El cinco de septiembre de 1992 se estrenó en Estados Unidos “Batman: The Animated Series”, una de las mejores series de animación de la historia desarrollada por Bruce Timm y Paul Dini. Su ambientación, el tono de serie de negra y la banda sonora de Danny Elfman fueron algunos de los factores que la catapultaron a la fama.

En España tuvimos que esperar un tiempo para poder verla. Primero llegó como parte de la programación de pago del extinto Canal + (en el cole los niños que lo tenían eran venerados como dioses). Sin embargo, un par de años más tarde Telecinco se hizo con los derechos de retransmisión y la emitió en su contenedor infantil de las tardes de diario, junto a otras producciones como “X-Men”, “Conan” o “Power Rangers”. Un combo ganador.
Conscientes del éxito que tenían entre manos, en DC Comics no tardaron en dar luz verde a una colección de cómics ambientada en el mismo universo que su contrapartida catódica. Fue a finales de 1992, y sus primeros seis episodios los encontramos en esta primera entrega de la línea DC Kids de Panini Cómics.
Los aciertos de estos cómics son los mismos que los de la serie animada: historias cortas de fuerte ambientación noir con una estructura de “cebolla”. Es decir, diferentes capas que harán las delicias de todos los públicos. Los más pequeños disfrutarán de unos tebeos llenos de acción, con enfrentamientos maniqueístas entre héroes y villanos. Los mayores podrán gozar de unas caracterizaciones brillantes.

Cada número está dividido en tres actos. Esto garantiza que el ritmo al que avanza la trama sea poco menos que endiablado. Otro punto a favor de “Las aventuras de Batman” es que no se trata de tebeos de presentación. Aquí todo el mundo se conoce, no hay historias de origen (por el momento) y se va directo al grano.
El guion viene firmado por Kelley Puckett (los tres primeros números y el último) y por Martin Pasko (el cuarto y quinto). La fiesta comienza con una pequeña gincana en la que uno de los principales antagonistas del Señor de la Noche pone a prueba a otros tantos villanos de su galería. Un pequeño arco cargado de sorpresas y diversión. Ahora bien, la historia que me ha flipado es la escrita por Pasko con el Espantapájaros expandiendo una toxina que vuelve analfabeta a la gente. Puede parecer una premisa un tanto naif, pero las implicaciones que tiene (como que un anciano no sepa qué medicación debe tomarse) son tremendas. Lo dicho, será un tebeo para niños, pero Mark Waid hizo algo parecido en un arco de la JLA. Si alguien me dice que este argumento es de Rucka o Brubaker (sus etapas en Batman necesitan una reedición urgente) me lo creo sin problema.

Comentaba más arriba que otro de los aciertos era la excelente caracterización de los personajes y vaya sí lo es. No falla ni uno. Joker acojona, Alfred no puede ser más cínico, Bruce Wayne es un playboy empedernido y Batman impone cosa mala. Uno casi puede escuchar a Kevin Conroy cuando lee sus diálogos.
El dibujo de Ty Templeton y Brad Rader también es un valor añadido gracias a su grafismo y diseño de personajes, que asemejan el resultado al de sus versiones de la pequeña pantalla. La narrativa es dinámica, las peleas acción están perfectamente coreografiadas y el color de Rick Taylor es la guinda de un pastel que se devora con ansia, dejando con ganas de más.
Lo dicho, un tebeo para los más pequeños pero que disfrutará cualquier aficionado a los buenos tebeos de superhéroes. Panini publicará “Las aventuras de Batman” en formato pocket cada dos meses, alternándose con las también llamadas “Aventuras de Superman”. Que cuenten conmigo.


