Es la hora de las tortas!!!

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Cuidando con miedo

Cuidando con miedo
Guion
Elisabeth Karin Pavón Rymer-Rythén.
Dibujo
Elisabeth Karin Pavón Rymer-Rythén.
Formato
Cartoné, 168 págs, color. 17x24 cm.
Precio
19,95€-
Editorial
Astronave. 2026.

En el año 2022, la autora Elisabeth Karin Pavón Rymer-Rythén publicó la obra Comiendo con miedo, una historia con gran peso autobiográfico en la que hablaba abiertamente sobre el TCA (Transtorno de Conducta Alimenticia), y utilizando un lenguaje y unos recursos gráficos que ayudaban a comprender lo que había supuesto la enfermedad para ella, creando la figura del monstruo Nore como representación de lo que era la anorexia nerviosa en su día a día, y cómo la condicionaba y obligaba a mantener esa relación tan compleja con la alimentación. La obra supuso además una oportunidad fabulosa para poder hablar sobre la enfermedad y aportar su punto de vista en las presentaciones que realizaba y en charlas específicas que utilizaban la obra para poder mostrar a jóvenes una visión más personal y no tan sanitaria. Un par de años después, la propia autora publicó Un monstruo no me deja comer, una versión de la historia en forma de libro ilustrado dirigido específicamente a niños, en el que mostraba con otro tono algunos rasgos de una enfermedad que puede tocarnos directa o indirectamente a todo tipo de personas. Ahora, otros dos años después, y también en la editorial Astronave, nos llega Cuidando con miedo, en el que la autora cuenta una continuación de la historia pero cambiando el punto de vista al de las personas que rodean a quien padece la enfermedad.


En este caso, vamos a acompañar a Fran y sobre todo a Alice, los mejores amigos de Elisabeth, en su último año de instituto. Ellos no se habían enterado de lo que le había pasado a su amiga, pero cuando comienzan a verla comportarse de manera extraña y a faltar a clase, la madre de Elisabeth les reconoce que está ingresada en una unidad psiquiátrica para recuperarse de una recaída de su TCA. La obra muestra el sentir de esos jóvenes que son amigos, pero no saben cómo ayudarla, y se sienten desorientados a la hora de comportarse con ella. Y no solo eso, sino que en la obra también se deja ver que los «cuidadores» tienen que buscar el modo de ayudar a la persona afectada, pero también tienen sus propias vidas, problemas y, ¿por qué no? sus propios monstruos.

Elisabeth Karin, no solo sabe lo que es sufrir en sus propias carnes la enfermedad, sino que lleva intentando concienciar a la población a través de sus charlas (que desde aquí recomiendo). Con esta obra, rinde de algún modo un homenaje a aquellas personas que rodean al paciente, y es una buena manera de seguir hablando sobre el tema, aportando un nuevo punto de vista. Concretamente hay dos cosas que más me han gustado mucho de esta obra: Cómo muestra a Alice intentando buscar información sobre la enfermedad y tiene que abrirse paso a través de la maraña de ruido que dificulta llegar a una información veraz en redes sociales; pero también una escena en la que los jóvenes hablan con la madre de Elisabeth sobre las clases más frecuentes de comportamiento de un cuidador ante un caso cercano de TCA. Libros y cómics sobre este transtorno hay muchos, pero no recuerdo haber visto una historia tan centrada en el bloqueo al que puede llegar alguien que tenga cerca a una persona con anorexia o bulimia y no sepa cómo ayudarla sin perjudicarla más.


El estilo de dibujo tiene un toque juvenil, que por otro lado es el público objetivo que más beneficio puede obtener de una obra como esta, que pretende concienciar y ayudar a personas que se encuentren en el mismo supuesto. Teniendo en cuenta que la edad media de inicio de la enfermedad se sitúa entre los 12 y los 16 años, diría que es muy acertado que se publique a través del sello infanto-juvenil de Norma Editorial. Los recursos gráficos utilizados son muy vistosos y llamativos, como la comparación de los tipos de cuidadores con diferentes animales o la reducción de las dos amigas cuando hablan del tema a dos pequeñas masas informes blandas y sensibles, que representan la fragilidad y el despojo de corazas al sincerarse. El color utilizado se asemeja a un bitono, pero realmente es una obra a color, que reduce la gama de colores empleados, cambiando el brillo de los tonos utilizados para dar una atmósfera de contención, que intenta evitar distracciones. Además, permite utilizar puntos de color como elemento de dirección de la vista y resalte de elementos.

La obra viene acompañada de una pequeña infografía final de signos de alarma que deben hacernos subir las defensas ante alguien que se comporte así, y un completo listado de recursos, divididos por comunidades autónomas a los que poder consultar en caso de necesitar ayuda.


En definitiva, Cuidando con miedo es una obra valiente, original y que aporta un punto de vista diferente acerca de la enfermedad que resalta la necesidad de hablar siempre y verbalizar los problemas, específicamente en la adolescencia, y reconoce el difícil papel de las personas que rodean a alguien que padece un Trastorno de Conducta Alimenticia. Con un tono y unos recursos especialmente pensados para que un lector joven encuentre atractiva la obra, y no se sienta como que le están soltando un discurso, es una obra perfecta que poder dar a alguien que muestre señales de estar acercándose peligrosamente a la enfermedad, con la tranquilidad de que va a encontrar un discurso cercano y nada dogmático.

Para completar esta reseña, os dejamos también una entrevista que pudimos hacerle a su autora, Elisabeth Karin Pavón Rymer-Rythén, en el pasado Festival de Cómic Europeo de Úbeda que tuvo lugar los días 8 a 10 de mayo en la preciosa ciudad jiennense:

ELHDLT: ¿Qué te llevó a ampliar la historia de Comiendo con miedo?

Elisabeth: Pues fue a raíz de Comiendo con miedo, como en todas las presentaciones o charlas y demás porque la gente que acudía solían ser sobre todo familiares o gente que acompañaba al alguien que estaba pasando por un TCA. 
Y claro, vi que esas personas estaban como súper perdidas y que necesitaban respuestas, no tenían mucha idea de qué hacer frente a un caso de TCA. Y eso también junto como repasando mi historia, sí que me di cuenta de lo importante que son todas esas personas que acompañan a alguien que está pasando por un TCA. En mi caso, yo no estaría aquí si no fuera por toda esa gente que me ayudó, ¿no? 
Y sí que vi necesario también crear una herramienta, un apoyo para esas personas, y a la vez honrar a todas esas personas que acompañan, que tienen un papel importantísimo.

ELHDLT: ¿Y qué te lleva a que la protagonice Alice, que es una amiga? 
Al hablar de cuidadores, lo normal es pensar que en una historia como esta a lo mejor es más fácil centrarse en la familia.

Elisabeth: Sí, pues claro, en Cuidando con miedo están Alice y Fran, que son como los mejores amigos de Elisabeth. Bueno, aunque esta historia es nuevamente autobiográfica, pero estos personajes realmente no existieron. 
Yo tenía a más amigas, más familiares, mi madre… pero bueno, estaban mi hermano, también mis terapeutas, mis médico aunque, claro, representar a todas esas personas iba a ser una locura para una historia de cómic. Entonces, lo que hice fue crear dos personajes que representaran a todas estas personas. 
Y sí que aparece mi madre, que fue el apoyo más grande. Pero también quería representar a todas estas otras personas en forma de dos personajes.

ELHDLT: ¿Te resultó difícil pasar de contar una historia en primera persona a contarla desde fuera?

Elisabeth: Sí, la verdad es que fue más difícil porque al final, claro, Comiendo con miedo es mi historia desde que aparece la enfermedad, el tratamiento, hasta la recuperación… es como muy lineal todo. Aquí sí que me tuve que informar más. Tuve muchas conversaciones con mi madre, leí libros sobre el tema porque yo no he vivido lo que es el «yo cuidar a alguien con un TCA», ¿no? 
Entonces sí que hubo más proceso de investigación, por así decirlo, y también tener que inventarme un poco más la historia. Que también estuvo divertido, pero me resultó más difícil.

ELHDLT:
Y concretamente, ¿qué usaste de investigación? ¿A quién le pediste ayuda aparte de familiares y demás?

Elisabeth: Pues, por ejemplo, hay una autora, bueno, es psiquiatra especialista en TCA, se llama Janet Treasure, que tiene un libro que habla justamente de los cuidadores, pues en ese libro es donde sacó el tema de los animales. de relacionar las metáforas de los animales. 
Luego también Conchi Fernández tiene un libro que habla sobre los cuidadores… Me empapé un poco.

ELHDLT: La obra se ha publicado en Astronave, que es el sello infanto juvenil de Norma. ¿Eso ha sido petición tuya o sugerencia de la propia editorial?

Elisabeth: Bueno, fue ya con Comiendo con miedo. 
Yo les presenté el proyecto y fueron ellos que me dijeron que encajaría más con con Astronave. También yo creo que por el estilo y la historia… la protagonista es una adolescente. Y luego con Cuidando con miedo, a mí me pareció también lógico que siguiera siendo Astronave porque sigue siendo en el mismo universo, el mismo estilo, es la continuación de la misma historia. Y porque estoy muy contenta con ellos, realmente.

ELHDLT: Aunque se ve un poco al principio de la obra, ¿qué feedback estás recibiendo? Me interesa Comiendo y Cuidando con miedo, pero sobre todo Un monstruo no me deja comer, la versión infantil. 


Elisabeth: Pues también está siendo muy bueno, sí que creo que Un monstruo no me deja comer igual no es tan llamativo, porque no hay tantos casos de niños que tienen un TCA, pero sí que las personas que lo necesitan y lo encuentran lo agradecen mucho, lo usan como herramienta. 
También terapeutas, para niños más pequeños, sí que es una herramienta muy útil para empezar a hablar del tema.

ELHDLT: ¿Y te ha quedado algo que contar? ¿Podemos esperar alguna tercera parte o algún capítulo que explorar del tema o prefieres pasar a otra cosa?

Elisabeth: De momento, no voy a decir que no vaya a volver a escribir sobre esto, pero ahora mismo me apetece cambiar un poco, sí, probar otras cosas y, creo que fue después de Comiendo con miedo que me salieron estas dos ideas de Un monstruo no me deja comer, cómo adaptarlo al público más infantil y después Cuidando con miedo por enfocarlo a los cuidadores. 
Creo que engloba bastante bien todo, que obviamente de lo especial es que puedes exprimir tanto, pero ahora mismo me apetece dejarlo ahí, ¿quién sabe? Igual en un futuro…

ELHDLT: ¿Tienes algún otro proyecto en mente ya preparado?

Elisabeth: Sí, justo estoy ahora trabajando en un cómic infantil que no tiene nada que ver con el TCA. Estoy trabajando con un escritor y yo hago la parte gráfica, el libro va de hadas, flores… hadas que nacen de flores. Me está encantando también hacer algo totalmente distinto y bueno, se publica en octubre, así que ya está ya está casi para entregar. Estoy muy contenta también de ir haciendo otras cositas y me apetece encontrar otra historia ya mía también. No quiero que se me asocie solo con «la ilustradora que habla de TCA». Bueno que sí, que lo soy, pero también soy más cosas, y me apetece probar otras cosas… Jajajaja.

Nuestro agradecimiento desde aquí tanto a Elisabeth como a la organización del Festival de Cómic Europeo de Úbeda por su predisposición y accesibilidad para la realización de esta entrevista.