Reconozco que las historias sobre boxeadores me encantan. Desde muy pequeño he disfrutado de lo lindo de la saga “Rocky” o del anime “Ashita No Joe” cuando lo emitían los domingos por la tarde en Antena 3. Mis ratitos al “Punch Out” de Nes (y luego de Super Nes) también me traen gratos recuerdos. En el noveno arte también hay grandes tebeos sobre el deporte de contacto por excelencia, como el manga original “Joe del mañana” o “Ken Games”. Ahora, Astiberri reedita la maravillosa “Versus”, de Luis Bustos, autor al que descubrí con “Endurance” y desde entonces sigo con fervor.

“Versus” vio la luz originalmente en 2014 al amparo de la fenecida editorial “Entrecomics”. Un año más tarde, Astiberri lo rescató y ahora celebra el décimo aniversario incluyendo la obra original más un buen montón de material extra proporcionado por el propio Bustos.
Lo primero que llama la atención de “Versus” es su formato. Perfectamente cuadrado, como el ring donde se desarrollará el combate de boxeo que sirve para tejer la trama. Una trama que en realidad es una libre adaptación del relato corto “Por un bistec”, escrito por Jack Londo y publicado en noviembre de 1909 en las páginas del periódico The Saturday Evening Post. London, escritor de “Colmillo Blanco” entre muchos otros cuentos y libros míticos, era un fanático de esta disciplina deportiva, combinando con eficacia elementos de la misma con sus habituales inquietudes sobre la naturaleza humana.
Versus nos presenta un combate más grande que la vida misma
Esta intensa novela gráfica nos presenta a Tom King, un ex boxeador arruinado que a duras penas puede sacar adelante a su mujer e hijos. Antaño fue toda una estrella, pero sus días de gloria quedaron muy atrás. Un buen día, se le presenta la oportunidad de subir de nuevo al ring para enfrentarse a Jesse Sandel, un joven púgil que bien podría haber sido él mismo hace muchos años.

Bustos nos ofrece una historia donde el dramatismo sobrepasa por mucho al boxeo en el peso de la trama. Estamos ante una obra violenta, pero no necesariamente por los golpes que se intercambian ambos combatientes. No, la historia resulta violenta y cruel por la fábula de fondo en la que el hombre se enfrenta a un oponente imbatible que además es común para todos los mortales. Por supuesto, me refiero al paso del tiempo, que hace mella en todos nosotros de manera constante. Un rival que nos juzga a todos por igual y que es testigo de nuestra madurez y declive. Fases que atraviesa el propio Tom King en las poco más de setenta páginas de “Versus”.
Luis Bustos alterna los diferentes rounds del combate con flashbacks que nos dan toda la información necesaria para saber cómo Tom ha terminado subiendo al escenario. La única pega que se me ocurre es que se lee en un suspiro. Lo bueno, que a nivel artístico estamos ante uno de los tebeos mejor dibujados en lo que va de siglo. En consecuencia, la obra invita a una revisitación de cuando en cuando solo para disfrutar de nuevo del lápiz de Bustos.

El dibujante madrileño realiza un trabajo sencillamente abrumador, haciendo gala de una barbaridad de recursos para ofrecer al lector la narración del combate desde múltiples puntos de vista y perspectivas. Composiciones de todo tipo, splash pages, algún plano en vista subjetiva… magistral. Además, dependiendo de la escena, podemos disfrutar de un estilo distinto. De hecho, existen algunas páginas que coquetean con el cartoon más clásico que os podáis imaginar.
En definitiva, “Versus” es una obra que os golpeará en la patata con la fuerza de un gancho de derecha. La edición conmemorativa de Astiberri incluye un buen montón de material extra como bocetos, páginas no utilizadas y anotaciones del propio Luis Bustos sobre el proceso de creación del cómic.


