El Universo Marvel está plagado de secundarios que, por un motivo u otro, han calado en el fandom. Uno de estos es, sin duda... Supervisor: El disparador Rubicón, de Jed MacKay y Alexandro Vitti

El Universo Marvel está plagado de secundarios que, por un motivo u otro, han calado en el fandom. Uno de estos es, sin duda alguna, el bueno del Supervisor (o Taskmaster en el original). Un mercenario, a veces héroe, otras antihéroe, y alguna que otra vez villano. Pero casi siempre se mueve por el vil metal sin importar a quién debe jurar lealtad. A esto debemos añadir el factor “Boba Fett” en lo que se refiere a tener un diseño espectacular y molón. Para terminar, hay que añadir que sus poderes consisten en reflejos fotográficos que le hacen capaz de copiar cualquier habilidad que sus cualidades físicas sean capaces de soportar.

taskmaster

Ahora mismo el Supervisor es bastante popular gracias a la particular versión que vimos en la cinta en solitario de la Viuda Negra (motivo por el que se publicó esta serie), y a su participación en el juego de Spider-Man para Playstation 4. Pero si preguntas a cualquier lector de cómics que no sea asiduo del Universo Marvel seguro que conoce al personaje. No es para menos, porque siempre hay algún guionista que le echa el guante.

Supervisor. La historia hasta ahora

A saber, en los últimos años lo hemos visto como parte de la Iniciativa de los 50 Estados, donde se encargaba de entrenar a los futuros superhéroes. También ha sido miembro de varias encarnaciones de los Thunderbolts y de Los Vengadores de Hydra durante el Imperio Secreto, y, además, se ha dado de leches con quien fuera mientras le soltasen unos billetes.

Nada mal para el personaje creado por David Michelinie y George Pérez en las páginas del número 195 de Avengers. Lo curioso es que hasta el momento nunca ha protagonizado una serie regular al uso (Agente X no cuenta). Algo que, en mi opinión, es un acierto. Y es que un personaje como el Supervisor funciona mejor en pequeñas cápsulas que dejen con ganas de ganar a la par que un buen sabor de boca.

Sobre estas líneas: portada de George Pérez para Avengers y cubiertas de las dos primeras miniseries.

En lo que se refiere a series limitadas, esta es la tercera ocasión que el Supervisor protagoniza una. La primera data del año 2002 y está justamente olvidada (e inédita en España), pues intentaba blanquear al personaje de la mano de los UDON Studios que tanto lo petaban en aquel entonces, con rediseño de traje en clave amerimanga incluída. Antes de la serie que nos ocupa pudimos disfrutar hace una década de una historia escrita por un Rick Remender que se encontraba a las puertas de la grandeza y que se me antoja imprescindible para entender “El disparador Rubicón”, pues establecía el origen definitivo del mercenario, así como su identidad secreta. De todas formas, si no la habéis leído, en el artículo introductorio se facilita toda la información necesaria.

Si necesitas un cabrón, llama al Supervisor

Con este llamativo lema Jed MacKay nos introduce en una historia que no puede comenzar de forma más rocambolesca: Un partido de golf en el que Supervisor y Bullseye (geniales las pullas que se lanzan) hacen las veces de entrenadores de unos jugadores bastante patosos. El surrealismo aumenta cuando el Supervisor empieza a ser tiroteado por una de las principales heroínas del Universo Marvel, que clama venganza por la muerte de otro personaje capital. Un asesinato del que se culpa al Supervisor. Todo un entuerto del que tendrá que salir con la ayuda de Nick Furia Jr.

taskmaster golf

Mackay nos ofrece una historia que se lee de una sentada. La trama es disparatada, loca y llevará al Supervisor de una esquina a otra del Universo Marvel con la finalidad de que use su habilidad de imitar todo lo que ve para evitar que algo llamado disparador Rubicón siembre el caos en la Tierra.

No sé si estáis familiarizados con la obra de Jed MacKay (escritor que acomete empresas más grandes en la editorial), pero actualmente es uno de los guionistas que mejor me lo hacen pasar gracias a la serie de la Gata Negra. Sus guiones son dinámicos y divertidos. Además hace gala de conocimientos enciclopédicos del Universo Marvel, y se molesta en arreglar cabos sueltos dejados atrás por otros autores, así como en rescatar personajes largamente olvidados. Os comento esto por si necesitáis un empujoncito extra.

taskmaster

Voy a seros franco: el final de esta historia del Supervisor es predecible desde el comienzo del segundo capítulo, lo que para nada resta enteros a una serie que nos coge de la mano y nos lleva hasta un asiento de primera fila para que disfrutemos de una trama lineal pero disfrutable como pocas. El escritor hace gala de una capacidad pasmosa para rellenar las páginas con diálogos llenos de chispa, con multitud de personajes invitados que lejos del fanservice gratuito (no echa mano de Masacre, Groot o Iron Man para disparar las ventas), se integran perfectamente este gran tebeo de espías lleno de tiroteos, persecuciones, peleas y cosas que hacen pum donde cada elemento forma parte de una maquinaria concienzudamente construida.

Como si de una película de James Bond escrita por Guy Ritchie y dirigida por Quentin Tarantino se tratase, esta serie limitada del Supervisor rezuma una mezcla de frescura y clasicismo de la que sinceramente ya podrían aprender muchas de las estrellas de la Marvel actual.

taskmaster wakanda

La parte artística viene servida de un Alexandro Vitti (Guerreros Secretos, Vengadores: Arena) que realiza su mejor trabajo hasta la fecha dentro de La Casa de las Ideas. Y es que observamos en su trabajo un trazo rápido y ágil para las escenas de acción que están perfectamente narradas, así como una capacidad pasmosa para mostrar una gran variedad de expresiones faciales, incluso en el Supervisor. El estilo de Vitti choca bastante con el de Valerio Giangiordano, que se encarga de unas cubiertas mucho más sobrias y oscuras (que de hecho recuerdan más al estilo de Jefte Palo, ilustrador de la mencionada miniserie de Rick Remender). Ambos estilos se complementan a la perfección a la hora de llamar la atención con una portada más “llamativa” para luego en el interior ofrecer al lector algo totalmente diferente.

En serio, de los tebeos más divertidos que ha publicado Panini en España en los últimos meses. Sale por trece euros de nada… Anda, dadle una oportunidad que seguro que no os defrauda.

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Txema Sáez

Fanático sin solución del cómic de superhéroes, del manga, del cine de terror, la literatura fantástica, los videojuegos y más heavy que una lluvia de mercurio al rojo vivo. Como los mejores turrones, he vuelto a casa por Navidad (aunque trece años he tardado).

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