Con esta Biblioteca Marvel El Poderoso Thor 15 llegamos a un momento que no deseábamos, pero sabíamos iba a llegar: la salida de Jack Kirby de la colección. Este tomo contiene los números 174 a 179, el último dibujado por el Rey y que daría paso, con permiso de un número de Neal Adams, al comienzo de la etapa de John Buscema. En esta edición de Panini se incluyen dos artículos que hablan sobre la importancia y los motivos que llevaron a tal transición, uno a cargo de Pedro Monje y otro de Will Murray, extraído de la edición en Masterworks de 2010. Me las veía yo tan feliz en el tomo anterior con la salida de Vince Colletta, pero vuelve nuevamente, aunque por suerte solo sea para unos cuantos números.

Estos números se hacen especialmente curiosos cuando los ves desde la perspectiva del paso del tiempo y sabiendo las cosas que hoy sabemos. Kirby andaba desencantado con su trabajo en Marvel, y la Distinguida Competencia le ofrecía una situación mucho más afín a la que él como estrella y como creativo esperaba. Y digo que se hacen curiosos porque ves a un Kirby en un momento impresionante, de explosión artística total (las viñetas de los gigantes de hielo caminando a la guerra son brutales), pero por otro lado le ves detalles como lo de no asumir el aspecto de Surtur después de que Buscema rediseñara (con gran aceptación) al personaje, o esas páginas finales en las que el personaje se presenta sin cuernos por arte de magia (¿o sería por arte de Colletta?). Detalles que en su momento probablemente pasarían desapercibidos pero que ahora se nos antojan cuando menos sospechosas.
Lee devuelve a Thor a Asgard después de unos cuantos números en la Tierra, y lo hace por todo lo grande. No sé si sabiendo ya de la partida de Kirby y a modo de regalo para su compañero, que podía darlo todo con sus diseños, pero las aventuras se trasladan a Asgard, donde Thor tendrá que hacer frente a su hermanastro, quien urde un plan para hacerse con el anillo imperial de su padrastro Odín y así convertirse en el nuevo regente de Asgard. Antes veremos una última aventura de Thor en la Tierra, con la aparición del nuevo personaje Criptoman (nada que ver con criptomonedas), y tras ella saltamos al hogar de Thor, donde se reencontrará con su amada Sif y una buena tanda de problemas. Por suerte, Lee trata la relación de Thor con la dama Sif de un modo bien distinto al de Jane Foster, con un romance ya establecido, sin necesidad de continuas confusiones que obstaculicen la consecución de su amor.

Pero como digo, lo más interesante de este tomo es ver a Kirby en su esplendor, con escenas de luchas super dinámicas, diseños marca Kirby, y un manejo de la profundidad de la viñeta, con aprovechamiento de los diferentes planos, que no era nada habitual en esos tiempos y me atrevería a decir que casi ni en los actuales. Sí, por otro lado tenemos los rostros más feos que ha dibujado el Rey, quién sabe si a modo de despedida de sus detractores. Estas páginas están plagadas de primeros planos de Loki o el resto de villanos con una fealdad absoluta, si bien gran parte de culpa es del entintador, puesto que en los números de Everett no es algo que salte tanto a la vista.
Por estos seis números desfilarán personajes como Criptoman, la Abominación, el Extraño, Loki o Surtur, con números muy dinámicos, centrados en la acción y no tanto en los diálogos o en la maquinación de planes como hemos estado acostumbrados en cierto momento de la colección. A partir de ahora se viene un cambio, tanto gráfico como de guion (Lee también acabará abandonando la serie en el número 192), pero de eso ya habrá tiempo para hablar en los siguientes tomos.

En definitiva, Biblioteca Marvel El Poderoso Thor 15 tiene gran relevancia por contener los últimos números dibujados por Jack Kirby en la colección que más disfrutó en Marvel. Aventuras clásicas con una omnipresencia del villano más reconocible de la serie, y unos números repletos de acción en las que el Rey lo da todo antes de su despedida. Como no todo tenía por qué ser bueno, también supone el regreso del entintador que, en mi opinión, peor le ha sentado a los lápices de Kirby, pero la buena noticia es que no es un regreso definitivo.
Lo mejor: La grandeza de Kirby en estos números.
Lo peor: El de siempre.


