Es la hora de las tortas!!!

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Warren: La editorial que revolucionó los cómics, de Eduardo Martínez-Pinna

Warren: La editorial que revolucionó los cómics, de Eduardo Martínez-Pinna
Guion
Eduardo Martínez-Pinna
Formato
Cartoné, a color, 325 páginas
Precio
27.95 €
Editorial
Diábolo Ediciones. Abril 2025

Debo reconocer que eran muchas más las cosas que no conocía sobre la editorial Warren que las que sí. Y mira que me he nutrido de sus publicaciones gracias a los varios centenares de revistas de Vampirella, Creepy, 1984 o Comix Internacional que heredé hace ya unas cuantas décadas. Menos mal que para estas cosas podemos contar con publicaciones como «Warren. La editorial que revolucionó los cómics», un libro escrito por Eduardo Martínez-Pinna que publicó Diábolo (con la calidad que los caracteriza) hace unas semanas.

Fundada por James Warren, esta editorial perduró en el mercado americano desde 1957 a 1983. Nutrida en buena parte de autores venidos de la mítica EC, Warren llamó la atención rápidamente por desafiar el status quo, por transgredir las barreras de los géneros que tocó pero sobre todo por no someterse a la dictadura impuesta por el Comic Code.

Así pues, en sus historias de terror, la violencia era más que explícita. Sus plantilla de autores contaba con una libertad creativa absoluta. Algo que repercutía en el resultado final de sobremanera. A lo largo de las más de trescientas páginas que contiene este volumen, Martínez-Pinna realizar una detallada radiografía de Warren. Para ello analiza el caldo de cultivo que sirvió de origen para pasar a ir estudiando sus principales publicaciones agrupadas por géneros.

De esta forma, podemos obtener una ingente cantidad de información de sus revistas cómicas y satíricas (con Mad Magazine como producto destacado). De ahí pasaremos a sus intentos por hacerse con licencias jugosas (como Los Picapiedra), sus revistas de superhéroes con The Spirit de Will Eisner a la cabeza o Blazing Combat, un magazine antibelicista  con relatos ilustrados sobre la guerra. Todo ello aderezado con numerosisimas ilustraciones a color y en blanco y negro que sirven para atestiguar con mayor énfasis el rico legado cultural que nos dejó Warren.

Warren, el terror llama a tu puerta

Creo que puedo afirmar sin temor a equivocarme que mi amor por los tebeos de «miedo» es gracias a las mencionadas Creepy y Vampirella (guardo con cariño el número uno de la edición española de 1974 firmado por varios de los autores que en él participaron). El compromiso de James Warren con el género del horror rozó la obsesión. Dentro de este subgrupo también es justo que mencionemos la monumental «Famous Monsters of Fimland». Durante más de cien entregas, el staff de la editorial habló con pasión de las más célebres películas del séptimo arte protagonizadas por momias, vampiros u hombres lobo.

De hecho, la buena acogida que tuvieron los tebeos de Warren (de un tamaño mayor al comic-book estándar) fue copiada por otras editoriales como Marvel que, durante los años setenta y ochenta, experimentó con este formato. Ello permitió que los autores habituales de la Casa de las Ideas pudieran dar rienda suelta a una creatividad que estaba encorsetada. Y es que, por lo general, los tebeos de superhéroes estaban pensados para ser disfrutados por los más pequeños de la casa.

Sobre el resto de los contenidos, me  ha gustado especialmente el penúltimo capítulo dedicado a la historia de las publicaciones de Warren en España. Un puñado de páginas que sirven para reivindicar la gran labor que realizó Toutain en nuestro mercado hace varias décadas.

Para rematar la obra, el autor se toma su tiempo destacando los principales autores norteamericanos y españoles que militaron en sus filas. Gente como Esteban Maroto, Rafael Aura León, Fernando Fernández, Pepe González o Enrique Sanjulián. Todos ellos grandes figuras que, en mi opinión, no han obtenido el reconocimiento que se merecen.

La edición de Diábolo está a la altura de las circunstancias: papel de buen gramaje, reproducción soberbia de los materiales originales y encuadernación en cartoné para una obra que se devora con adicción dejando con ganas de más.