Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Spectregraph

Spectregraph
Guion
James Tynion IV.
Dibujo
Christian Ward.
Traducción
David Domínguez.
Formato
Cartoné, 216 págs, color. 21,5x27,5 cm.
Precio
36€.
Editorial
Norma Editorial. 2025.
Edición original
Spectregraph #1-4 (DSTLRY).

Siguen llegándonos obras del sello DSTLRY, con un cuidado especial por el dibujo y equipos creativos bastante llamativos. En esta ocasión hablamos de Spectregraph, con James Tynion IV al guion y un Christian Ward que da rienda suelta a la experimentación visual, dando pie a un cómic que, aunque te interese menos la trama, solo por su aspecto visual ya merece que nos detengamos un poco a analizarlo. Spectregraph está editada por Norma Editorial, y se trata de una obra de terror, con algunas reminiscencias a otros trabajos de Tynion, pero con la ventaja de ser una obra autocontenida de solo 200 páginas de historia.


La historia gira en torno a una misteriosa mansión que durante décadas ha sido objeto de curiosidad para los aficionados a la parapsicología y el ocultismo, puesto que corren rumores de que habitan fantasmas en su interior. Su dueño mantuvo a raya a todos los curiosos todos estos años pero ahora la mansión es puesta en venta. Una agente inmobiliaria desbordada en su vida privada, acude para mostrar la vivienda a un extraño grupo de personas interesadas en comprarla. Lo que encontrarán en su interior… cambiará por completo su vida.

El título hace un juego de palabras con los espectrografos, que se definen como aparatos que descomponen la luz o las ondas sonoras en sus componentes espectrales para obtener un registro gráfico o fotográfico llamado espectro o espectrograma. Sin intención de profundizar más, y conociendo anteriores trabajos de Tynion, no hay que ser un lumbreras para prever qué podemos encontrarnos en las páginas de esta obra. Es más, con un par de cambios en la trama, si alguien hubiera dicho que estamos ante un spin off de The nice house on the lake, no solo mantiene ese sutil tono cercano a lo sobrenatural sino que el aspecto gráfico, con todo lo distintos que son Álvaro Martínez Bueno y Christian Ward, comparten más de un punto en común en el tono general de la obra. Como también era de esperar para los que conocemos el trabajo del guionista, ese toque sobrenatural esconde otras temáticas interesantes. En esta ocasión vamos a tener temas como la maternidad desbordada, los conflictos internos y el aceptarnos como somos, o la dificultad para aceptar la separación.


Es gracias a estos temas como Tynion construye unos personajes reales, con una evolución interesante y creíble, que nos hacen conectar con ellos. Como siempre, nos identificamos mucho mejor con aquellos que son falibles, con defectos, a los que les cuesta mucho salir adelante que con otros a los que todo les va bien en la vida y no tienen que esforzarse por nada. La protagonista es una madre soltera, que intenta cuidar de su hijo, y a la que no le va del todo bien económicamente. Acepta enseñar esa casa, por hacer un favor a la empresa y al olor de una generosa comisión de venta.

Sin entrar demasiado en detalles, por evitar spoilers, todo lo que rodea al terror y a los fantasmas, como en otras obras de su guionista, es tratado con mesura y buscando más el terror psicológico que el susto o la intensidad emocional. Comprendiendo lo que propone por temática como funcionamiento de la casa y su contenido, casi resulta más aterrador. Además, me ha recordado en cierto modo a una película de principios de los años 2000, 13 Fantasmas, de la que guardo muy buen recuerdo. Sí, probablemente sea de esas películas que es mejor el recuerdo que la película en sí, pero es un tipo de terror que creo que funciona especialmente bien.

Pero si algo llama la atención de la obra es su espectacular tratamiento gráfico. Ward alterna entre un dibujo de trazo espontáneo, a vuelapluma, con el detalle justo (muy a lo Bastien Vivès, salvando las distancias) y un color que parece más plano de lo que realmente es; con otro estilo más pictórico, haciendo uso de acuarelas con las que desarrolla la parte más extradimensional de la historia. Gracias al tamaño aumentado de todas las ediciones de DSTLRY tenemos un dibujo que monopoliza en gran medida la obra, busca impactar al lector.


En definitiva, Spectregraph es una historia de fantasmas y de ocultismo, que vuelve a utilizar lo sobrenatural para contarnos historias cotidianas, de gente que se esfuerza por salir adelante, y que no siempre lo consigue, unas veces por los propios errores y otros por carecer de las herramientas necesarias para superar los obstáculos. Una obra visualmente espectacular, con un guion que nos va a recordar a otras obras similares pero que funciona especialmente bien y se beneficia de lo autocontenida que resulta la historia.

Lo mejor: Visualmente es un espectáculo, con esos cambios de estilo. A pesar de no ser una trama que destaque por la originalidad creo que funciona perfectamente.

Lo peor: Su tamaño repercute sobre el precio, y probablemente pase más desapercibida de lo que merece.