Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

La palabra que empieza por A

La palabra que empieza por A
Guion
Elisabeth Casillas.
Dibujo
Higinia Garay.
Formato
Cartoné, 144 págs, color. 17x24 cm.
Precio
17€.
Editorial
Astiberri. 2022.

Tras Todas nosotras , la obra publicada también por Astiberri en 2020 y que trataba de la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) en El Salvador, Elisabeth Casillas e Higinia Garay vuelven a colaborar en otro proyecto sobre el mismo tema y para la misma editorial. La palabra que empieza por A  es un cómic-ensayo que va mucho más allá, y se centra en el aborto de manera generalizada, profundizando en la terminología adecuada, el impacto y diferencias a nivel mundial, e incluso a nivel histórico.


El cómic está presentado en un tono eminentemente divulgativo, sin excesiva intencionalidad narrativa sino más bien como un ensayo exhaustivo, bien organizado y ordenado, que a través de las ilustraciones de Garay hacen la lectura mucho más asequible y fácil de asimilar. Y es a través de ciertos recursos como ese uso del color rosa «fosforito» sobre un dominante blanco y negro o  de esa narradora de aspecto serio con gafas de sol, que lo mismo se viste de astronauta que de médica, como consigue que la obra sea recibida como una lectura más ligera que, de haberse realizado exclusivamente en formato escrito, habría llegado a mucho menos público, probablemente.

Me gusta mucho que abre con una declaración de intención en todo regla: ridiculizando la película de Judd Apatow Lío embarazoso , que gira en torno al tema del aborto sin pronunciar la palabra en ningún momento y usando frases como la que da título a esta obra. En contraposición a obras de ficción que tratan el tema con eufemismos, datos documentados y explicaciones adecuadas sobre la terminología, procedimientos y la situación legal en nuestro país.


A pesar de posicionarse claramente en un tono pro-mujer, es una obra que destaca por hacerlo a raíz de datos reales y explicar cada uno de los argumentos. Si bien puede herir sensibilidades de sectores más conservadores, no se le puede acusar en ningún momento de ser una obra que haga proselitismo del aborto, sino que aporta argumentos, hechos históricos y datos estadísticos sobre por qué se debería de regular más allá de sesgos ideológicos o religiosos.

El dibujo es limpio, se nota la formación de Garay como diseñadora, pues hay mucho cuidado en cuanto a la visión general de la página, incluso cuando se tratan de páginas en las que hay una mera colección de viñetas con una figura que narra la acción. Hay algunas páginas (pocas) en color, pero la mayoría están presentadas en blanco y negro con detalles en rosa que buscan dirigir la visión a cierto punto en concreto o simplemente difuminado de fondo para implantarlo como una idea subconsciente durante la lectura.


En definitiva, La palabra que empieza por A  es una obra que pretende tratar el tema del aborto desde un punto de vista divulgativo, con datos reales y un vistazo general pero muy completo a su aspecto legal en todo el mundo. Una buena manera de informarse sobre el tema, sobre qué situaciones son legales, cuáles no, y poder aprender la terminología correcta y no usar mal palabras, arrastrados por la inercia, o aportar un sentido activo cuando un aborto puede ser espontáneo no buscado. El libro cuenta con un epílogo a cargo de la periodista Noemí López Trujillo y una completa guía de referencias de cada capítulo de la obra, para poder seguir documentándose.

Lo mejor: Aunque el tema te resulte sensible, se trata de una obra que se apoya y basa en hechos y datos, citando sus fuentes en todo momento. La visión tan global que aporta sobre el tema con ese repaso histórico y de cómo cambia la ley en cada parte del mundo.

Lo peor: Si uno lo analiza desde el punto de vista del cómic, la narrativa es la justa, aunque se entiende que la temática que aborda da hasta donde da.