La línea juvenil (Young) de Editorial Maeva suma un nuevo título a sus fabulosa colección de obras de Medicina Gráfica para lectores jóvenes. Si en su día ya pudimos disfrutar de títulos como Alergia, Coraje, Super Sorda o El mundo de Frankie, que tocaban temas tan distintos como las alergias, la ansiedad infantil, la sordera o el autismo, ahora se suma un nuevo título: Varicela, una obra que trata la enfermedad producida por el virus varicela-zóster pero que esconde tras el evidente título otros temas que son mucho más nocivos para los preadolescentes: el de las relaciones sociales y familiares. Con un tono dirigido a lectores de 9 a 12 años, este título es una oportunidad perfecta para poder dotar de recursos a chavales jóvenes que están atravesando por un momento de dificultad social en sus institutos.

Como padre de una adolescente y una joven adulta, puedo deciros que el mundo de las relaciones sociales en los institutos ha cambiado respecto a mi adolescencia. Si además introducimos el factor femenino, la cosa cambia hasta el punto de hacerme sentir en más de una ocasión muy pero que muy perdido. Yo tuve mis dificultades en su día, compañeros que me caían bien y otros que no tanto, y situaciones en las que una discusión podía acabar dañando una amistad de varios años. Pero cuando veo a mis hijas que pasan de ser las mejores amigas del mundo de otras chicas a cortar de raíz la relación de un día a otro, lo primero que les pregunto es qué ha sucedido. Mi sorpresa es que, en más de una ocasión, la respuesta es «no sé» o «que me ha dejado de hablar» sin que parezcan necesitar una explicación para que una persona que ha sido una constante en sus vidas en los últimos años pase a desaparecer sin un motivo evidente. Por eso, esta Varicela me ha resultado tan interesante, porque refleja precisamente cómo un malentendido puede ir conviritiéndose en una bola de nieve y acabar con amistades muy firmes.
La obra se plantea como una autobiografía libre de su autora Remy Lai, autora indonesia que nos cuenta cómo fue, no su infancia en primera persona, sino la de su hermana mayor, Abby. La familia estaba formada por tres hermanas mayores y dos hermanos menores, viviendo en lo que sarcásticamente apoda el Zoo salvaje, que es su casa. Abby tiene dos mejores amigas en el colegio, pero se comporta muy distinto cuando está con sus amigas a como lo hace cuando está con sus hermanos. Esa diferencia es el punto de arranque de un malentendido con sus amigas, que comienza a emponzoñar su relación y a provocar que se distancien. Para estropearlo todo aún más, en pleno conflicto, Abby y sus hermanos contraen la varicela, lo cual les obliga a quedarse confinados en casa durante toda una semana. ¿Puede salir algo peor?

Lo interesante de la obra es cómo se evidencian las diferencias de comportamiento en la adolescencia cuando se está con los amigos a cuando se está con la familia. Cuando estamos con amigos, vamos creando nuestra máscara social, nuestro personaje, bastante diferente a ese comportamiento innato e instintivo, o condicionado por la educación que vamos recibiendo en casa. La estructura de la historia está influenciada por los días de confinamiento, y va explicando cómo es el curso de la enfermedad en esos días, con el paso de la aparición de las primeras vesículas, el picor, cómo van llenándose de líquido y hay que evitar rascarse para no dejar marca, hasta la aparición de costras y posterior desaparición de la enfermedad. De un primer vistazo sin entrar en profundidad, se podría pensar que la historia pretende contar cómo se pasa esta enfermedad, pero ya digo que es solo la excusa para hablar del malestar que puede llegar a provocar la ruptura de una amistad y de la falta de madurez que se tiene a esa edad para conseguir hablar los malos entendidos y resolverlos.
Para contar una historia como esta, el dibujo es sencillo y amable, con colores muy satinados y vistosos, y un estilo cercano al cartoon. Es curioso porque a pesar de ser autoras diferentes, muchas de las que he citado al principio tienen un estilo tan parecido que a veces costaría diferenciar que son de dibujantes diferentes. La representación de la enfermedad es muy fidedigna en cuanto a la evolución de las vesículas y utiliza metáforas muy simpáticas a través de las que convierte en zombis a los infectados, dándole un tono cómico a la enfermedad, ya que recordemos que es una obra pensada para los más pequeños.

En definitiva, Varicela es una obra infanto-juvenil que toca temas como la varicela, una enfermedad que a pesar de la vacunación y de padecerse solo una vez (la segunda infección se traduce como un herpes zóster o culebrilla), sigue siendo relativamente frecuente de ver, y hay algunos casos en que si la primoinfección es muy leve o nos llega con una situación de defensas bajas, puede pasarse dos veces. Es una obra que explora también la dificultad en cuanto a las relaciones sociales en la preadolescencia y la inmadurez a la hora gestionarlas, dicho de un modo indulgente, comprendiendo esa inmadurez como lógica por falta de experiencia. Con muchos niveles de lectura, resulta una obra muy adecuada para niños y sobre todo niñas de entre los 9 y los 12 años, incluso me atrevería a ampliar un par de años más el límite alto. Además, acaba de ser nominada a los Premios Eisner 2026 en la categoría de mejor obra infantil.
Lo mejor: Toca varios temas y ambos son interesantes para la edad objetivo. A pesar de desarrollarse en una cultura tan diferente como la indonesia, resulta bastante universal.
Lo peor: Intentar buscar en ella algo que no sea una obra juvenil que pretende reflexionar sobre la necesidad de madurar en las relaciones sociales.
