Saludos, queridos lectores. Si, aquí. Soy yo, el anciano sentado en el banco del parque y que está alimentando a las palomas. Es que he venido de incógnito para entregaros un microfilm con la reseña del tebeo de hoy. Y tenemos el tomo cero de la serie del Super Agente 327, cuarto que publica Dolmen.
Seguramente si le preguntamos cualquier lector qué serie de Dolmen recomienda para un regalo, no sería este Super Agente 327 la que nos dijera. Casi seguro que nos recomendaría cosas como Los hombrecitos, los Casacas Azules, la Linea Albion…
Y eso sería una pena y un error.
Porque esta serie de Martin Lodewijk no solamente es una serie muy bien escrita y dibujada, si no que posee otra característica que no siempre encontramos:
Nos hará reir sin importar que sus historias tengan 50 años.
Y cerraremos el tomo con una sonrisa idiota y adorable en nuestros labios.
Estamos ante una serie que ha envejecido muy bien. Su humor, tanto a nivel de guión como narrativa gráfica, están en ese limbo atemporal propio. Y de esa manera, lejos del realismo realista de otras obras, nada nos parece fuera de lugar. ¿Qué hay que ir ocn traje y paraguas a ver un partido al otro lado del océano? Pues es lo normal entre caballeros. ¿Que hay que colarse en un sitio supervigilado? Seguro que algún guardia tiene mi misma talla y le puedo robar el uniforme.
Esa es la magia de la escuela de Marcinelle.
Las historias de este tomo son, menos una, relatos cortos. Eso ayuda a leerlas cómodamente, sin el «empacho» de otros integrales cuyo contenido se pensó para leerse en pequeñas dosis. Démosle un repaso a lo que tenemos aquí:

Dossier: El Fútbol es la Guerra. Historia corta sobre futbol que a veces me recuerda a Tintin y a veces a Ibañez. Inocente y muy divertida.
Dossier: El Foso de los Leones. La historia más larga, un álbum en sí misma. Tiene nazis, soviéticos, secretos de ls última guerra, aventuras, espías, humor absurdo y… si, y leones.
Dossier: La Llama Olímpica. Jajajajaja, ay que me meo de la risa. Buenísima, creedme.
Dossier: Doble Cambiazo. ¿Sabéis esas películas de cambiazos, de robos, de confusiones y de gente corriendo por los pasillos de una casa enorme buscándose y escapándose unos de otros? Pues eso.
Dossier: El Círculo de los Brujos. Quizás la historia más fuera de lugar, porque juega a confundirnos acerca de sila magia es real o no. ¿Espoiler? Que sale un macho cabrío con un cuchillo de sacrificios en la portada del tomo, oigan.
Dossier: Intriga en el Trópico. Siguiendo la estela de las historias «serias» de espionaje, nos ofrece una aventura que se sale de la norma y pierde esos chistes simpáticos para mantener un tono más serio y formal.
¿Qué más podría deciros, sin necesidad de que me torturéis? Chistes recurrentes, un cierto miedo al vacio que hace que aparezcan personajes secundarios por todas partes, muchas veces con sus propios chistes independientes. Y sobre todo el sentimiento de que estamos leyendo por el placer de leer. Sin tener que investigar o viajar a través de múltiples capas de lectura o dobles sentidos?
La traducción del neerlandés al morse, de ahí al código binario y finalmente al español ha sido obra de María Rossich.
Los extras incluyen artículos sobre la serie y la época. Tambien tendremos textos sobre las historias de este tomo, incluyendo dos pequeñas historias a mayores. En perfecto castellano, por supuesto.
¿Por qué leer SUPERAGENTE 327 (1969-1976)?
Te vas a reir a mandíbula batiente. Un humor que a pesar de tratar temas espinosos es inocente y blanco.Un dibujo que te hará releerlo buscando los chistes en segundo plano.
¿Por qué no leer SUPERAGENTE 327 (1969-1976)?
Eres un agente secreto enemigo…


