Tal vez parezca que fue ayer, pero ya ha llovido desde que comenzamos a oír hablar de aquella Image 2.0. El tiempo nos ha... Redlands 1, de Jordie Bellaire y Vanesa del Rey

Tal vez parezca que fue ayer, pero ya ha llovido desde que comenzamos a oír hablar de aquella Image 2.0. El tiempo nos ha demostrado que incluso en aquel entonces ya sonaban un tanto rancias aquellas voces que la proclamaban sucesora de Vertigo. Hay montones de motivos por los que tales afirmaciones caen sin remedio en la mezcla de churras y merinas, pero eso no impide que pueda haber títulos puntuales que sí mantienen el espíritu, sea o no intencionado. Es éste el caso de Redlands.

Redlands 1. Hermanas de sangre

Probablemente, lo primero que llama la atención de Redlands es el nombre de Jordie Bellaire en un lugar donde no acostumbramos a verlo. Esta virginiana afincada en Irlanda apenas tiene rival en lo que se refiere al color de los cómics en la actualidad. Dos premios Eisner y otras tantas nominaciones dan fe de ello, pero Redlands es su opera prima como guionista y aún lo tiene todo por demostrar.

Redlands es también el nombre del pueblo donde tiene lugar nuestra trama, el pueblo de Florida donde viven Bridget, Alice y Ro, nuestras tres protagonistas. Aún queda mucho por desvelar de nuestro trío principal, pero sabemos que ambas tienen mucha más edad de la que aparentan y vínculos evidentes con la brujería. A partir de aquí, cada uno de los seis capítulos de este primer tomo de Redlands parece decidido a despistarnos y subir las apuestas. Cada uno añade un nuevo ingrediente que no sólo enriquece el contexto, sino que vira el rumbo y se reinventa con respecto al número anterior. La lucha de estas tres mujeres contra un sheriff rancio y sus secuaces, la búsqueda de un asesino en serie, un fantasma que regresa con ansias de venganza… todas esas tramas y unas cuantas más se dan cita en este mosaico de sordidez y canícula que crece cada número.

Redlands 1. Hermanas de sangre

Comentábamos al principio lo de Vertigo dado que sí podemos ver ciertas trazas de lo que podría haber sido en caso de haber continuado con el éxito y el tono que hicieron popular este extinto sello en los 90 y primeros dosmiles. Tenemos en Redlands ese componente sobrenatural, ese aire noir pegado a la realidad y un especial hincapié en la realidad social (además, claro está, de la orientación adulta y el creator owned, que prácticamente podemos ver en cualquier cómic de Image). Si John Contantine fuera creado en nuestros días, no hablaría del tatcherismo, el empobrecimiento de la clase obrera o la falta de confianza en el futuro. Probablemente Constantine sería una mujer y nos hablaría del patriarcado o el racismo y esto viene a ser a grandes rasgos lo que nos ofrece Redlands. Tal vez a nuestro trío protagonista le falte el carisma y la socarronería de nuestro bastardo inglés favorito, pero el reparto de Redlands tiende mucho más a lo coral (tal vez más cercano a un Paletos Cabrones o un Scalped) y aunque se echa de menos un poco más detenimiento en algunos de los protagonistas, la labor de caracterización sale airosa dentro de lo funcional y deposita en el lector la promesa de mayor profundidad a futuro.

El enfoque feminista de Redlands es evidente y tal vez haya quien pueda objetar que el 90% de los hombres en esta historia son verdaderos monstruos, pero es que si bien en el caso de los hombres es mucho más evidente y exagerado, no es que las mujeres se libren de turbiedades y bajezas. Y es que Redlands es ante todo un noir donde la corrupción flota en ese aire rojo y asfixiante, donde la violencia de los hombres sobre las mujeres tiene un papel protagonista.

Redlands 1. Hermanas de sangre

Pese a los aciertos de Vanesa del Rey, toda esa atmósfera es responsabilidad del color y la textura de Jordie Bellaire. Del Rey deja de lado el brochazo y el pincel seco para un trabajo de línea suelta y fina que podría retrotraernos a los Vince Locke o Jill Thompson de la era Vertigo de nuevo. Del Rey sale airosa en el desarrollo de escenarios y diseño de personajes, pero tal vez el punto más flojo del tebeo recae en el acting del reparto y una acción un tanto rígida.

En cualquier caso, este primer tomo de Redlands se nos muestra claramente como el inicio creciente de algo más grande que está por llegar. Tenemos una presentación de reparto, un despliegue inicial de tramas y una propuesta de idea principal subyacente. Como presentación del marco donde se irán fraguando las historias este noir que respira calor y corrupción se antoja de lo más sugestivo.

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Alain Villacorta "Laintxo"

Fue picado por un cómic radiactivo y ahora ve el mundo a través de viñetas y tiene el sentido de la realidad proporcional de un tebeo. No os preocupéis, no es peligroso... creo...

  • jiwnfienf

    5 septiembre 2020 #1 Author

    Hellblazer podría ir del «patriarcado» y demás memeces por aquello de tratar cuestiones fantasmagóricas que no existen salvo para cuatro giliprogres encerrados en una cámara de eco cortesía de los mass media, pero no lo compraría ni el Tato. Eso sí, aunque durase cuatro números le regalarían unos cuantos premios cortesía de este mundillo endogámico conformado por tantísimos betas y un par de feminazis a los que les cuentas que, por poner un único ejemplo, existen más de 500 estudios científicos de todo el mundo que afirman que la violencia en la pareja es bidireccional y les explotaría la puta cabeza: https://www.academia.edu/41092862/500_razones_contra_un_prejuicio
    Venga, ya podéis seguir con el autoflagelo. Puta paciencia hay que tener en esta época para aguantar a tanto subnormal sin dignidad al que le quitan sus derechos fundamentales por tener pene y todavía lo agradece con la cabeza gacha.

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