Definitivamente hay cómics que se disfrutan más en grandes dosis. Terminada de dos tacadas Paper Girls, con el tomo anterior y este Paper Girls... Paper Girls integral 2, de Vaughan y Chiang

Definitivamente hay cómics que se disfrutan más en grandes dosis. Terminada de dos tacadas Paper Girls, con el tomo anterior y este Paper Girls integral 2, la experiencia lectora se torna sin duda más completa y cada pieza encaja mejor con las adyacentes y con el conjunto final.

Paper Girls integral 2, de Vaughan y Chiang

Por más que Brian K. Vaughan sea en parte conocido por sus abracadabrantes cliffhangers, en una serie que es una absoluta huida hacia adelante como Paper Girls, una lectura grapa a grapa, con sus correspondientes esperas entre número a número puede dejarnos un poco perdidos sin un rumbo fijado en el horizonte, pero con la serie finalizada y recopilada en dos volúmenes, tenemos un marco delimitado que nos permite introducirnos en esta caída libre con barras de seguridad.

En cualquier caso, si bien el ritmo vertiginoso no decae en ningún momento, el festival de locuras sin motivo aparente sí afloja un poco el pie del acelerador, ya que en este Paper Girls integral 2 va llegando poco a poco el momento de encajar piezas. Recapitulando, teníamos a cuatro repartidoras de periódicos preadolescentes en un barrio de Cleveland, Ohio, que la madrugada de Halloween se verán envueltas en un desfile de extravagancias, que incluye microorganismos de tamaño kaiju, dinosaurios, tecnología del futuro, clones, criaturas de otra dimensión… lo que viene siendo una guerra generacional de viajeros del tiempo, vamos. Todo esto quedaba ya claro en el tomo anterior, pero ahora es el turno de lo más complicado: darle un sentido y un cierre.

Paper Girls integral 2, de Vaughan y Chiang

Por más que Vaughan y Cliff Chiang tengan claro a dónde van y que esto camina hacia su conclusión, nada parece demostrarlo durante la primera mitad de Paper Girls integral 2, que incluso continúa dándonos información particular de las protagonistas, casi presentando aún a los personajes cuando ya vamos cuesta abajo y sin frenos hacia la recta final. Y es que las reglas no se aplican a un Brian K. Vaughan que ha hecho de saltárselas su marca de fábrica. Sin embargo, sí hay una regla que seguirá, que debería estar presente en cualquier historia que se precie de viajes temporales. ¿Y es que qué serían los viajes en el tiempo sin paradojas y lógicas circulares? Vaughan y Chiang van atando cabos, pero incluso cuando el camino parece marcado, siempre hay un último giro, un más difícil todavía. Aunque no parezca posible, el ritmo y la tensión suben incluso en el último tramo estableciendo un juego de acciones separadas en el tiempo que llegan a actuar narrativamente como una sola y, cuando por fin terminamos, vemos la jugada maestra de Vaughan.

Comentábamos el arriesgado movimiento de Vaughan prolongando la caracterización de personajes más allá del que suele ser su lugar natural y es que no es hasta el final cuando las conocemos por completo. Más allá de los retruécanos temporales, Paper Girls es la historia de nuestras cuatro chicas y lo que hace Vaughan va más allá del mero arco de personaje. No solo son los cambios que cada personaje sufre en el camino, sino que durante toda la historia deja la definición de los personajes a medias para que sean estos cambios y este viaje lo que nos dé estos cuatro personajes adorables en su dimensión total. El resultado es un aumento del vínculo emocional, pero también una mayor sensación de vacío cuando nos despedimos de ellas al final de Paper Girls integral 2.

Paper Girls integral 2, de Vaughan y Chiang

Echaremos también de menos al tándem formado por Cliff Chiang y Matt Wilson, el equipo gráfico que funciona casi como un solo autor con ese look & feel único de esta serie. Un equipo gráfico profundamente tradicional para unas cosas a la vez que muy rompedor en otras. Por ejemplo, en el dibujo, Chiang es conservador en los planteamientos de página, de forma que rupturas pequeñas, como las splash pages a sangre, resultan muy efectivas por contraste, pero a la vez nos ofrece diseños completamente chiflados y su acabado anguloso y desprovisto de mancha, aleja a Paper Girls de un trabajo más puramente representativo hacia un sentido más icónico. Este hecho es entendido a la perfección por Wilson, que simplifica el render del color en un tratamiento eminentemente plano mientras trabaja con una paleta que también juega más con la percepción que con la representación. Al final de Paper Girls integral 2, tenemos un apartado de extras donde nos explica brevemente algunos de los trucos mediante los cuales consigue todo esto, además de otro similar sobre diseño y rotulación, que por fortuna, van más allá del típico relleno que solemos encontrar en los extras.

Paper Girls integral 2 es la tercera oportunidad de hacerse con esta obra, que si bien empieza como una locura sin más sentido aparente que el caos y la sorpresa por la sorpresa, termina equilibrada y con poso en el lector. No sabemos si esta será la edición definitiva, pero tenemos claro que no será la última.

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Alain Villacorta "Laintxo"

Fue picado por un cómic radiactivo y ahora ve el mundo a través de viñetas y tiene el sentido de la realidad proporcional de un tebeo. No os preocupéis, no es peligroso... creo...

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