Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Teenage Mutant Ninja Turtles. El último Ronin

Teenage Mutant Ninja Turtles. El último Ronin
Guion
Kevin Eastman, Peter Laird, Tom Waltz.
Dibujo
Esaú Escorza, Isaac Escorza, Ben Bishop, Kevin Eastman.
Color
Luis Antonio Delgado.
Traducción
Ariel Abinati.
Formato
Rústica, 224 págs, color.
Precio
22,90€.
Editorial
Moztros. 2025.
Edición original
Teenage Mutant Ninja Turtles: The Last Ronin #1-5 (IDW).

Lo mismo empieza a sonar un poco a frase hecha, pero… por raro que os parezca, posiblemente Teenage Mutant Ninja Turtles. El último Ronin sea… el primer cómic de las Tortugas Ninja que he leído en mi vida. Bueno, recuerdo haber hojeado algún número de la etapa original de Eastman y haber curioseado alguna vez en tiendas, y tengo (aún sin leer) los tres cruces con Batman pero, como tal, lo que es sentarme a leer voluntariamente un cómic de estos quelonios aficionados a las artes marciales… no. Eso sí, la serie de animación de los ochenta y sobre todo los videojuegos en salones arcades fueron en su día absoluta droga para mí. Pero, con varias ediciones a sus espaldas, esta obra ya había acumulado muy buenas críticas a sus espaldas y ahora que Moztros, nueva poseedora de los derechos de explotación de los personajes, ha sacado su propia edición supe que era el momento de darle una oportunidad. Sin alcanzar los niveles de hype de mis compañeros de web ultrafans de la franquicia, tengo que reconocer que la he disfrutado mucho y me ha dejado con ganas de más.


Sobre todo me llamó la atención el caprichoso destino de las historias ideadas por sus autores. Cuenta Eastman en uno de los tres artículos incluidos en esta edición (junto a un prólogo de Robert Rodríguez y otro de Raúl López) que esta idea la trabajaron Eastman y Laird cuando se acercaban al final de su etapa original. Ambos se plantearon una historia ambientada treinta años en el futuro que sería la última de las Tortugas Ninja, mucho antes de que en Marvel se pusieran de moda esas historias «El fin» con la que fantaseaban con los últimos momentos de algunos superhéroes. El proyecto de ambos autores no se llegó a fraguar, pero la semilla estaba plantada. Curiosamente, treinta años después, y finalizada un exitoso y largo reinicio a cargo de Eastman junto a Tom Waltz, volvió a salir la conversación de hacia dónde podían llevar las aventuras de los personajes. Aún sin Laird, recuperaron aquella antigua idea, y aquí estamos ya hablando de otra de las muchas ediciones con las que ya ha contado en España.

La historia comienza en un futuro incierto, con solo una de las Tortugas viva. No sabemos qué ha pasado, solo que sus hermanos y su maestro han fallecido, y busca venganza hacia una tercera generación de la familia Oroku, Hiroto. Hijo de Karai y nieto de Saki (el Shredder de toda la vida), es en este futuro utópico el gobernador de Nueva York, que dirige la ciudad con políticas de fuerzas policiales asfixiantes y control absoluto (utópico, sí…). La única Tortuga viva, cuya identidad reservaré por no romper el misterio del primer número, comenzará a buscar venganza mientras se encuentra con viejas caras conocidas y va recordando cómo ha llegado hasta ahí. Lo de viejas caras se puede interpretar con doble sentido, por cierto.


Me ha gustado mucho cómo está tratada la historia porque, pese a que me costó un poco acostumbrarme al principio, debido a que juegan con hasta tres líneas temporales diferentes, está contada de una manera bastante dinámica y en cuanto le pillas el tono es bastante fácil entrar en ella. También tiene un tono que nos retrotrae automáticamente a otro tipo de historias, la más evidente del Dark Knight Returns de Frank Miller y las citadas historias dentro de la línea «El fin», pero en ningún momento parece un refrito o una historia que copie esos códigos, todo lo contrario. Tiene bastante personalidad y la evolución de los personajes me ha resultado muy interesante. Por último, otro de los puntos más interesantes son la participación de ciertos personajes, algunos casi a modo de cameos. Si, sin ser un seguidor acérrimo de estos personajes, he sabido reconocer a muchos de ellos, imagino que para los más familiarizados con la franquicia ha debido ser incluso más emocionante.

En cuanto al dibujo, la base principal corre a cargo de Esaú e Isaac Escorza, dejando las dos líneas temporales de flashbacks para Ben Bishop y el propio Kevin Eastman. El tono del dibujo me parece muy afín a la historia: oscuro, con cierto toque sucio y agresivo, algo que le sienta de fábula a una historia de venganza como a esta. Curiosamente, siendo el dibujo de Eastman el que menos me atrae de un primer vistazo, su blanco y negro y el estilo aún más sucio tan heredero de Miller es el que más me interesaba de toda la historia.


En defintiva, Teenage Mutant Ninja Turtles. El último Ronin tal vez no sea la mejor historia de las Tortugas Ninja, pero tiene la facultad de ser una historia autocontenida, absolutamente comprensible porque contiene todos los elementos necesarios para que alguien que jamás se haya acercado a los personajes entienda y disfrute con la obra. Evidentemente los que sí la conozcan van a disfrutar con las referencias y los personajes que aparecen. A pesar de su final abierto, y de hecho contar con continuaciones que pronto veremos también de la mano de Moztros, es una obra que si te ha gustado pero no tienes necesidad de leer más, vas a poder disfrutar sin que se quede nada pendiente por resolver. Buena edición de Moztros en rústica y buen papel estucado mate.

Lo mejor: Lo autocontenida que es. Que pese a haber leído obras con fórmula similar tiene su propia identidad.

Lo peor: Si no te interesan los personajes muchos, te va a resultar una historia correcta sin más, disfrutable, pero correcta.