Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Marvel Omnibus. Conan el Bárbaro La Etapa Marvel Original 8

Marvel Omnibus. Conan el Bárbaro La Etapa Marvel Original 8
Guion
Christopher Priest, Val Semeiks, Mark Bright, Maddie Blaustein, Alan Zelenetz.
Dibujo
Val Semeiks, Vince Giarrano, Andy Kubert.
Tinta
Geof Isherwood, Adam Kubert, Ernie Chan, Vince Colletta, Alfredo Alcalá.
Color
George Roussos, Juliana Ferriter, Steve Mellor.
Formato
Cartoné, 624 págs, color. 18x28 cm.
Precio
55€.
Editorial
Panini Cómics. 2023.
Edición original
Conan The Barbarian #195-213 y Annual #12, The Official Handbook of the Conan Universe one-shot (Marvel).

Con Marvel Omnibus. Conan el Bárbaro La Etapa Marvel Original 8 llegamos al final de la etapa de Christopher Priest/James Owsley al frente de la colección de Conan. El tomo de Panini llega justo hasta el 213, último número de Priest en la colección y, para darle volumen al tomo, lo complementa con el interesante The Official Handbook of the Conan Universe, que sirve de guía para recordar a los personajes más relevantes del universo creado por Robert E. Howard y las principales tribus o localizaciones que vemos citadas en sus historias. Como extras, también se incluyen extractos de los cuatro números del fanzine The Hyborian Report, creado por el Club oficial de fans de Conan en los años ochenta.


Mirando en conjunto la etapa de Priest en Conan, entiendo que pueda haber quien reniegue de ella, porque hay algunos aspectos que se pueden considerar que van en contra de la propia idiosincrasia del personaje. En primer lugar, hacerlo formar parte de un equipo, aunque él sea quien lidere dicha formación. Conan es un personaje solitario, y verlo en grupo puede resultar llamativo. Igualmente en el aspecto amoroso, se ve inmerso en algún triángulo que puede sacar de sus casillas a los fans más acérrimos del personaje. Pero si lo valoramos con objetividad, es innegable que Priest escribe al Conan de siempre, y esos cambios de hacerlo formar parte de una cuadrilla no le sientan nada mal a una colección que ya alcanzaba el número 200. En cuanto a los triángulos amorosos, la resolución de las historias no podían ser más coherentes con un personaje como el de Conan así que, era meter al personaje en situaciones diferentes… pero conservando la esencia del cimmerio.

Además, Priest va encaminando su historia hacia el número 200, de extensión doble y con una historia en la que vuelven algunos de los enemigos más recordados de la colección: Thulsa Doom y el Devorador de Almas. Y es que una de las cosas que más me ha gustado de esta etapa es la capacidad de Priest de contar en cada número una aventura autocontenida, pero con una historia río de fondo que premia al lector fiel a la colección. Podemos ver a Conan y su cuadrilla enfrentarse a un dinosaurio, a un antiguo aliado de Conan reconvertido en el Apóstol Oscuro del Devorador de Almas o cómo contratan a Red Sonja para enfrentarse a su amigo… pero de fondo no perdemos de vista el plan que va urdiendo el temible enemigo que va cobrando cada vez más fuerza.


Otra cosa interesante es que esa cuadrilla formada por Anneka, Kaleb y su hija, Simeón, Keiv, Shapur y Kobe permiten momentos más cómicos o de interacción entre personajes diferentes, pero no son elementos de mero relleno, sino que consiguen que el lector se sorprenda cuando cada uno de ellos vaya cobrando un mayor protagonismo en algunas historias. Porque todos tienen su momento, ya sea para bien o para mal, pero todos pasan a un primer plano en algún momento y son protagonistas de alguna historia. Tal vez el más significativo de todos sea Kobe, que será el protagonista de la memorable Trilogía de Heku de los números 206 a 208, con una historia repleta de épica y emoción.

Otro punto que acabará teniendo su importancia es que Priest explora momentos de la juventud de Conan, mostrando algunas historias con flashbacks, algo que más adelante será una constante, cuando llegue Michael Higgins a los guiones. Porque podemos decir que con Priest pasamos a una fase en la que no habrá ningún guionista con una etapa de peso… hasta la vuelta de Thomas para el final de la colección. Sí, tendremos a Charles Santino, el hasta ahora editor Michael Higgins o Gerry Conway, pero no escribirán más de 6-8 números cada uno, y estarán intercalados con números sueltos escritos por gente de la casa como Larry Hama o Michael Fleisher.


El aspecto gráfico es otro de los puntos fuertes de esta etapa, con un Val Semeiks que se afianza como autor único, y que pese a ser el sustituto de pesos pesados como el propio Buscema, consigue hacerse con la colección sin que nos tengamos que acordar continuamente de su predecesor. Sí irán cambiando los entintadores con un Geof Isherwood que será el principal, pero con números con acabados de Vince Colletta o Alfredo Alcalá. Curiosamente, las tintas de Alcalá o Colletta pueden considerarse que tienen un acabado más preciosista, hace el dibujo más llamativo, pero creo que Isherwood respeta más los lápices de Semeiks y resulta menos invasivo que el resto de entintadores.

Los extras del tomo son bastante curiosos, puesto que el Official Handbook sirve para refrescar algunos puntos a los que no tengan un conocimiento tan basto del universo Conan, mientras que el boletín/fanzine The Hyborian Report, permite conocer el sentir del fandom en esos tiempos en que las películas protagonizadas por Schwarzenegger habían elevado la ilusión de los admiradores de la obra de Howard. Recopilaciones de portadas de revistas relacionadas con Conan, fanfics, ilustraciones amateurs… son algunos de los materiales que se pueden encontrar en estas páginas.


En definitiva, Marvel Omnibus. Conan el Bárbaro La Etapa Marvel Original 8 nos permite completar una etapa algo diferente, pero muy entretenida, que llevará a Conan a aventuras algo más fantásticas, y que le pondrán en situaciones hasta ahora inéditas, pero manteniendo el espíritu del guerrero bárbaro que no se detiene ante nada y que tiene claro cuáles son sus prioridades. Un gran trabajo de Val Semeiks a los lápices, que permiten mantener una homogeneidad artística en estos números, sin grandes saltos de estilos.

Lo mejor: Que, pese a ser un Conan diferente al que hemos visto antes, mantiene bien la idiosincrasia del personaje. El aspecto gráfico tan homogeneo.

Lo peor: Los puristas del personaje pueden no sentirse cómodos con las aportaciones de Priest.