Para ser precisos, no es la primera vez que nuestro samurai de orejas largas cambia de editorial. Nacería en Fantagraphics en el 84 e... Usagi Yojimbo 1. Bunraku y otras historias

Para ser precisos, no es la primera vez que nuestro samurai de orejas largas cambia de editorial. Nacería en Fantagraphics en el 84 e incluso pasaría brevemente por Mirage Studios (hogar de las Tortugas Ninja) antes de recalar en Dark Horse. Sin embargo, tras casi 25 años en la editorial del corcel negro, nadie esperaba que en 2019, Stan Sakai recogiera los bártulos y se los llevara a IDW. Y aquí está ya Usagi Yojimbo 1. Bunraku y otras historias, un nuevo volumen a todo color recién avalado por un premio Eisner, que sin embargo, no cambia de casa en España y repite con Planeta Cómic.

Usagi Yojimbo 1. Bunraku y otras historias

Y la verdad es que, leído Usagi Yojimbo 1, casi podríamos poner un gatopardo entre el elenco de animales antropomórficos, ya que «todo cambia para que nada cambie». Tal como estamos acostumbrados, este tomo también se articula en torno a una historia principal algo más larga, acompañada de otras pocas de menor extensión. Viejos conocidos como Sasuke, Gen o (a su manera) Kitsune se pasarán por estas páginas. Como habitualmente también, saltaremos de género en género y, sin salir de este tomo, tendremos terror, costumbrismo, fantasía, acción o comedia. Hay no pocas referencias también a hechos sucedidos en los volúmenes anteriores, con lo que, con todo esto, uno podría pensar que Stan Sakai está trabajando al 100% para el viejo seguidor de Usagi Yojimbo.

Sin embargo, tal vez sí se puede observar una deriva algo más escapista y sencilla, escapando de argumentos más complicados e incluso tenemos un retelling-remake de la batalla de la llanura Adachi, que sería lo más parecido que podemos tener en Usagi Yojimbo a una historia de origen. Estos pequeños cambios nos pueden llevar a pensar que también parece haber una mano tendida al nuevo lector. Y bueno, el color. El color lo cambia todo…

Usagi Yojimbo 1. Bunraku y otras historias

Pero antes de ir con el elefante en la habitación, conviene un breve repaso a las historias de este Usagi Yojimbo 1. Bunraku y otras historias. Bunraku es precisamente la primera historia y nos sumerge en los horribles crímenes que suceden en las cercanías de un teatro de marionetas donde, sin entrar en spoilers, diremos que el terror es el protagonista. El héroe es otro de esos relatos que nos enseñan un poco más de la tradición japonesa, aunque también tenga un hueco para evocar el poder transformador y rompedor de barreras de las historias. De allí volveremos para atar un último cabo suelto a la llanura Adachi, el lugar donde Usagi se convirtió en ronin, y concluiremos con Las espadas de los Higashi, que es casi una especie de buddy movie junto con Gen y Perro Perdido. Un poco de todo para quien se quiera hacer una idea general de qué es Usagi Yojimbo.

Y llegamos ya al color. Es curiosa la poca atención que le prestamos al color mientras todo sigue las normas de lo que damos por sentado y el abismo tan enorme que se abre cuando nos le dan la vuelta. Tal vez no sea tan notorio cuando un tebeo originalmente publicado en color tiene una edición en blanco y negro. De algún modo, nuestro cerebro hace una abstracción y somos rápidamente capaces de asumir que le falta algo, que es una edición light sin cafeína y termina funcionando. Sin embargo, cuando el caso es a la inversa nos cuesta mucho más hacernos a la idea. En breve saldrá la edición coloreada de From Hell, que tanta polémica ha causado, y en el caso de Usagi Yojimbo… el color lo cambia todo. Por más que hubiéramos visto a nuestro conejo samurai en historias cortas puntuales a color o incluso en las portadas, cuesta hacerse a la idea tras más de treinta años de historias en blanco y negro.

Usagi Yojimbo 1. Bunraku y otras historias

La primera sensación llega a ser que Stan Sakai ha cambiado algo en su manera de dibujar, pero un vistazo más profundo nos revela su trazo ágil y desgarbado a la vez que preciso, nos muestra su clásica composición en tres tiras y sus viejos y sutiles trucos para guiar nuestra mirada para que Usagi Yojimbo 1. Bunraku y otras historias se devore sin pestañear, como siempre. Nada ha cambiado y, sin embargo, todo es distinto… y no sé si a mejor. Nada que objetar a las distintas paletas elegidas por Tom Luth, que van variando suavemente en función del escenario y el tono de la historia. De hecho, ha bajado un tanto la saturación de esos tonos excesivamente brillantes que podíamos ver en las historias que puntualmente llevaban color hasta ahora. El problema no está tanto en el color como en la manera de aplicarlo.

Tom Luth elige un render que no se ciñe del todo a colores planos, pero tampoco aporta volumen de ningún tipo. En su lugar elige un degradados blanditos que no terminan de definir luces, volúmenes ni texturas y que terminan restando algo de fuerza al dibujo de Sakai. Tal vez relanzar hoy día una serie sin color pueda resultar algo complicado, pero el modo en que se ejecuta en Usagi Yojimbo 1. Bunraku y otras historias no termina de ser un valor añadido ni bailar al mismo son del dibujo de Sakai. Por el momento, luce más como un añadido posterior que como una parte del proceso creativo.

Aun así, todo lo demás en Usagi Yojimbo 1 es lo mismo a lo que nos tiene acostumbrados Stan Sakai con lo que al final, un tebeo excelente con un color no tan excelente, solo es un tebeo un poco menos excelente.

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Alain Villacorta "Laintxo"

Fue picado por un cómic radiactivo y ahora ve el mundo a través de viñetas y tiene el sentido de la realidad proporcional de un tebeo. No os preocupéis, no es peligroso... creo...

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