La editorial californiana Clover Press lleva unos años especializada en publicar libros de arte de diferentes autores. A principios del año pasado, Moztros publicó la primera versión en castellano de estos libros, El arte en Marvel de David Nakayama, y cuando acaba 2025 ha publicado la segunda de ellas, El arte en Marvel de Michael Turner. Con una estructura similar, se trata de un repaso a las mejores portadas del difunto autor norteamericano que nos dejó prematuramente por culpa de un cáncer con tan solo 37 años. Un repaso a las mejores portadas en Marvel con algunas que han acabado pasando a la historia y se han convertido en clásicos reconocibles por cualquier aficionado al mundo del cómic.

Lo que vamos a encontrar en El Arte en Marvel de Michael Turner es una recopilación de todos los trabajos del dibujante americano para Marvel, lo cual consiste básicamente en la recopilación de todas las portadas que realizó desde 2006 hasta su fallecimiento en 2008 para series como Civil War, Hulk, Los 4 Fantásticos o la franquicia mutante. Como cuenta el propio Joe Quesada en la introducción del tomo, cuando decidieron contar con él ya estaba metido de lleno en su aventura personal de Aspen Comics y solo podían recurrir a él para realizarles algunas portadas, pero qué portadas…. Poco después hubo un proyecto de hacer algún número para Lobezno, uno de sus personajes favoritos, pero por desgracia el avance de su enfermedad no lo permitió. En todo caso, los trabajos aquí recogidos son muy emblemáticos y reconocibles, siendo algunas de esas portadas auténticos referentes en el mundo del cómic.
La carrera de Michael Turner fue corta, demasiado. Comenzó a trabajar para Image y Top Cow con series como Witchblade, Tomb Raider, pero sobre todo Fathom, la serie más personal del autor, que pretendía convertir en su Savage Dragon o su Spawn pero en la que solo pudo estar 4 años por culpa de la enfermedad. De esa fantástica serie surge el nombre de Aspen, su protagonista, y que luego la llevaría a fundar su propio sello Aspen Comics, junto a su fiel colorista Peter Steigerwald y Frank Mastantuono, Mark Roslan y Vince Hernandez. En dicho sello vio la luz Soulfire, una serie protagonizada por mujeres libélula mágicas que personalmente me chiflaba.

La edición de Moztros respeta íntegramente las originales de Clover Press, presentandas en un tomo cartoné de tamaño aumentado, con papel estucado de gran gramaje y cantos tintados en rojo. Incluye también un marcapáginas de tele. La distribución de la obra está realizada en capítulos diferentes, según series o franquicias. Concretamente en este tomo tenemos capítulos de Civil War, Capitán América: Fallen Son, Pantera Negra, Hulk, Spiderman, Los 4 Fantásticos, X-Men y Lobezno, además de un capítulo en el que, bajo el título Héroes, se recogen diferentes portadas únicas para series como Thor o Elektra. Entre capítulos van intercalados textos cortos de sus compañeros en Aspen o la introducción de Quesada, en la que hablan de dicha etapa o de cómo resultó trabajar con él. Son textos muy breves que no restan protagonismo al trabajo de Turner, omnipresente en todo momento.
Como se puede ver en las imágenes que acompañan esta reseña, lo que muestra el libro incluye las portadas finalizadas, pero también lápices, tintas e incluso bocetos de algunas de ellas. También amplía ciertos detalles de las más emblemáticas, siendo la de Civil War que se utiliza también como portada de este libro, la que seguramente sea más reconocible de entre todas ellas.

En definitiva, El Arte en Marvel de Michael Turner es un libro para disfrutar del dibujo de uno de los artistas con mayor potencial de las últimas décadas, del que una enfermedad que acabó prematuramente con su vida nos privó de poder disfrutar más. Libro de arte con una edición de calidad que nos permite repasar sus trabajos para Marvel y tal vez para descubrírselo a los lectores más jóvenes que tal vez ni conozcan sus series más emblemáticas.
Lo mejor: El dibujo de Michael Turner, siempre.
Lo peor: Llegar a él sin saber en qué consisten este tipo de libros de arte y esperar otra cosa.


