Si hay un villano por antonomasia de Spiderman ese es Norman Osborn, responsable, en su identidad de Duende Verde, de los mayores desafíos y... Marvel Saga El Asombroso Spiderman 56. El caso Osborn

Si hay un villano por antonomasia de Spiderman ese es Norman Osborn, responsable, en su identidad de Duende Verde, de los mayores desafíos y desagravios que ha tenido que hacer frente el pobre Peter Parker. Si bien la muerte del villano en 1972 supuso un punto álgido en la colección arácnida, el devenir de los años y la imparable popularidad de la cabecera, ramificándose en otros tantos títulos paralelos, unido a que la muerte dejó de ser un estatus excesivamente duradero en el Univero 616, acabaron propiciando la vuelta del personaje. Su peso en la última década ha sido decisivo, extendiendo sus actos mucho más allá de la colección que hoy nos ocupa, y llegando a ser el villano a batir por todo el Universo Marvel durante los tiempos de Reinado Oscuro  o  Asedio . Una vez pasada toda esa etapa, Osborn siguió en la pomada, pero era el momento de recuperarlo en la colección que lo convirtió en el personaje que todos conocemos. Llevábamos tiempo viéndolo actuar en la sombra y prepararse para un gran golpe y es ahora, en Marvel Saga El Asombroso Spiderman 56. El caso Osborn  cuando todo salta por los aires.


Estamos ante un Osborn diferente, puesto que la locura responsable de los desatados actos que lo hacían tan temible como Duende Verde ya no está. Tenemos a un Osborn consciente y responsable de sus actos. Pero eso no quiere decir que no sea malvado… Peter ya ha localizado a Norman y se dirige, con la ayuda de SHIELD, a apresarlo y desbaratar sus planes. Osborn ha retocado quirúrgicamente su rostro y atraparlo no será tarea fácil, especialmente cuando un personaje al que todos dábamos por desaparecido vuelva a hacer acto de presencia y lo complique todo un poco más.

Con este tomo me ha sucedido lo que me ha estado sucediendo en la serie desde las últimas Secret Wars , que me gusta, lo disfruto, pero me deja la sensación de ver una serie atropellada, en la que las tramas podrían dar mucho más de sí. Sí, todavía nos queda ver el desenlace de este enfrentamiento en el tomo que supondrá el adiós de Slott a la colección, pero que la vuelta a primera plana del personaje en esta serie se lleve preparando tanto tiempo y luego se «despache» en un arco de cuatro números (pese a que el primero de ellos sea prácticamente doble), deja cierta sensación de decepción. Y ojo, el problema es el de siempre: Slott ha puesto el listón muy alto, y nos ha tenido años especialmente mal acostumbrados. Este arco en cualquier otro momento editorial habría sido absolutamente disfrutable. Qué demonios, en este momento editorial lo es también… pero ya sabéis a lo que me refiero. Esperábamos que Slott nos trajese eso que nos ha tenido enamorados durante unos cuantos años al frente de la colección.


Y mira que el dibujo recae en Stuart Immonen, que lo borda, y hace un trabajo con esa plasticidad y dinamismo de Ramos, pero sin la exageración y tono cartoon del mexicano. Y coloreado por nada menos que Marte Gracia… que es todo un disfrute para la vista. Pero da rabia, porque se trata de un arco muy disfrutable, al que incluso le perdonas ese recurso a lo telenovela ochentera de continuas operaciones estéticas para ocultar el rostro, pero te deja con el mono del subidón de hace unos años. Me gusta cómo trata a los personajes secundarios, cómo desarrolla el personaje de Harry, cómo mantiene en la recámara a Octopus, y cómo desequilibra la hasta ahora estable relación con SHIELD. Tiene todos los ingredientes habituales del guionista… pero… Está ese «pero».

El tomo se completa con las historias de complemento del extenso número 25 de este nuevo volumen, con el que abre el arco contenido aquí. Son historias cortas realizadas por equipos creativos diferentes del habitual, y centradas en diferentes secundarios como The Clash, la Coneja Blanca, la sede de Shangai, tía May o el Dr. Octopus. Historias aparentemente de relleno, divertidas y olvidables… pero que incluyen también cosas interesantes como el origen del Octopus Superior al que veremos en el siguiente arco argumental.


En definitiva, Marvel Saga El Asombroso Spiderman 56. El caso Osborn  es un muy buen cómic, como prácticamente todos los que nos ha traído Slott en esta serie. Tan solo decepciona un poco porque, conociendo las habilidades del guionista, nos hace añorar una historia mucho más desarrollada y que podía haber dado bastante más de sí, construyendo la emoción mucho más a fuego lento de lo que lo ha hecho. En todo caso, a pesar de que nos pueda costar, creo que es mucho más satisfactorio dejar a un lado lo que podría haber sido y disfrutar de una historia trepidante, con sorpresas, bien escrita y mejor dibujada. Quedan solo tres tomos más para llegar a la meta. Empieza a pesar la tristeza por llegar al final.

Lo mejor: Immonen. Que, a pesar de todo, es una historia súper disfrutable y entretenida. La última historia corta.

Lo peor: Quedarse con la sensación de que estamos ante un Slott al 70% de sus posibilidades.

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Alejandro Martínez

Alcalde no electo de Star City. Conocido en determinados círculos como "El páharo". Era el único que justificaba sus artículos en esta web, pero los caciques que la dirigen me han obligado a dejar de hacerlo... Sniff sniff.

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