Hace ya tres largos años, abríamos la serie con una escena en flashforward que nos mostraba un Dylan en una actitud muy distinta de... Kill or be killed volumen 3

Hace ya tres largos años, abríamos la serie con una escena en flashforward que nos mostraba un Dylan en una actitud muy distinta de la del universitario inseguro que conoceríamos después. Con Kill or be killed volumen 3 llegamos por fin a lo que nos prometían y no solo ha sido un viaje increíble, sino que aún nos queda un tomo más para disfrutarla.

Kill or be killed volumen 3

A menudo recursos como el flashforward o la narración en off son trampas de guionistas no especialmente hábiles para crear ganchos vacíos o suplir carencias, bien sean del propio guionista o del dibujante. Sin embargo, en este caso contamos con Ed Brubaker y Sean Phillips, que no solo han demostrado durante más de veinte años su habilidad por separado, sino que desde que trabajaran juntos por primera vez en Batman: Gotham noir en 2001, se han constituido como una de las parejas creativas más en forma y con mejor sintonía del presente siglo.

Así pues, el flashforward del primer tomo tal vez sea una trampa, pero una trampa cómplice y completamente intencionada. El hecho de saber a dónde llegaremos y el texto en off del protagonista que nos habla desde un punto indeterminado del futuro directamente a nosotros son trabajados con juguetona malicia para retozar con nuestras expectativas. En el volumen anterior dejábamos a Dylan en un punto en el que su espiral de autodestrucción podía llegar a su fin, pero por más que Kill or be killed volumen 3 arranque con una ilusión de felicidad, los lectores y el propio Dylan del futuro sabemos que será pasajero. A partir de ahí acabaremos llegando al justiciero implacable que veíamos al arrancar la serie en una especie de Breaking Bad, es decir un arco de personaje exquisitamente manejado, que llegados a este punto, no tiene nada que ver con el que conocimos.

Kill or be killed volumen 3

Todos estos recursos de los que hablábamos son manejados por Brubaker y Phillips con la ironía de la autoconsciencia jugando con lo que los lectores esperamos de este tipo de cosas y no solo a nivel puramente literario. En particular, la abundancia de texto en off suele ser una técnica que trabaja en detrimento del dibujante, pero repetimos el nivel de compenetración de Bru y Phillips y la maestría, en este caso del segundo, es tal, que consigue hacer trabajar la sobreabundancia de texto en off como parte de la narración gráfica. Sean Phillips utiliza los cartuchos de texto como un recurso gráfico más, generando silencios, prolongaciones de acciones, usándolos como un elemento más del dibujo a la hora de guiar la mirada… A todo esto añadámosle la increíble personalidad de la estética de Phillips, su característico trabajo de actores, su despliegue de iluminación (espectacularmente redondeado por Elizabeth Bretiweiser) y tenemos la tormenta perfecta para un trabajo sobresaliente.

Viendo el punto al que llegamos en Kill or be killed volumen 3 todo apunta a que no puede acabar bien para Dylan, pero afortunadamente pinta soberbio para nosotros. Decir que con Kill or be killed estamos ante uno de los mejores títulos de todo el panorama actual es casi una obviedad tratándose de Bru y Phillips, pero es que dentro del propio ranking de la pareja se gana podio por derecho propio.

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Alain Villacorta "Laintxo"

Fue picado por un cómic radiactivo y ahora ve el mundo a través de viñetas y tiene el sentido de la realidad proporcional de un tebeo. No os preocupéis, no es peligroso... creo...

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