Con Roy Thomas ya asentado por completo en la colección, llegaba el momento de ir asentando la alineación que el guionista quería para sus Vengadores. Lejos de esos casi dioses de la alineación fundadora, el guionista apostaba más por superhéroes más cercanos, con los que los lectores pudieran identificarse mejor, y sentir de cerca esas subtramas personales tan marca de la casa en Marvel. Los números que vemos en esta Biblioteca Marvel Los Vengadores 12 terminan de cerrar algunas tramas pendientes y refuerzan una alineación que formarían Chaqueta Amarilla, Visión, La Avispa, Ojo de Halcón y Pantera Negra, con la aparición episódica de otros miembros como el Capi, la Viuda Negra o el Caballero Negro. La edición de Panini de este tomo incluye los números 60 a 65, con importantes cambios en los equipos artísticos de los que ahora os cuento un poco más.

Porque como podéis deducir de nuestras reseñas de las Bibliotecas de Daredevil o Estela Plateada, y teniendo en cuenta que la cartera de artistas en Marvel no era la que es hoy día, algunos de los autores de Marvel comenzaban a sufrir los estragos del pluriempleo. Roy Thomas había pasado a suplir a Stan Lee como guionista de la primera, pero también se encargaba de series como Namor o el Doctor Extraño, y ya sí había cedido el testigo en La Patrulla-X, sin contar con la cabecera de la que hoy hablamos en esta reseña. John Buscema había comenzado a dibujar la serie de Estela Plateada, por lo que acabaría dejando paso, primero, a Gene Colan, quien su trabajo también en Doctor Extraño y Daredevil impidió continuar mucho más, y acabaría dejando su lugar a un principiante Barry Windsor-Smith del que ya hablábamos en el tomo 9 de la Bilioteca de Daredevil. Pero de él no tenemos aún ningún número en este tomo, por lo que ya lo comentaremos en la siguiente entrega de esta colección.
El tomo anterior acababa con la llegada de un misterioso nuevo personaje, Chaqueta Amarilla, que anunciaba su boda con la Avispa, y reconocía haberse deshecho de Hank Pym. En el primer número de este tomo ya tenemos el desenlace y la revelación de la identidad del nuevo ¿héroe? de la que, a pesar de haber pasado ya 60 años, mantendré el misterio por si alguno de vosotros aún no ha leído estos números ni sabe cómo fue toda esta historia. La boda era una oportunidad para reunir a gran parte de los héroes del joven universo superheróico, y una tentación para el grupo de villanos de turno que quería aprovechar la reunión para acabar con sus enemigos. La desaparición de Pym dejaba huérfano el puesto de Goliat, y un Ojo de Halcón contrariado por su ausencia de poderes más allá de una puntería fabulosa, encontraría en una situación de peligro inminente para su amada Viuda Negra, la oportunidad perfecta para ocupar ese puesto.

Como comentaba antes de pasada, las historias que vemos en este número son una excusa para asentar una alineación poco superpoderosa en comparación con otras, y de hecho, a nivel personal tengo que comentar que esta es de las etapas que menos me apasionan del grupo, no solo por la ausencia de un peso pesado sino porque además los poderes de Chaqueta Amarilla, Avispa y el nuevo Goliat eran demasiado similares. Pero si por algo se ha caracterizado Thomas es por cuidar mucho de las subtramas personales y aquí tenemos un ejemplo clarísimo: las tramas de Pym/Avispa/Chaqueta Amarilla, la afectación que se comenta de los efectos del suero para aumentar de tamaño de Goliat, el síndrome del impostor de Ojo de Halcón, o las luchas de poder de Pantera Negra en Wakanda son algunas de estas subtramas que poco tenían que ver con la clásica lucha héroe-villano que marca este tipo de colecciones. Visto con la perspectiva del tiempo pasado, es innegable que algunas de estas subtramas han envejecido muy mal y rozan lo ridículo, pero seamos indulgentes y reconozcamos la sobrecarga laboral de Thomas…
Comentaba en la colección de Daredevil el gran momento de forma que atravesaba Gene Colan, y sus números en este tomo son una muestra perfecta, aunque tengo debilidad por el trabajo de Big John Buscema, que me marcó mucho en su etapa cuando la leí por primera vez. Sus acabados tan limpios, y la rotundidad de las peleas tenían una potencia tal que ensombrecía a verdaderos colosos del dibujo como Colan. El hecho añadido de estar en un momento de continuos cruces y crecimiento del universo compartido convertía cualquier serie en un punto de encuentro de otros personajes, como todos los invitados a la boda, o la aventura compartida con el Doctor Extraño con la participación de Surtur o Ymir.

En definitiva, la Biblioteca Marvel Los Vengadores 12 es un punto de inflexión en el que Roy Thomas marcaba el rumbo a la serie y elegía su propia alineación en un momento en el que Marvel era un universo más compartido que nunca, y los personajes iban, venían y aparecían en cualquier serie. Triste paréntesis en el que perdemos a John Buscema, aunque con el consuelo de que sus sustitutos fueron algunos de los mejores dibujantes que han pasado por la casa de las ideas a lo largo de su historia. Tramas muy enrevesadas y cambios de uniformes e incluso poderes en algunos de los miembros del supergrupo en unos números divertidos y diferentes.
Lo mejor: Buscema. Las subtramas personales, aunque algunas sean un poco ridículas vistas con el paso del tiempo.
Lo peor: La alineación me parece de las más flojas que ha habido.


