Ya nos vamos acercando al final de Fábulas. Sólo dos tomos más y asistiremos al desenlace definitivo de la que ha sido la serie... Reseña Fábulas: Edición de lujo – Libro 13

Ya nos vamos acercando al final de Fábulas. Sólo dos tomos más y asistiremos al desenlace definitivo de la que ha sido la serie más longeva del sello Vertigo tras Hellblazer. No es la primera, ni la segunda vez que menciono ese rumor popular que prácticamente desecha la serie tras la guerra y tampoco la primera que explico por qué lo considero un error. Sin embargo, he de admitir, que si bien la serie resiste, las cotas de épica y genialidad alcanzadas con La marcha de los soldados de madera o la Saga del buen príncipe nunca se habían alcanzado después de la guerra… pero parece que Bill Willingham y Mark Buckingham le están poniendo remedio.

Son cuatro las historias que podemos leer en Fábulas 13: Una revolución en Oz, Cachorros en la Tierra de los Juguetes, el Juego del Destino y Blanca Nieves.

Comenzamos con un divertimento en Una revolución en Oz, una historia tan intrascendente como entretenida. No sólo tenemos la conclusión de la revolución de Oz, sino que la aventura no para ahí y nos embarcamos en una epopeya protagonizada por un mono y su diminuta compañera narrada al estilo Conan por una cuerda parlante. Pese a la falta de relevancia en la trama central, esta historia es indicativa de que nos acercamos al final concluyendo el hilo argumental de Buffkin y Lily para ir dejando espacio a las tramas troncales. Dibuja un Shawn McManus que con su propio color directo queda realmente favorecido y casi irreconocible para quienes lo ubican en su Sandman o su Dr. Fate.

Pasamos al extremo opuesto con una de las historias más oscuras y terroríficas de toda la serie. Therese, una de las hijas de Feroz y Blanca, será transportada a un tétrico mundo habitado por juguetes rotos condenados al exilio por haber provocado la muerte de niños. Estos siniestros personajes desean que Therese sea su reina quiera ella o no. Mientras, su hermano Dare emprenderá un heroico viaje para intentar rescatarla.

Parce como si no bastara el terror natural que inspiran los juguetes rotos. Estamos ante un reino condenado y moribundo, donde lo más parecido a una salvación que se atisba es una decadente y profundamente infeliz supervivencia. Más allá de la descorazonadora atmósfera, ésta es una historia que dará un giro de 180 grados a los personajes de Therese y Dare, que hasta ahora eran poco más que una parte de ese alegre mobiliario que era la prole de Feroz y Blanca.

Digan lo que digan de Fábulas, Mark Buckingham es la parte que nunca decae. Diseño, narrativa, caracterización, movimiento… todo lo hace bien este inglés y por si fuera poco, homenajes como cuando se pone Kirby o un guiño a Byrne en el histórico Lobezno solo le dan ese toquecito extra que nos termina de rendir a sus lápices (a los que las tintas de Leialoha sientan particularmente bien).

Como viene siendo habitual, tras un arco largo, Willingham nos brinda uno corto que a la vez de suponer un pequeño descanso, aporta información extra a la trama principal de uno u otro modo. En esta ocasión El juego del destino salta al futuro para que una versión adulta de Ambrose, otro de los hijos de Feroz y Blanca nos cuente la historia de la inmortalidad y el destino de su padre. Por el camino, ubicará un personaje que ya habíamos visto casi de refilón en la serie y que parece que tendrá un papel en el desenlace. El dibujo corre a cargo del siempre correcto Gene Ha, con lo que el nivel gráfico sigue en lo alto.

Este pequeño arco anterior nos sirve además para introducir al Ambrose futuro como narrador, papel que cumplirá también en el último: Blanca Nieves. El equipo titular vuelve para revelarnos un nuevo enemigo que estaba ahí desde hace tiempo en una de esas muchas tramas que Willingham va cociendo a fuego lento. Blanca resultará secuestrada y cuando vuelva el gran Lobo Feroz la bronca está garantizada. No obstante se las apañan muy bien para que lo que podría ser una historia de damisela en apuros rescatada por el héroe de turno tenga una solución más acorde con los tiempos que corren a la par que coherente y épica. Aún así habrá una gran batalla y será cuando Buckingham aproveche para tirarnos la mandíbula al suelo.

Pero más allá de los cuatro arcos principales, otras mil tramas se suceden y van construyendo muy poco a poco algo más grande. Tramas que ahora no parecen ser sino anécdotas terminarán cristalizando como han hecho muchas hasta ahora. Al leer este tomo de Fábulas, no puedo evitar acordarme en cierto modo de aquellos tiempos de los X-Men de Claremont, donde las subtramas te mantenían pegado al tebeo. Más allá de Buffkin, Blanca, Feroz y su prole, tenemos las tramas de los vientos cardinales, Bella y Bestia, Gepetto… un enorme mosaico donde cada uno tiene su momento de gloria.

Puede ser que toda la anterior saga del señor oscuro no arañara la genialidad de ese referente en que se convirtió la saga de La marcha de los soldados de madera y tal vez si ese es el listón, hayamos sido algo injustos con esta serie. Fábulas: Edición de lujo – Libro 13, sin embargo, recupera ese nivel perdido, si es que alguna vez lo terminó por perder, y he de reconocer que la he disfrutado como hace mucho mucho tiempo.

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Alain Villacorta "Laintxo"

Fue picado por un cómic radiactivo y ahora ve el mundo a través de viñetas y tiene el sentido de la realidad proporcional de un tebeo. No os preocupéis, no es peligroso... creo...

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