Pues casi sin que tengamos tiempo de recuperarnos del impacto de la primera entrega, la gente de Moztros ha publicado este mes de febrero el segundo volumen de TMNT: Las aventuras animadas. La colección retoma el universo de la primera, y más mítica, serie animada de nuestros quelonios preferidos.

Estamos ante una serie que no va nada mal en Estados Unidos, puesto que por el momento han visto la luz nada menos que treinta y seis números (más la miniserie inicial). Una cifra más que notable teniendo en cuenta los tiempos que corren. De hecho, esta numeración es mayor que el ochenta por ciento de las series actuales de Marvel (de DC algo menos). En España también debe de ir como un tiro, ya que el tercer tomo llegará el próximo mes de mayo.
El especialista en tebeos de licencias Erik Burnham sigue a los mandos de los guiones. Escritor todo terreno donde los haya, ha demostrado muchas veces que conoce a la perfección el lore de los personajes. Se nota mucho que creció con los juguetes de Playmates, los dibus y los tebeos de Archie. Es más, me atrevería a decir que la colección que nos ocupa es una digna sucesora de la primera versión en viñetas de las míticas aventuras animadas de las Tortugas Ninja.
Con el paso a colección regular se podría decir que hemos ganado mucho. Y es que el guionista tiene mayor espacio para desarrollar los argumentos y plantear tramas que se desarrollen a lo largo de varios números, como los planes de Krang para regresar a la Tierra desde la Dimensión X. Ahora bien, aquí hemos venido a divertirnos. Un objetivo que, al menos este servidor de ustedes, ha completado de todas, todas.

En la línea de las colecciones de Batman y Superman dedicadas a retomar sus respectivos universos catódicos (aunque quedándose lejos de su maestría), las aventuras animadas de las Tortugas Ninja es una serie fresca, sencilla, dinámica y completamente accesible a todos los públicos. No requiere de un amplio conocimiento de su universo. Lo único que hace falta es saber que son cuatro, que su maestro es una rata y que su mejor amiga es una periodista que siempre va de amarillo. Suficiente. Tras esto solo queda pararse a disfrutar.
Eso sí, Burnham plantea un juego de complicidad con sus lectores, escondiendo numerosos gags y huevos de pascua por aquí y por allá. Desde rupturas de la cuarta pared con mensajes destinados a productos muy concretos del enorme imperio de merchandising derivado de las creaciones de Kevin Eastman y Peter Laird, pasando por coñas menos disimuladas para con algunos de los grandes éxitos recientes de la franquicia como “El último Ronin”.
También es de agradecer que se amplíe el campo de acción de Leonardo y compañía, escapando de este modo del endogámico escenario representado por la ciudad de Nueva York. Por estas páginas podremos ver algunas aventuras ambientadas en Florida (¡con la aparición de las Ranas Punk!) e incluso viajaremos hasta la fantástica Atlántida.

La parte artística viene firmada por los habituales Tim Lattie, Jack Lawrence y Dan Schoening. Por lo general, cumplen sin demasiado problema, pero es cierto que algunas páginas (sobre todo de Schoening) tienen un acabado un tanto pobre, con algunos fondos muy simples. Casi parece que todo su esfuerzo lo hubiera centrado en hacer que los personajes principales fueran lo más parecido posibles a los de la pequeña pantalla, quedando el resto en un plano completamente secundario.
A modo de extra, la edición de Moztros incluye una completa galería de portadas alternativas. Me hubiera gustado que también hubiera algún artículo de introducción para contextualizar un poco estos tebeos y a los héroes y villanos que en él aparecen. Pero eso ya son manías mías.
En definitiva, si os gustan las Tortugas Ninja, no me cabe duda de que sabréis entrar en el juego meta nostálgico que plantea la serie. Si tan solo buscáis un tebeo entretenido y bien hecho con el que pasar el rato, también acertaréis.
