Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

DC Must-Have: JLA – Torre de Babel

DC Must-Have: JLA – Torre de Babel
Guion
Mark Waid, Devin Grayson, D. Curtis Johnson
Dibujo
Howard Porter, Arnie Jorgensen, Mark Pajarillo, Pablo Raimondi, Steve Scott
Tinta
John Dell, Drew Geraci, Walden Wong, David Meikis, Doug Hazlewood, Claude St. Aubin, Mark Propst
Color
Pat Garrahy, John Kalisz, Tom McCraw
Traducción
Bárbara Azagra
Formato
Cartoné, a color, 288 páginas
Precio
25 €
Editorial
Panini Comics. Julio 2026
Edición original
JLA 18-21, 32-33 y 43-46, y material de JLA Secret Files 3

En Panini saben muy bien que si algo no está roto, es mejor no arreglarlo. Por eso, no es de extrañar que la editorial esté emulando alguno de sus grandes logros en la licencia de DC. En este caso, me estoy refiriendo a la línea Must-Have, una iniciativa (de coedición) que comenzó en septiembre del año 2020 con los personajes de la Casa de las Ideas y ya lleva más de un centenar de entregas. Desde hace unos meses, está haciendo lo propio con Superman, Batman y compañía. Algo lógico, teniendo en cuenta la enorme cantidad de longsellers que ha ido publicando DC desde hace unas cuantas décadas.

La historia que nos ocupa JLA: Torre de Babel es muy especial por varios motivos. El principal es que se trata de la primera historia de Mark Waid como guionista oficial del súpergrupo por excelencia de DC, antes había escrito alguna miniserie y varios fill-ins durante la etapa de Grant Morrison (que también están incluídos en el presente volumen). El segundo es porque, a la postre, esta historia ha tenido una enorme relevancia y ha sido la piedra angular de historias como Mecanismo de seguridad o Absolute Power, el evento que sirvió de catalizador para DC All In.

La JLA por excelencia

Durante su estancia en el título, Grant Morrison estableció que el grupo estuviera formado por los siete grandes: Superman, Batman, Wonder Woman, Flash, Aquaman, Green Lantern y Detective Marciano. Los siete grandes serían apoyados por suplentes como Orion, Big Barda, Oráculo o Aztek.

Dicho esto, Mark Waid juega con la formación establecida en los números en los que el creador de Los Invisibles estuvo ausente. Como buen jugador de equipo, el guionista de Kingdom Come se esmeró para que sus historias individuales tuvieran entidad propia sin perjudicar los argumentos iniciados por el titular de la colección.

De este modo, podremos ver una aventura que nos llevará hasta Rann o traerá de vuelta a los marcianos blancos a los que se enfrentó la Liga al comienzo de este volumen. También hay un número centrado en los acontecimientos de Tierra de nadie. Un episodio que se me antoja como excepcional y muy revelador sobre las manías de Waid a la hora no dejar ningún cabo suelto. Es probable que algunos de vosotros os preguntéis cómo es posible que ningún superhéroe actuase en Gotham cuando el gobierno de Estados Unidos declaró a la ciudad como proscrita (por decirlo suavemente). Aquí se verá la peculiar, y lógica, manera en la que la JLA apoyó a su compañera La Cazadora.

Torre de Babel. Cuestión de confianza

Cuatro números. Eso fue lo único que necesitó Mark Waid para sacudir los cimientos del grupo, para destruir casi por completo los vínculos que los unían, que hacían de ellos una familia. A partir de aquí, solo queda la reconstrucción, pero puede que nada vuelva a ser lo mismo. Torre de Babel, es una historia ejecutada con un ritmo y pulso maestro. Waid hace uso de un timing casi perfecto, ofreciendo al lector una intensa historia de superhéroes que engancha cosa mala y no te suelta hasta que la revelación te golpea en la cara de manera cruel e inesperada.

La premisa es la siguiente, Ra’s Al Ghul está, como de costumbre, hasta el nacle de la humanidad. Más decidido que nunca de que la única solución que le queda al Planeta es que casi todo el mundo muera para que él pueda gobernar sobre un número de humanos manejable, pone en marcha un plan con el que bloquea la capacidad de las personas de comunicarse a un nivel básico: no podrán leer, no podrán hablar y como consecuencia de esto unos culparán a otros y se montará la marimorena. Como también es un brillante estratega, ejecutará un plan maestro con el que dejará KO a todos los miembros de la liga, explotando sus debilidades y flaquezas de manera eficaz y fulminante.

Y no pienso decir nada más. Seguramente la mayoría de vosotros ya sabréis cómo se llega a ese punto, pero prefiero no entrar en detalles por si todavía queda algún lector virgen entre vosotros. La base de Torre de Babel gira en torno a la confianza que se presupone que deben tenerse los integrantes del equipo. Una confianza que quedará resquebrajada cuando se sientan traicionados por uno de los suyos.

A partir de aquí, Waid no teme en zambullirse en arenas movedizas explotando la relación entre los personajes (héroes con poderes divinos que se muestran muy humanos) y reflexionando sobre la necesidad de un “mal necesario”, de que haya alguien que no tenga miedo de tomar decisiones difíciles sin preocuparse de las consecuencias. También explora los límites de la paranoia y los sacrificios a realizar con tal de lograr una seguridad global. Años más tarde, de manera mucho más chapucera, Mark Millar también jugó con estas ideas para dar contexto a la Civil War de Marvel.

Al final, el plan de Ra’s es algo casi secundario porque las heridas a curar son mucho más graves y profundas teniendo en cuenta quién es el verdadero culpable. En este aspecto Torre de Babel se erige como una de las mejores historias de DC del Siglo XXI porque no solo es un cómic de superhéroes modélico, también plantea cuestiones incómodas que son tan difíciles de responder como el bando en el que uno se posicionaría en caso de estar en en la piel de cualquiera de los integrantes de la JLA.

La única pega que le pongo a Torre de Babel es el pobre dibujo de Howard Porter. Décadas más tarde, todavía me pregunto cómo pudo conseguir este artista trabajos de tanta entidad, no es mal narrador, pero su dominio de la anatomía es descuidado y su pasión por mostrar caras feas y desencajadas no tiene parangón.

En definitiva, JLA: Torre de Babel es un cómic imprescindible del género. Una piedra angular del Universo DC que demostró que la épica y la reflexión tienen igual cabida en un cómic de superhéroes.

La edición de Panini incluye los extras habituales de la línea Must-Have con multitud de textos que dan contexto a la obra, fichas de los autores, diagramas, galerías de portadas… etc.