Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Midnight Nation, de J. Michael Straczynski y Gary Frank

Midnight Nation, de J. Michael Straczynski y Gary Frank
Guion
J. Michael Straczynski
Dibujo
Gary Frank
Tinta
Jonathan Sibal, Jason Gorder
Color
Matt Milla
Traducción
Rodrigo Díaz
Formato
Cartoné, 352 páginas, a color
Precio
35 €
Editorial
Moztros. Agosto 2026
Edición original
Midnight Nation 1 a 12 y 1/2

Hay obras que siempre debería estar disponibles a los lectores. Una de ellas es Midnight Nation, el thriller sobrenatural creado por J.M. Straczynski y Gary Frank. Con la edición que nos ocupa, son ya tres editoriales las que han publicado esta maxiserie en nuestro país. La primera fue Planeta que lanzó la serie como maxiserie de doce grapas (era una época en la que los tomos todavía no se estilaban). Posteriormente, fueron Norma Editorial y ahora Moztros las que han lanzado un recopilatorio en cartoné que además incluye el especial ½ que salió originalmente como complemento de la extinta revista Wizard.

En Estados Unidos la serie vio la luz al amparo del sello Joe’s Comics de Top Cow (uno de los estudios originales de Image Comics). Bajo el mismo techo se editó también Rising Stars (mi tebeo preferido de JMS). Por dar algo de contexto, todas estas obras forman parte de la etapa dorada del autor que vivió un momento de una creatividad tan excelsa que fue llamado por Joe Quesada para salvar de la ruina a Spider-Man. No fue el único proyecto con Marvel, ya que también se encargó de relanzar, para el sello adulto Max, al Escuadrón Supremo bajo el nombre de Supreme Power.

Dicho esto, mejor entramos en faena. Midnight Nation, es el cómic de Straczynski más deudor de su pasado como guionista televisivo en múltiples procedimentales, series de animación o como creador de la maravillosa Babylon 5. La trama arranca igual que muchas series de policías. Un agente de Los Ángeles trata de evitar un crimen, el resultado es que, aparentemente, muere durante acto de servicio.

A partir de aquí, JMS comienza a mostrar sus cartas. David Grey, el protagonista, despertará en una especie de limbo. Un mundo entre el nuestro y el cielo/infierno al que van a parar los olvidados. Pues bien, al pobre David no le que dará otra que emprender contrarreloj un largo camino a píe con el objetivo de salvar su alma y, con suerte, recuperar su vida.

Midnight Nation es un cómic que va al grano. JMS tiene muchas cosas que contar y no pierde el tiempo. En pocas páginas sabemos perfectamente quien es David y nos presenta a Lauren, su guía en este tortuoso camino en el que nada es lo que parece. Una travesía repleta de grises (el apellido del protagonista no es una elección casual) llena de sorpresas y personajes interesantes.

Comentaba más arriba que en Midnight Nation se nota mucho el bagaje profesional de Straczynski en el mundo catódico. Aunque la historia se desarrolla de manera lineal con un principio y final determinado. Cada capítulo ofrece una historia autocontenida, hay personajes “sorpresa”, de esos que roban cada escena (o viñeta) en la que figuran y más de uno y de dos cliffhangers de campeonato.

El lazo que se forja entre David y la enigmática Lauren es el principal cimiento sobre el que se sostienen los acontecimientos. Ella me parece fascinante, la manera que es JMS la hace poseedora de toda la información que tanto David como los lectores ansiamos conocer nos obliga a leer con atención cada magnífica línea de diálogo en busca de algo que podamos haber pasado por alto de algún doble sentido.

En algunos pasajes, Midnight Nation puede recordar a obras como El infierno de Dante en el fondo a La carretera en la forma. Sea como fuere, además de la lucha por hacerse con aquello que a David le hace humano, la travesía también se antoja como una suerte de segunda oportunidad para aprender a conocerse mejor y hacer, hasta cierto punto, propósito de enmienda.

Aunque ahora estamos en la era de los tochales, la naturaleza episódica de Midnight Nation invita a disfrutarla mes a mes, a terminar un capítulo y dejarse atrapar por el poso filosófico que deja. JMS no tiene pudor alguno en abordar temas como la futilidad de la vida o el determinismo del ser humano, pero lo hace de manera fluida, sutil, consiguiendo que el interés no decaiga nunca.

Ahora bien, si en algún momento os invade alguna profunda sensación de pesimismo y desazón es normal, pues la obra también contiene una poderosa crítica a una sociedad que permite que personas, de todo tipo y condición, queden al margen de un sistema que, literalmente, se olvida de ellas cuando no las ignora exprofeso.

En definitiva, Midnight Nation es uno de los más grandes tebeos de comienzos del Siglo XXI. Para colmo está dibujado de manera excepcional por un Gary Frank en estado de gracia que se marca unas páginas de infarto llenas de detalles y personajes de lo más expresivos.

La edición de incluye una surtida selección de extras con portadas, bocetos, páginas a lápiz y muestras del guion original.

Si nunca habíais leído esta historia, no sé a qué estáis esperando. No os vais a arrepentir.