Si te gusta el western, hazme caso, pocas obras te van a gustar tanto como esta. No me han disgustado las obras de este género, pero tampoco me considero un fan acérrimo, y sin embargo me apasiona esta serie. No es solo el entorno, la acción, sino que tiene un trasfondo y un tratamiento de personajes que la convierte en una lectura adictiva y apasionante. Marshal Bass Integral 2 contiene los libros 6 a 8, de los 12 que conforman la serie y que verá su edición completa con un tercer integral editado también por Astiberri. Ese tercer integral contendrá además los números inéditos en nuestro país, pues recordemos que la anterior edición de ECC solo llegó hasta el libro 9. Comentaba en la reseña del primer tomo mi extrañeza por la distribución de números en integrales, y lo achacaba a la edición original francesa sin saber bien cuántos tomos iba a tener la serie finalmente. Leído este segundo integral, puede ser, aunque es cierto que estos tres libros incluidos tienen una progresión lineal en cuanto a historia que no veíamos tanto en el primero.

La primera historia contenida en este tomo es Los Lobos, en la que Bass acude en busca de su esposa, que está viviendo con el hermano del líder de una temible banda de bandidos. En la segunda de las historias conoceremos más del pasado del protagonista, al que una pregunta de dónde viene el nombre de River le hará recordar sus tiempos como esclavo del amo Bryce. La última de las historias aquí contenidas hace que Bass esté presente cuando un cliente del prostíbulo de la señora Cleo aparezca muerto, y todo apunte a que ha sido Mindy Maguire, una prostituta que ha huido con su oro. Cuando él intente ayudar, el sheriff impondrá su jurisdicción, pero River teme porque se resuelva el caso por la vía rápida, matándola directamente sin preguntar más nada.
Ya decía en la anterior reseña que lo que más me gusta de esta serie es su realismo, en el sentido de no ser la típica serie con un protagonista todopoderoso capaz de acabar con un grupo de bandidos armados hasta los dientes, enfrentándose a ellos con un brazo atado y una rama de un árbol como arma. Bass es hábil y tiene gran puntería, pero es consciente de sus límites y puede ser derrotado en inferioridad de condiciones. Con todo, tiene conocimientos de rastreo, y su raza le ha obligado a actuar con mucha cautela, estando preparado para las adversidades que surjan en cualquier momento. Eso le convierte en un enemigo a tener en cuenta.

Aunque de las tres historias de este tomo lo que destaco sin duda es la capacidad de Darko Macan para caracterizar a los personajes. La relación que construye en los 8 tomos entre River y su esposa Sheba es todo un ejercicio de contención, maestría narrativa y realismo. Es una relación con pocas palabras, apoyadas en miradas y acciones, pero cocida a fuego muy lento. Ella es consciente del tipo de hombre que es, él no lo niega, y de hecho comienzan separados al principio del tomo, pero me parece sublime cómo Macan es capaz de expresar, en un mero intercambio de reproches de una sola frase, el peso del rencor acumulado y el intento por quedar encima del otro, y más sublime aún me parece la resolución de sus problemas. Es una relación que salpica a sus hijas, aunque él es consciente de hasta qué punto es responsable, y no se molesta en justificarse. La construcción de las relaciones familiares sin necesidad de evidenciar nada ni de explicitar los pensamientos de cada uno son una verdadera delicia. La sensación de que el autor es consciente de que el lector puede sacar sus propias conclusiones sin que le tengan que explicar todo paso a paso es reconfortante.
El dibujo de Kordey sigue siendo una maravilla: sucio, pero detallado, atmosférico y con un nivel de realismo que te transporta a ese lejano Oeste sin que de la sensación de ser un entorno «de película» sino lugares reales que podríamos encontrar si viajamos a esa zona de los EE.UU. El color de Nikola Vitković sigue siendo fantástico, especialmente en el segundo capítulo del tomo, que tira del pasado, con unos tratamientos del volumen, la luz y la oscuridad, así como algunas escenas subacuáticas maravillosas. El último de los libros cuenta con un nuevo colorista: el belga Anubis, con la ayuda para las primeras páginas de Len O’Grady, que dota de un colorido las escenas de persecución por los bosques que rompen con los paisajes áridos a los que estamos acostumbrados en esta serie.
La falta de páginas de historia es compensada con una colección de extras exclusivos para esta edición en forma de bocetos y diseño de personajes. Más de 40 deliciosas páginas que invitan a deleitarse con el espectacular trabajo de Igor Kordey.

En definitiva, Marshal Bass Integral 2 mantiene, si no eleva, el nivel del primer integral, con historias que comienzan a apuntar cierta linealidad a pesar de ser cada capítulo autocontenido e independiente. Western del bueno, realista y con un tratamiento de los personajes inteligente y cómplice con el lector. Igor Kordey firma uno de sus mejores trabajos, con un dibujo que juega en favor de ese realismo, mostrando la suciedad tanto física como moral de los personajes que frecuentan estas páginas. Sublime, no puedo sino recomendarlo, y me va a dar pena terminar el siguiente integral.
Lo mejor: Todo. Lectura de la que se te pasa volando y no quieres que acabe. La relación River-Sheba.
Lo peor: Que en el siguiente tomo se acabe.


