Lo decía hace poco a raíz de otra obra suya, pero cada día veo más cerca a Xavier Dorison de autores de BD como Zidrou o nuestro Jordi Lafebre, tanto por la versatilidad a la hora de contar historias de cortes radicalmente diferentes, como de la capacidad para conseguir llegar a ese rinconcito muy en el fondo, a mano derecha, que hay en nuestros corazones. Cuando ahora os cuente de qué va Ulises y Cyrano, probablemente penséis que es una historia muy estereotípica, cuyos personajes parecen sacados de cualquier otra historia de superación que se nos venga a la cabeza. Pero no os dejéis engañar, estamos ante una historia tan bien escrita, y personajes que no son tan clichés como parecen, con una cantidad de subtramas tan naturalmente expuestas, que es de esas obras que no quieres dejar de leer y de la que acabas con la sonrisa puesta para todo el día. La edición de Norma Editorial está más que a la altura, con un tomo de gran tamaño, papel offset de gran calidad y un encuadernado en tela que le dota a la preciosa ilustración de Stéphane Servain un aspecto de lienzo. Preciosa.

Ulises es el hijo único de un magnate dueño de la empresa cementera más importante del país y una de las empresas más grandes de toda Europa. Con las facilidades propias de una familia así, un día comienzan a venir problemas legales y un escándalo que obligan a Ulises y a su madre a desplazarse a un pequeño pueblecito en la campiña francesa. Allí conocerá a Cyrano, antaño uno de los cocineros más populares y reputados del país, cuya reputación se desplomó de la noche a la mañana por un misterioso incendio en su restaurante. Ulises se debatirá entre la incipiente pasión que le despierta la cocina y las obligaciones familiares que le destinan a dirigir una gran empresa.
Como podéis ver, una historia que parece que no aporta demasiadas novedades: niño bien, que descubre una pasión en la cocina a la que su poderoso y rígido padre se opondrá con firmeza, y que entablará una bonita relación de amistad y tutela con un cocinero con carácter. Tal vez no la misma, pero se nos vienen a la mente rápidamente historias similares, ¿verdad? Lo que a priori puede parecer una ventaja, por recurrir a una fórmula sabidamente efectivamente, no lo es tanto, porque despierta los prejuicios de un lector curtido en mil lecturas, que va a exigir mucho más de un autor como Dorison. Y hasta ahora estoy hablando de Dorison por su renombre, pero tengo que aclarar que esta es una historia escrita a la par con Antoine Cristau, que aporta todo su conocimiento al mundo de la gastronomía a la obra.

Porque si algo tiene de especial esta obra es que es de esas historias en las que se dan tantos detalles de la preparación de las recetas, diferentes menús, y técnicas de cocina, que en más de una ocasión te vas a encontrar tan embelesado y hambriento con la comida, que nos vamos a olvidar de la historia por un momento. Lástima no haber leído esta obra a tiempo cuando hicimos nuestro podcast sobre cómics relacionados con el mundo de la comida, porque hubiera sido muy protagonista de aquel programa. Se nota mucho la documentación de ambos autores, con un reconocimiento de Dorison a Christine y Camille Nayrolles, del mítico bistrot Les Colonnes. El tomo viene además, con un apartado al final donde se especifican algunas de las recetas que aparecen a lo largo de la obra.
Pero si la cocina junto a la historia de superación y búsqueda del destino propio aumentan la magnitud de la obra, probablemente lo más interesante sea la caracterización de personajes. Porque, sí, decía que algunos son muy estereotipados: el chef gruñón que acepta a su pupilo, el joven con dotes naturales que se enfrenta a su destino, el padre rico nada acostumbrado a que le lleven la contraria… sí, están esos, pero también está el precioso papel de la madre, el del interés amoroso de Ulises, siempre dejando entrever pero sin enmarañar la historia principal, la ama de llaves (personajazo), o qué decir de la misa (cuando lo leáis lo entenderéis). Hay un crisol enorme de personajes, cada uno con su peso específico, que sirve para mostrar y caracterizar la verdadera naturaleza de algunos de los protagonistas, y que dotan a la historia de mucho más interés, consiguiendo que te encariñes con todos los personajes y te de esa preciosa sensación de «querer estar ahí, y juntarte con ellos».
Y no puedo olvidarme del dibujo de Stéphane Silvain, especialmente preciosista en cuanto a los rostros, detallado en los paisajes y con un uso muy inteligente de la temperatura en el color. Las escenas de casa, de estudios, de las intrigas empresariales… suelen ir acompañadas de unas paletas frías, apagadas e impersonales, mientras que todo lo que rodea a la cocina está acompañada de un calor cromático que acompaña esa pasión creciente que se enciende dentro de Ulises a medida que va aprendiendo cosas.

En definitiva, Ulises y Cyrano es una de esas historias que se leen con muchísimo agrado, que está repleta de personajes adorables, y que dejan un halo de buenismo que a veces es muy necesario. Una edición fantástica de un cómic que ha acaparado premios en el mercado franco-belga:
- Prix RTL BD du mois de juin – 2024
- Prix BD du Festival Cultissime – 2024
- Prix Livres & Savoirs de l’Academie nationale de cuisine – 2024
- Prix BD Gest’ de la couverture – 2024
- Prix BD Gest’ du récit court – 2024
- Grand prix RTL de la bande dessinee – 2024
- Prix Landerneau BD – 2024
- Prix des libraires de bande dessinée (Canal BD) – 2024
- Selection prix Fnac – France Inter – 2024
- Prix BD Fnac Belgique – 2025
- Prix Hors les murs du festival Normandiebulle – 2025
- L’éléphant d’or de Chambéry BD – 2025
Imposible acabar esta lectura sin ruidos en el estómago y una sonrisa en los labios…
Lo mejor: La precisión en cuanto a lo culinario. El color. Las relaciones entre los personajes.
Lo peor: Si te quedas en lo básico, puede resultar una historia vista otras veces (pero no así).


