Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Violencia gratuita, de Patrick Horvath

Violencia gratuita, de Patrick Horvath
Guion
Patrick Horvath
Dibujo
Patrick Horvath
Traducción
Santiago García
Formato
Cartoné. 72 páginas. Color
Precio
14€
Editorial
Astiberri Ediciones . Diciembre 2025
Edición original
Free For All (Oni Press)

Hace bien poco, Patrick Horvath era un completo desconocido en el mundo del cómic. Tenía una cierta carrera en el audiovisual, pero bastante lejos del primer plano. Sin embargo, dentro de la pequeña parcela del cómic independiente, Bajo los árboles, donde nadie te ve irrumpió con una fuerza considerable, hasta el punto de impulsar la secuela que acaba de terminar en USA y de permitir poner en marcha una vieja idea, que finalmente ha tomado forma con Violencia gratuita.

Por intentar capturar lo que es esta propuesta en una catchphrase, Violencia gratuita es como si Paul Verhoeven hubiese nacido cuarenta años más tarde y dirigiera una versión de Perseguido adaptada a nuestro tiempo.

Violencia gratuita, de Patrick Horvath

Violencia gratuita se basa en la idea de que una organización global llamada Liga Financiera Mundial hace cada cierto tiempo un sorteo entre las personas más ricas del planeta. Los agraciados deberán donar la mitad de su fortuna o enfrentarse en un combate a muerte en la arena.

Por extravagante que pueda sonar la premisa —y la manera en la que lo pone en juego—, tal como se cuenta en los extras del tomo, todo tiene su sustrato de realidad. Alude, por ejemplo a la campaña The giving pledge de Bill y Melissa Gates con Warren Buffet. Tampoco es tan de extrañar Violencia gratuita en un mundo donde Mark Zuckerberg y Elon Musk se retan en un combate de MMA. Al final, la parte del combate que propone Horvath es casi lo más creíble, mientras que la existencia de algo como la Liga Financiera Mundial, sería probablemente tachada en nuestros días de comunista, terrorista o algo peor. En cualquier caso, Horvath con mucha ironía y sin respuestas fáciles, nos plantea una serie de preguntas en forma de una historia cortita, descabellada y flipada más allá de ningún tipo de complejo.

Violencia gratuita, de Patrick Horvath

La historia comenzará cuando el aspirante de turno se tenga que enfrentar al actual campeón, que sin miedo a spoilers, barrerá el suelo con él o al menos lo dejará pendiente de mucha fregona. Ahora, el siguiente rival resultará ser su ex-mujer y, como decían en Tiburón 4, «esta vez es personal».

Dentro de lo pretendidamente excesivo que es este cómic, la dosis de gore es un componente casi connatural y esa especie de disfrute sádico que nace de este ensañamiento casi festivo en la sangre y la víscera es muy posible parte de las preguntas que Horvath quiere ponernos en la cabeza.

Y es que, aunque tanto el aspecto del dibujo como el final que a primera vista puede parecer un tanto simplista, son herramientas para teñir el exterior de una brocha gorda, que tal vez no es tal en un vistazo más profundo.

Violencia gratuita, de Patrick Horvath

El autor dice basarse, además de en el citado Verhoeven, en autores de cómic como Scott McCloud y su Destroy! o Frank Quitely. Y sin bien el virtuosismo y oficio de estos supera con mucho a la capacidad de Horvath, le hemos visto hacer gala de un estilo visualmente bastante más aseado en Bajo los árboles, donde nadie te ve, donde si bien es cierto que la textura de la acuarela viste más que el color plano semiplano digital de Violencia gratuita, no sería de extrañar que un estilo má deliberadamente feísta fuese buscado en el tono de la historia.

No deja de ser pues Violencia gratuita una historia rápida, cortita y sencilla de apenas 48 páginas — más un buen puñado de extras a modo comentarios del director— llena de casquería y lo que el propio título nos dice, pero, con todo, nos queda un buen puñado de preguntas que rumiar al cerrar el tebeo.