en la editorial. Su trazo desgarbado y expresivo le sienta muy bien a la felina. Sin embargo, creo que pega de fanservice mostrando el tetamen de la ladrona todo lo que le permite la censura. Además, algunas de sus composiciones o figuras anatómicas no acaban de estar todo lo pulidas que deberían. Al menos tenemos a Adam Hughes embelleciendo las portadas con su exagerado concepto de la anatomía femenina.

Se como fuere, tal y como está la media en la editorial de Iron Man y cía, esta Gata Negra es un soplo de aire fresco. Seguiremos atentos para ver cómo sigue y, sobre todo, cuánto dura.