Saludos, mis pequeños delincuentes. Digooo, queridos lectores. Hoy reseñaremos una preventa de la gente de Grafito Editorial. Ya sabemos cómo va esto. Nosotros les damos nuestro dinero y ellos además de un tebeo nos dan regalitos chulos.
Y resulta que son más majos que una tortilla de patatas con chorizo y salsa de tomate, así que nos han mandado un ejemplar para que lo leamos y opinemos. Aunque también puede ser porque saben de mi interés por los librojuegos y Poli raro es un librojuego en formato cómic. Poli raro es una historia de humor antes de nada. Podríamos decir que es policiaca. Podríamos decir que es postapocalíptica. Podríamos decir muchas cosas, pero la intención es hacernos pasar un buen rato riéndonos de las convenciones del género policiaco.
No voy a insultar vuestra cultura friqui explicándoos lo que es un librojuego. Por favor, que somos gente de mundo. De muchos mundos, seguramente. Estamos ante un formato de librojuego de primera generación. ¿Y eso qué viene siendo? Pues que solamente deberemos elegir entre varias opciones. No tiraremos dados. No tendremos características diferentes en cada partida. Solamente leeremos y escogeremos la siguiente acción en la vida d enuestro policia robot en un mundo dominado por cucarachas evolucionadas.

El libro usa un sistema de colores para las decisiones. Verde es ser un poli que sigue las reglas. Naranja es un poquito cualquier cosa. Rojo es que se nos han quemado los fusibles demasiadas veces y estamos a la altura de aquel policia australiano al que llamaban Max.
Lo que en algunos ámbitos lúdicos se conoce como código semafórico.
¿Tenemos que respetarlo? ¿Tenemos que escoger siempre el mismo color? No. Yo digo no. Y vosotros deberíais haberlo también, queridos lectores robóticos. Abajo las reglas. Hemos venido aquí con un sencillo sueño: Matar a todos los humanos… no, esperad, estoy desbarrando, creo.
Pero Guillermo Lizarán nos ofrece un humor que a ratos nos resultará conocido, familiar. Quizás compartimos con él las mismas referencias, las mismas series, las mismas lecturas. Puede que sintamos el espíritu de Bender. Puede que a veces veamos más a Tarantino. Puede que viendo a algunos robots pensemos que alguien ha jugado demasiado con los necrones o ha viajado al pasado demasiadas veces por culpa de Sarah Connor.
Pero cada una de esas sensaciones nos sacará una sonrisa. y a eso hemos venido, a reirnos.
Y si de paso aclaramos el crimen cometido, pues eso que ganamos, oye.

La edición de Poli raro viene con dos páginas de bocetillos en blanco y negro y a color.
Iba a hablaros de los regalos que Grafito tiene preparados para nosotros. Pero como ya sabéis que soy más vago que un policia de Los Angeles a la hora de comer su donut, os dejaré aquí el enlace a la página de la preventa.
¿Por qué leer Poli raro?
Te gustan los librojuegos. Te gusta reírte de historias policiales no muy serias. Trabajaste con el teniente Devlin.
¿Por qué no leer Poli raro?
Te tomas las historias de género negro demasiado en serio. Nunca has tirado en la mesa de tu capitán la placa mientras dices que a la mierda las reglas, señor.
