Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Spiderman ‘94

Spiderman ‘94
Guion
J.M. DeMatteis
Dibujo
Jim Towe
Color
Jim Campbell
Traducción
Santiago García
Formato
Rústica. 128 páginas. Color
Precio
12€
Editorial
Panini Cómics . Mayo 2026
Edición original
Spider-Man '94 #1-5 (Marvel)

Resulta curioso cómo, sin comerlo ni beberlo, toda la actualidad Marvel parece llevarnos de algún modo a Spiderman ‘94. Por un lado, es obvio que esta serie tiene su origen en el éxito de X-Men ‘97, que está emitiendo justo ahora su segunda temporada. Por otro lado, el componente nostálgico y la presencia de un clásico como J.M. DeMatteis nos sitúa dentro del que ha sido el sello de identidad de C. B. Cebulski al frente de la división de cómics de Marvel, justo cuando nos enteramos de que ya no recaerá en él esta misión. Y para colmo, su sucesor será Steve Wacker, viejo conocido de nuestro trepamuros, editor responsable de Brand New Day o Superior Spider-man.

Y cierto que todo esto no son sino un puñado de casualidades sin nada que las ponga en común, pero no dejan de ser una curiosa coincidencia y tampoco es que esté mucho más cogido con pinzas que el planeamiento de Spiderman ‘94. Este cómic se ha venido a vender como la sexta temporada de la serie de animación que se emitió originalmente entre 1994 y 1998, pero muchos de los acontecimientos y personajes de los que parte no serían creados hasta años después. Tanto J.M. DeMatteis como Jim Towe recogen cosas de aquí y allá, parte de lo que nos dejó la serie de animación, pero deja manga ancha para un buen puñado de licencias.

Spiderman ‘94

Spiderman ‘94 sí arranca de donde lo dejaron aquel 31 de enero de 1998 en la tele. Incluso hacen una especie de resumen de lo que nos ha llevado hasta aquí, pero pronto todo esto deja de tener excesiva importancia y se convierte en el patio de recreo sobre todo de J.M. DeMatteis para hacer una especie de historia alternativa, que tampoco se diferencia tanto de lo que ya hiciera en La sombra del Duende, La cacería perdida de Kraven o Ben Reilly: Spiderman.

En cualquier caso, primero es menester una breve contextualización de los autores de Spiderman ‘94. Quizá no sea tan necesario en el caso de J.M. DeMatteis, dado que es un clásico de sobra conocido y de su pluma han surgido cómics que, por diversos motivos, son auténticos hitos de las historia del cómic. De esta categoría me salen al menos su JLILa última cacería de Kraven o, en otro ámbito completamente distinto, Moonshadow, el primer cómic totalmente pintado publicado en los USA. Se trata de un autor con casi medio siglo de carrera en la que ha escrito más de un millar de cómics, una quinta parte de los cuales han sido tebeos de nuestro trepamuros favorito en sus distintas cabeceras, con lo que algo sabe de telarañas este señor.

Jim Towe no es del todo un recién llegado y, aunque tal vez le falta un gran obra continuada con la que identificarle —lo mas parecido es el relanzamiento de Youngblood de 2017, inédito por aquí— lleva ya alrededor de una década repartiendo sus trabajos entre Marvel y Valiant, fundamentalmente números sueltos. Pese a sus limitaciones, a nada que se investigue sobre su figura descubrimos que es un auténtico entusiasta de los cómics de superhéroes y los lleva en la sangre desde niño. Si le añadimos que es hijo de 1990 y que sin duda creció con la serie animada, Spiderman ‘94 ha tenido que ser un pequeño sueño de friki cumplido.

Curiosamente, esta era una de las pocas series donde Peter Parker no era ya un adolecesnte, sino que nos encontrábamos ya en esa etapa holgadamente postuniversitaria de los cómics que le eran coetáneos. Al final esto fue una seña de identidad única de este serie, ya que en cada encarnación animada lo habitual ha sido encontrarnos con un Parker mucho más joven. La versión de Towe , sin embargo, tal vez está algo rejuvenecida porque parece fusionar la de la serie animada con la nos viene dando Tom Holland en el cine. Con todo, Spiderman ‘94 arranca de manera fiel y consecuente con lo que vimos en la serie.

Spiderman ‘94

Comienza así resolviendo en elipsis la búsqueda de Mary Jane, tras el festival de vórtices, clones y bodas, e incluso haciendo una especie de recapitulación de lo que se contó en los dibujos animados. Bueno, y también alguna cosa que no. Y es que al final no tarda mucho en destaparse la excusa para montarse la nueva historia que poco o nada tiene que ver con la mítica serie de los 90.

Spiderman ‘94 nos va a mostrar las versiones de este universo de Kaine, Morlun y Ezekiel, pero salvo que Morlun se alimenta de la energía vital de avatares animales, nada de lo demás es lo que podríamos esperar.

Lo que en realidad podemos encontrar es un condensado de continuidades variadas, más aportes de nueva cosecha. He de decir que, hasta cierto punto, sí han capturado esa dinámica que teníamos en la última mitad de la serie donde no se dejaba siquiera terminar un hilo antes de comenzar el siguiente o incluso los siguientes. Todo sucede sin apenas respiro en una mezcolanza de continuidades, tirando de repaso de greatest hits y de algunos de los fetiches habituales del guionista. De hecho, tenemos aquí un poco del DeMatteis dramático de La última cacería o El niño que llevas dentro, pero también el de la comedia de JLI, casi simultáneamente, si bien es cierto que sin la misma intensidad de antaño. Pese a la evidente profesionalidad del neoyorquino, tal vez por lo compacto o la falta de vigencia de esta historia, que llega mucho tiempo después y sin perspectiva de trascendencia, todo sabe un poco a fan fiction y nada llega a tener el peso que parece requerir.

Obviamente no ayuda el dibujo de un Jim Towe entusiasta, pero algo rudimentario. El trabajo de Towe se ve aquejado de evidentes carencias en cuanto a anatomía, narrativa y acting. No es desastroso, pero no pasa de ser funcional y se queda escaso en la mayoría de los momentos donde se requiere ese plus de drama con el que DeMatteis cuenta.

Se puede leer en el Spot on final que había una cierta intención de continuar, si esta serie funcionaba, pero ni los números parecen haber sido gran cosa ni digamos la carne que pusieron en el asador da para ello. Desde el primer instante Spiderman ‘94 se percibe como una proyecto pequeño para aprovechar la ola nostálgica y sin demasiada proyección. Simpático, pero anecdótico.

Spiderman ‘94

En cualquier caso y viendo que Marvel está a punto de iniciar una nueva deriva, todo podría ser, pero no parece claro que este tipo de pequeños experimentos anclados en la nostalgia vayan a continuar. Siempre fueron más una apuesta personal de Cebulski, inofensiva para las arcas editoriales, pero igual de inofensiva en cuanto a alcance o relevancia. Estos experimentos han servido, al fin y al cabo, para poder seguir viendo nombres como Peter David, Jim Starlin, Chris Claremont o este DeMatteis en los últimos años, pero casi como una especie de reserva de retiro para veteranos, sin demasiada confianza en lo que estos grandes autores son —o eran — capaces de dar.

Parece ser que, cosas de los ciclos, la nostalgia dosmilera está comenzando además a desplazar la de los 90 y pronto títulos como Spiderman ‘94 quedarán en el olvido bajo la siguiente moda… y es que a veces la nostalgia es efímera y cruel, amigos.