El Necronomicán — Matthias Aregui (7 de mayo)

Un pintor atraviesa un bloqueo creativo profundo: no consigue avanzar, duda de su trabajo y se queda atrapado en su propio proceso. Todo cambia cuando, casi por accidente, acaba conviviendo con un perro. A partir de ahí, su rutina se transforma y empieza a mirar el arte —y a sí mismo— de otra manera.
Es un cómic muy centrado en el proceso artístico, la frustración creativa y cómo surgen (o no) las ideas. Todo contado con una mezcla de humor, ironía y bastante sensibilidad, donde lo cotidiano tiene mucho peso.
Es una reflexión sobre crear, fallar y volver a intentarlo.