Es la hora de las tortas!!!

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La ilusión de Overlain

La ilusión de Overlain
Guion
Luis Durán.
Dibujo
Luis Durán.
Formato
Cartoné, 176 págs, color. 20,5x27,5 cm.
Precio
24,90€.
Editorial
Dolmen Editorial. 2026.

Aunque La ilusión de Overlain tiene ya sus más de veinte años, Dolmen la publica ahora con una revisión y tratamiento nuevo de color por parte de su autor, Luis Durán. La anterior edición corrió a cargo de Planeta Cómic allá por 2005. Estamos ante una obra que no ha envejecido ni un ápice, nos va a evocar muchos referentes y sobre todo… nos va a seguir haciendo soñar. Se trata de una historia que habla de los sueños, del contar historias y de la importancia que tiene el narrador, responsable de conseguir la atención y disfrute de los que lean o escuchen las historias que se cuentan. Una edición a la altura de una obra que muestra una vez más la maestría de su autor a la hora de contar cualquier historia.


Vincent es un joven que acude a toda prisa a visitar a su padre, el señor Douglas, ante la noticia de una grave enfermedad. No es más que una treta de su padre para intentar convencerlo de que le acompañe a África, continente donde ha pasado algunos de los mejores años de su vida, y con la promesa de que allí le contará algo que necesita saber. Al viaje se sumaría un amigo exmisionero y se unirán posteriormente un famoso actor e incluso Sir Arthur Conan Doyle, al que se cruzarán a lo largo del viaje varias veces. Vincent no está convencido del todo, porque está preocupado por su hija pequeña, la cual está teniendo unos extraños sueños en los que un amigo imaginario le explica muchas de las cosas que van sucediéndole en su día a día.

Lo primero que nos salta a la vista cuando empezamos a leer la obra es que no queda muy claro qué pretende contar el autor, puesto que hay muchas líneas argumentales y además se solapan con historias contadas por un narrador y espectadores inicialmente desconocidos. No sabremos si realmente nos están contando la historia de Vincent y su padre, del viaje a África, de lo que le sucede a la hija de Vincent o simplemente se tratan de historias solapadas unas con otras. Y precisamente esa es la mayor cualidad que tiene esta obra. Las historias no necesitan ineludiblemente de una estructura firme y lineal, y Luis Durán lo demuestra con esta historia que, pese al despiste inicial que nos puede causar, mantiene un tono magnético y una invitación continua a dejarnos llevar, a tomar de la mano a Peter Pan y volar por esos mundos exóticos a sumergirnos en las pintorescas historias que nos están contando.


El Premio de la Crítica a mejor guion y su nominación en el Saló del Cómic de Barcelona no fueron en absoluto gratuitos, porque aunque el dibujo es fabuloso, sin duda el gran fuerte de esta obra es ese guion tan «salvaje» como las selvas africanas donde se ambientan, tiene un espíritu de libertad y aparente improvisación, aunque solo sea en apariencia. Porque una historia como esta no se puede improvisar, tanto la estructura como las relaciones entre las diferentes líneas argumentales están planificadas como un mecanismo de relojería, lo cual convierte el último de tramo en un disfrute, cuando comienzas a ver cómo se van conectando entre sí.

El hecho de que el fuerte de esta obra sea su minucioso guion no implica que el dibujo no esté a la altura. El estilo del dibujante guipuzcoano es absolutamente perfecto para una historia como esta, gracias a sus rostros con llamativas formas geométricas y ese rayado para dar formas, que acompañan a viñetas siempre detalladas con fondos muy trabajados. A la hora de mostrarnos las historias de la exótica África, ese estilo ayuda a trasladarnos a esos parajes pintorescos y a cambiar de época sin que nos suponga el más mínimo esfuerzo. El recoloreado es más afín a las tendencias actuales, aunque mantiene una paleta de colores discreta que no roba protagonismo al dibujo en ningún momento.


En definitiva, La ilusión de Overlain es una obra que podría ser como si a Neil Gaiman le pidieran hacer una versión libre de Big Fish. Una obra que habla de contar historias, de la importancia de hacerlo bien, y de adornar lo justo para conseguir la atención de los que la reciben. También tiene otras lecturas, como la de la relación entre padres e hijos y de dejar libertad a la hora de tomar las decisiones, de esforzarnos por intentar no juzgar a nuestros padres o a nuestros hijos, y de dejar a la naturaleza actuar por sí misma. Obra maravillosa y deliciosa, que podría funcionar muy bien como primera lectura de uno de los autores con más personalidad de nuestra industria del cómic.

Lo mejor: Su capacidad para dejarnos llevar por las historias que se nos cuentan. El exotismo de su ambientación.

Lo peor: No haberla leído antes.