Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Superman vs. Wonder Woman

Superman vs. Wonder Woman
Guion
Gerry Conway
Dibujo
José Luis García-López
Tinta
Dan Adkins
Color
Jerry Serpe
Traducción
Gonzalo Quesada
Formato
Grapa. 26 x 34 cm. 72 páginas. Color
Precio
15€
Editorial
Panini Cómics . Junio 2025
Edición original
Facsimile Edition: All-New Collectors' Edition C-54

No os voy a mentir. He aterrizado en Superman vs. Wonder Woman por José Luis García-López. Este autor de origen gallego es lo que podríamos llamar uno de esos «dibujantes de dibujantes», como Alex Toth, Gil Kane, Wally Wood o Howard Chaykin. No quiero decir con esto que no sea conocido o no haya tenido el favor del público, pero su influencia en los profesionales que han llegado tras él supera con mucho la acogida que sus tebeos tuvieran entre los fans, que no fue poca.

Y es que no estamos hablando de un cualquiera. Cuando te asignan proyectos del calado del crossover Batman vs. Hulk está claro que eres un primera línea. Y eso que todavía estaban
por llegar la guía de estilo de todo el universo DC —que sigue vigente en miles de productos hoy día— , Atari Force o Deadman. Y aún con todo este curriculum, de sobra conocido entre los fans, mantengo que su influencia en los propios artistas que han llegado tras él ha sido incluso mayor.

Superman vs. Wonder Woman

Es por esto que, a este respecto, este Superman vs. Wonder Woman, que nos brinda un facsímil del clásico All-New Collectors’ Edition C-54, con fecha de portada de enero del 78, viene de sobra respaldado a nivel gráfico. Y tampoco es que Gerry Conway sea ningún mindundi. Hablamos del hombre que mató a Gwen Stacy, que co-creó al Punisher, a Jason Todd, Firestorm o Power Girl y que escribió el primer crossover entre las dos grandes editoriales mainstream con Superman vs. The Amazing Spider-Man. Hablamos de dos leyendas vivas y Conway en activo hasta hace no tanto. Es por esto que tampoco los logros del guionista de Brooklyn palidecen ante los de su compañero dibujante. Sin embargo, su producción ha sido tal, que han resultado inevitables las proverbiales cal y arena en los cientos de comics que ha escrito, mientras que cuesta ver un valle en la carrera llena de picos de su compañero García-López.

Así pues, ¿Conway aquí nos da la de cal o la de arena? Pues sea cual sea la buena en esa expresión, yo diría que nos quedamos con ella. A priori nos las tiene todas consigo, ya que este Superman vs. Wonder Woman es un proyecto de corto desarrollo y que inevitablemente tiene que pasar por ciertos puntos del checklist obligatorio de cruces entre héroes. Pero aún así, se las apaña para dejar unas cuantas ideas muy interesantes.

A nivel argumental, Superman vs. Wonder Woman, como su título indica, une en una aventura a dos de los tres miembros de la trinidad DC en una historia ambientada en plena Segunda Guerra Mundial. La existencia del Proyecto Manhattan llegará a oídos de buenos y malos y, mientras Superman y Wonder Woman debaten sus posturas al respecto con palabras y más que palabras, el Barón Blitzkrieg y Sumo el samurái tratarán de hacerse con los secretos de la bomba.

Superman vs. Wonder Woman

Con todo esto, ya sabemos que la estructura de la historia pasará por el planteamiento general básico de la trama, el encuentro, malentendido y festival de tollinas y, posteriormente, la tregua y alianza para un nuevo festival de mamporros, ahora con los villanos.

Y con todo esto, que es el tronco ineludible de la historia, Superman vs. Wonder Woman está lleno de montones de planteamientos y conceptos profundamente sugestivos. Desde la idea de esa especie de manuscrito encontrado o la inserción de acontecimientos y personajes históricos reales hasta el debate ideológico entre los protagonistas, nos llevan un peldaño más allá del mero tebeo de guantazos superheroicos.

Sin embargo, no es para nada mi intención tratar de ensalzar este tebeo en cuanto lo que no es su componente superheroico, sino todo lo contrario. Es importante para entender esto el contexto de publicación de Superman vs. Wonder Woman. Hay al menos dos detalles cruciales para explicar su peculiaridad. Por un lado, es un tebeo publicado a finales de 1977, es decir, en plena Bronze Age. Todo esto conlleva ya esa cierta implicación en temas socialmente relevantes de la época. Los cómics eran espejo de lo que estaba pasando y, por mucho que la historia se ubique en 1942, nos está hablando del pánico nuclear de los últimos tiempos de la Guerra Fría. Por otro lado, este era un proyecto especial, en formato tabloide dentro de la colección All-New Collectors’ Edition y, si bien el mercado directo estaba en pañales y tuvo una distribución más estándar, su calidad de objeto de coleccionista ya adelantaba ese cómic para otro público, que estaba llegando.

Sin embargo, dada su precocidad —aunque en esta época ya hubiéramos tenido por ejemplo el Green Lantern/Green Arrow de O’Neil y Adams o la saga de las drogas en Spiderman— tintar de esa cierta oscuridad de la realidad estos iconos luminosos que no se terminaban de quitar de encima la Silver Age, resulta curioso.

Superman vs. Wonder Woman

Así, tenemos dos figuras profundamente heroicas encarnando dos posturas antagónicas con respeto a las armas nucleares. Se referencia la batalla de Midway, el proyecto Manhattan, Los Alamos o el reactor Chicago Pile-1. Tenemos implicadas a las figuras reales del almirante Chester Nimitz, el secretario de guerra Henry L. Stimson, Albert Einstein o Roosevelt. Pero, en el otro lado, tenemos unos villanos llamados Barón Blitzkrieg y Sumo el samurái, un ayudante nazi enano, cazas japoneses pilotados por robots y un gran combate en las ruinas de una ciudad perdida en la Luna. Este es un tebeo que quiere ser Bronze o incluso más allá, pero que mantiene una enorme parte de su identidad en la edad de plata.

Superman vs. Wonder Woman es una especie de curioso eslabón perdido, testigo de dos épocas con un pie en ambas, que aún no sabe del todo a dónde ir y eso lo convierte en un cómic, si no único, al menos sí clave para entender la historia de los cómics de este periodo.

Y bueno, que esté dibujado por un José Luis, Gracía-López en estado de gracia igual también ayuda. Por más que no sea este reseñador muy amigo de los tamaños oversized, en este caso están justificados, ya que se trata del formato primigenio de publicación e incluso los originales que dibujó eran más grandes de lo habitual, con lo que el arte del dibujante gallego está concebido para lucirse. Las coreografías de lucha son deliciosas, la armonía con la que se mueven y gesticulan sus personajes, la energía que derrochan sus composiciones… no voy a decir que sea absolutamente necesario leerlo en este tamaño, pero tampoco le hace ningún mal.

Lo único no tan bueno es que al ser formato grapa y en este tamaño — al fin y al cabo es un facsímil y originalmente salió así— la integridad estructural de este cómic no es muy allá y conviene colocarlo con algún soporte rígido. No obstante, más allá de formatos, Superman vs. Wonder Woman ha resultado ser un tebeo con muchos más alicientes que lo que inicialmente nos trae a la cabeza el típico crossover de este tipo.