Durante más de una década, Sweet Tooth estuvo inédita en España y en poco más de un año, hemos visto en nuestro país la... Sweet Tooth: El regreso

Durante más de una década, Sweet Tooth estuvo inédita en España y en poco más de un año, hemos visto en nuestro país la serie original de Jeff Lemire, la adaptación televisiva de Netflix y esta recién llegada secuela.

Ante todo, para enfrentarnos a Sweet Tooth: El regreso es prácticamente imprescindible haber leído la primera serie. Tal vez alguien que llegue de la serie de TV pueda terminar ubicándose, pero más de una cosa le va a sonar un tanto marciana. Sweet Tooth: El regreso nos ubica 300 años después de los hechos de la primera serie y nos presenta un híbrido de espectacular parecido con Gus. Además vive también en una cabaña y tampoco puede salir de un territorio cercado. Por si fuera poco, también alberga en su interior ansias de libertad y curiosidad por conocer el mundo más allá de la cerca, con lo que ya nos tememos por dónde pueden ir los tiros.

Sweet Tooth: El regreso

Hasta aquí las similitudes. Las diferencias vienen en que este regreso es una especie de versión distópica de la serie anterior y eso que nos hablaba del fin del mundo. Sin embargo, podríamos decir que mientras Sweet Tooth nos hablaba de un mundo moribundo, Sweet Tooth: El regreso hace lo propio con uno postapocalíptico. Con esta premisa, Jeff Lemire se agarra a algunas convenciones del género como la teocracia que gobierna con mano de hierro, los robots siempre vigilantes, el pueblo llano alienado y subyugado y alguna otra que sería spoiler.

Sweet Tooth: El regreso no mejora ni empeora la obra original. Ni tan siquiera, por más que haya guiños aquí y allá, intenta ser un homenaje o reinventar el espíritu de la obra. Se trata de una historia más sobre el mismo concepto, tan prescindible como agradable de leer.

En el apartado gráfico un poco de lo mismo. Es decir, Lemire no altera su peculiar y expresionista estilo, más allá de introducir ciertas tablas que ha adquirido con los años y la introducción de aguadas para las secuencias de ensoñación. Por su parte, José Villarrubia también sigue la estela marcada por la obra original. Quizá hay un trabajo de render y texturas más rico por las posibilidades de los avances técnicos en el color digital en los últimos años, pero nada excesivamente llamativo ni que atente contra los principios del tratamiento de la obra original. También hay un giro en la paleta hacia un registro un tanto más oscuro y triste, pero es que leyendo la historia los motivos son evidentes.

Sweet Tooth: El regreso

Lo que hace Lemire con Sweet Tooth: El regreso no deja de ser dar otra pildorita para aquellos que se quedaron con ganas de una obra que, por otra parte, quedó satisfactoriamente terminada. Una historia con oficio y agradable de leer, pero que probablemente nunca habría visto la luz de no haberse estrenado una adaptación televisiva.

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Alain Villacorta "Laintxo"

Fue picado por un cómic radiactivo y ahora ve el mundo a través de viñetas y tiene el sentido de la realidad proporcional de un tebeo. No os preocupéis, no es peligroso... creo...

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