A pesar de no ser el guionista santo de mi devoción, las historias autoconclusivas de Scott Snyder no suelen disgustarme mucho. Por eso, cuando vi anunciado Dark Spaces: Incendio Forestal, editado por Planeta Cómic, no dudé en darle una oportunidad, sobre todo por ese llamativo dibujo de Hayden Sherman. Lo que me he encontrado es una historia de intriga, con un grupo de protagonistas carismáticas y una trama de esas de planes de robos que por muchas que hagan, no dejan de resultarnos atractivas. La serie fue publicada en 2022 por el sello IDW en plena caída hacia su declive que la ha tenido cercana al cierre, y es rescatada ahora por Planeta para su edición en tomo.

Cinco presidiarias pertenecen a un programa especial para participar en la extinción de incendios en California. Cuatro de ellas se conocen desde hace tiempo, pero la incorporación más reciente a la cuadrilla se da cuenta, mientras trabajan, que están cerca de la mansión de un antiguo jefe suyo. La chica propondrá a sus compañeras aprovechar la situación de evacuación ante la amenaza de los incendios para entrar a un casa que conoce y de la que pueden robar algo muy valioso. Sus compañeras se debaten entre la tentación y el peligro de ser pilladas in fraganti, cuando a algunas de ellas solo les quedan semanas para volver a recuperar su libertad.
Snyder y Sherman nos plantean una historia repleta de giros de guion, pero en un espacio muy limitado. En solo cinco números tendrán que presentarnos a las chicas, hacer que nos encariñemos de ellas a pesar de su condición de presidiarias y plantear la trama del robo y todo lo que se puede torcer y salir mal. Así, consiguen una historia que avanza a un muy buen ritmo y que se lee con facilidad, aprovechando los símiles de las diferentes fases de los incendios forestales para la propia trama del plan de las chicas desde que surge, lo planifican y lo llevan a cabo. Curioso timing de esta obra, recogida en EE.UU. en un tomo recopilatorio apenas año y medio antes de los famosos incendios que arrasaron California a principios de 2025, con una trama que, probablemente de haber estado planificada para más adelante, habría sido reprogramada por evitar herir sensibilidades.

De un primer vistazo, lo más llamativo es el arte de Hayden Sherman, un autor con un estilo peculiar, el cual actualmente se encuentra dibujando Absolute Wonder Woman que, aunque ya había hecho antes algún número suelto para alguna otra serie de DC, no descartaría que fuese esta obra la que le abrió las puertas de dicha editorial. Y es que Sherman se esfuerza por hacer un trabajo rompedor. De hecho, diría que a veces lo hace con tanta intensidad que se nota forzado, con una sucesión de páginas marcadas por composiciones innovadoras que se acerca al riesgo de agotar visualmente al lector. Pero creo que no llega a hacerlo, así que vamos a quedarnos con lo positivo, que no es poco. Me ha recordado en más de una ocasión al Nick Pitarra de Proyectos Manhattan, en parte por esos rostros con tramas y sombreados, pero también por la planificación tan premeditada de cada viñeta, buscando un recurso visual y un juego para el lector. Mezcla viñetas muy grandes o directamente splash pages con entramados de viñetas más pequeñas con disposiciones transgresoras que invitan a detenerse a mirar cada página.
Por otro lado, tenemos el color de Ronda Pattison, que utiliza paletas cálidas que encajan bien con la trama, pero también juega con unas paletas propias para cada personaje, asignando a cada una de las chicas unos colores que combinan entre sí, pero también consiguen un efecto por el que reconoceremos a cada uno de los personajes por los tonos empleados. Es algo que funciona especialmente bien a la hora de introducir algunos flashbacks del pasado de las protagonistas. La combinación entre dibujo y color es, probablemente lo más representativo de esta obra.

En definitiva, Dark Spaces: Incendio Forestal es una historia autoconclusiva sobre un robo ambientado en pleno incendio forestal que utiliza las fases del fuego (ignición, combustión, máximo calor y declive) como analogía para la historia que se nos cuenta. Una manera de saber cómo funcionan este tipo de accidentes a la par que leemos una historia trepidante con personajes interesantes. No es la historia más original del mundo, pero funciona bastante bien y el dibujo, pese a que roza la saturación narrativa por su continua búsqueda de sorprender con composiciones y encuadres diferentes, no llega a sacar de la historia y consigue el efecto buscado en el lector. Una historia de robo por gente inexperta a la que todo acaba por complicarse y poner en riesgo sus vidas.
Lo mejor: Los giros funcionan bien. Los personajes están bien construidos. La química entre color y dibujo.
Lo peor: Es una historia de esas que lees y pasas a otra cosa.


