Vamos recortando distancias con los USA y, de la mano de Norma, ya tenemos aquí Head Lopper 2. El Cortacabezas y la Torre Carmesí,... Head Lopper 2. El Cortacabezas y la Torre Carmesí

Vamos recortando distancias con los USA y, de la mano de Norma, ya tenemos aquí Head Lopper 2. El Cortacabezas y la Torre Carmesí, la segunda entrega de esta serie de la que solo tenemos un tomo más publicado en USA. Parece ser que su autor, Andrew MacLean, se lo está tomando con calma. Por más que sean números dobles, en casi 5 años son tan solo 12 las entregas que Image ha sacado a la calle en su país de origen, con lo que será mejor paladear con calma cada página.

Head Lopper 2. El Cortacabezas y la Torre Carmesí

Y la verdad es que hay para paladear y mucho, pero quisiera hacer una advertencia por segunda vez. Como ya comentamos del tomo anterior, Head Lopper 2. El Cortacabezas y la Torre Carmesí no es un tebeo para esos que miden su calidad en función de que les cuente “algo nuevo”. No parece ese el juego de MacLean, que mete a su bárbaro Norgal en un torre al más puro estilo Dungeons & Dragons básicamente a hacer cosas de bárbaros en mazmorras. Muchos serán los guerreros que entren pero quizá no todos lleguen a enfrentarse al señor de la torre y a su acorazado esbirro.

Lo que os decía, visto una y mil veces… o quizá no del todo. MacLean nos lleva a lugares comunes para ofrecernos un suelo conocido sobre el que asentar los pies, para irnos dejando su personal visión de dichos lugares. La verdad es que hay más de una manera de “no contar nada nuevo” y la de Head Lopper 2. El Cortacabezas y la Torre Carmesí recuerda en cierto modo a otros tebeos que “no contaban nada nuevo” como Conan, Usagi Yojimbo o Hellboy. Y si lo comparo con estos tres es porque éste sí es el juego de MacLean. En cada tomo nos dará una historia sin excesivas aspiraciones en primer término, pero no sólo se devora sin masticar sino que va aportando eso que muchas veces es más difícil que “contar algo” y es crear una personalidad única para sus historias. Por supuesto que toma elementos de otros autores. Ya comentamos que podemos ver en él retazos de Mignola, Pendleton Ward, Hayao Miyazaki, Jim Henson y muchísimos otros, pero la mezcla resultante desborda carisma, energía y un carácter profundamente personal.

Head Lopper 2. El Cortacabezas y la Torre Carmesí

Basta un vistazo rápido para darse cuenta del ímpetu con el que se mueven los dibujos de MacLean, pero no se queda ahí. MacLean siempre se guarda una pequeña vuelta de tuerca en el diseño que hace sus personajes absolutamente personales, lo cual es sin duda un ingrediente a favor de su capacidad expresiva. Parece mentira la virtud para emocionar de un estilo como el de MacLean, pero tener a Jordie Bellaire con los colores no juega precisamente en contra. Tal vez deliberadamente o no, el grueso de Head Lopper 2. El Cortacabezas y la Torre Carmesí está trabajado con una paleta de rojos, naranjas y ocres que puede recordar a la de Dave Stewart en Hellboy, pero aprovechando los repentinos cambios de escenario de la historia, Bellaire aprovecha para que cada entorno tenga su propia gama y con ello su atmósfera inconfundible y es que no hay dos tebeos como Head Lopper 2. El Cortacabezas y la Torre Carmesí.

Con tan solo dos historias, cada personaje, por secundario que sea, tiene atractivo suficiente para convertirse en personaje de largo recorrido (aunque tal vez no todos lleguen) y, por más que MacLean publique con cierto ritmo caribeño parece que Norgal y la Bruja Azul pronto tendrán su propio universo a su alrededor.

Compartir:

Alain Villacorta "Laintxo"

Fue picado por un cómic radiactivo y ahora ve el mundo a través de viñetas y tiene el sentido de la realidad proporcional de un tebeo. No os preocupéis, no es peligroso... creo...

No hay ningún comentario todavía.

Anímate a ser el primero en comentar.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com