Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Pura locura

Pura locura
Guion
Tereza Kopecká.
Dibujo
Tomáš Kopecký.
Traducción
Montse Tutusaus.
Formato
Rústica con solapas, 128 págs, color. 16X21 cm.
Precio
19€.
Editorial
Dibbuks. 2026.
Edición original
Naprostá šílenost (Paseka).

No es muy habitual que lleguen a nuestro país cómics checos, pero en el último año han llegado dos títulos procedentes de este país, y casualmente ambos se pueden encuadrar dentro de lo que entendemos como Medicina Gráfica. Hace unos meses hablábamos de Calva y hoy hablamos de Pura locura, editado por Dibbuks, y que viene acompañado del explicativo subtítulo de Anna supera la ansiedad. Una obra escrita por Tereza Kopecká y dibujada por Tomáš Kopecký, con cierto componente autobiográfico, que cuenta la historia de una joven con un trastorno de ansiedad con ataques de pánico que intenta salir adelante en su día a día.


Anna es una joven que aún no ha terminado el instituto, acude a un psiquiatra que le ayuda a tratar su enfermedad y acaba de pautarle un tratamiento temporal para la ansiedad. Sus padres la apoyan y cuidan, pero para Anna el mero hecho de salir de casa para ir al instituto es toda una odisea: pensamientos invasivos negativos, ansiedad ante el ruido del griterío propio de un instituto y dificultad para las relaciones sociales. Casi por casualidad, un día coincide con un chico de su instituto que la acompaña en el recorrido, y encuentra en él y en la rutina del acompañamiento un ancla que le permite contener un poco esa ansiedad. Se convierte así en una figura referente para encontrar algo de paz, hasta el punto que un día le propone acompañarle en una excursión en furgoneta y ella se encuentra aceptando la invitación, para su propia sorpresa.

Hay varias cosas que pueden llamar la atención de la obra para una sociedad como la nuestra. En primer lugar, el hecho de que una joven que aún va al instituto, con un pasado de problemática con la salud mental se vaya con un chico al que ni conocen y los padres no opongan ninguna resistencia. Queda claro en la obra que están preocupados por ella y le preguntan por mensajes continuamente, pero en ningún momento se ve una actitud autoritaria, incluso aprovechan su ausencia para realizar un viaje. Hay que entender que cada sociedad es diferente, y el hecho de que nos lleguen tan pocas obras de ese país, hace que conozcamos bastante poco sobre cómo es su gente, cómo se comportan. También llama mucho la atención, y es uno de los factores que considero más positivos de una obra como esta, que Anna pone mucho de su parte, lo intenta, se esfuerza. Es importante que obras que siguen tan de cerca trastornos tan comunes (aunque en otra intensidad) como la ansiedad, transmitan ese mensaje de esfuerzo por mejorar, aunque suponga una dificultad bastante alta. Aquí se nos muestran sus pensamientos, esas ideas de que va a pasar algo malo, y empatizamos con ella, somos conscientes de que no es un capricho, sino que existe una dificultad real que la condiciona.


El dibujo de Kopecký es sencillo, con una tendencia a obviar los fondos de viñeta, salvo cuando es necesario, y utiliza un código de colores que he encontrado bastante interesante. La obra está presentada en un bitono, pero con diferentes colores en cada momento que marcan un semáforo de la ansiedad de Anna. Así, cuando está tranquila y relajada, el tono escogido es verde; si empieza a ponerse nerviosa el tono escogido es morado, mientras que cuando la ansiedad es un problema y la limita recurre a un color rojo que alerta. Aunque pueda parecer algo irrelevante, funciona muy bien para ponernos en la piel de Anna, puesto que hay situaciones en las que algo nimio puede despertar un sentimiento de incomodidad, y con esos códigos de colores, ya estamos participando de cuáles son las sensaciones que experimenta. En una misma página podemos encontrar varios de estos colores.

Son frecuentes las metáforas gráficas, utilizadas para representar las sensaciones de Anna, y creo que están bien escogidas, son efectivas, ya sea por la representación de cuando se sienta frágil, confundida o abrumada así como cuando emplea los espacios vacíos de la página o los tamaños para expresar que se siente inferior o desplazada con respecto a los demás.


En definitiva, Pura locura es una obra que cuenta con bastante claridad cómo se vive con un trastorno por ansiedad generalizada, con crisis de pánico frecuentes y dificultad para desenvolverse en la vida diaria. Contada con sensibilidad y valor, resulta una obra muy interesante para hablar sin tapujos, pero incidiendo en la importancia del apoyo social, la medicación cuando es necesaria, pero sobre todo poner de nuestra parte para superar los obstáculos. Interesante propuesta que demuestra que el cómic checo merece más atención de la que le dedicamos.

Lo mejor: Cómo transmite los síntomas. El mensaje positivo. El uso del color.

Lo peor: Puede dar la sensación de que es otra obra más que habla de la ansiedad.