Es la hora de las tortas!!!

Es la hora de las tortas!!!

Somna

Somna
Guion
Becky Cloonan y Tula Lotay.
Dibujo
Becky Cloonan y Tula Lotay.
Color
Lee Loughridge, Dee Cunniffe y Tula Lotay.
Traducción
Gema Moraleda.
Formato
Cartoné, 200 págs, color. 21,5x27,5 cm.
Precio
35€.
Editorial
Norma Editorial. 2025.
Edición original
Somna #1-3 (DSTLRY).

Comienzan, de la mano de Norma Editorial, a llegarnos las primeras obras del sello DSTLRY a nuestro país y la primera que lo hace es Somna, el cómic con el que Becky Cloonan (Wonder Woman, X-O Manowar) y Tula Lotay (Cadáveres) ganaron el premio Eisner en 2024 a la mejor nueva serie. Las principales características que definen a esta nueva editorial americana es que los autores no solo poseen  los derechos de sus obras, sino que poseen el estatus de socio de la empresa, y además están presentadas en un formato de mayor calidad y tamaño. Hay que decir que la edición de Norma copia las características de formato y en este caso lo considero un acierto, por el espectacular y vistoso trabajo gráfico.


Lo que nos cuenta Somna es la historia de Ingrid, la joven esposa del alguacil de una pequeña localidad en, diría, el siglo XVII, que comienza a experimentar unos extraños sueños en los que un oscuro hombre de aspecto demoníaco dispara su lujuria a niveles muy altos. En el pueblo comienzan, al mismo tiempo, a suceder una serie de extraños sucesos por lo que la sospecha de una implicación de brujería comienza a despertarse entre sus habitantes. Ingrid intenta ser una buena esposa, pero no puede evitar los sentimientos que aparecen en su cuerpo cada vez que se va a dormir. Y eso es algo que en aquella época no estaba precisamente bien visto.

La propuesta de las dos autoras me ha parecido muy original e interesante por varios motivos. El primero de ellos es cómo cuentan una historia en la que una mujer que tiene pulsiones eróticas y necesidades físicas estaba mal visto y podía pensarse que el diablo había entrado en sus cuerpos. Es algo no tan anticuado, y que pone de manifiesto que aún arrastramos algunos vestigios de aquellos tiempos y, aunque cada vez está más normalizado, todavía hay demasiados lugares en el mundo en los que el deseo sexual de una mujer no cuenta con buena imagen.


Lo segundo que más llama la atención es la propuesta gráfica, repartida entre ambas autoras, una con un estilo de tintas más convencionales pero con personalidad y la otra con ese estilo pictórico más realista. Al principio de la obra, el dibujo de Lotay queda relegado a esa parte más onírica de la historia, pero a medida que avanza la historia y los sueños de Ingrid comienzan a dar la sensación de que pueden no estar tan separados de los momentos de vigilia como podríamos pensar, el trabajo de ambas autoras comienza a mezclarse y a no ser tan claro quién dibuja qué realidad. De hecho, comentaban las autoras en una entrevista que incluso empezaron a entintarse entre ellas para que esa evidente barrera estilística fuese cada vez más tenue.

Así, se nos presenta una historia de terror folklórico en el que la tensión recae en el miedo a una sociedad con normas excesivamente rígidas y a la continua duda entre qué es real y qué no. No voy a repetir las referencias recientes por obvias, y porque sinceramente las he leído demasiado y reconozco que llegaron a condicionarme la lectura. Solo es necesario decir que los personajes son creíbles y los diálogos frescos, habiéndome gustado especialmente que algunos de los hombres de la historia se muestren con matices y salgan de esos estereotipos predecibles, presentando dudas y mostrándose como seres empáticos. Es algo que en este tipo de historias no suele ser tan habitual y las autoras demuestran que la superstición no tiene por qué estar reñida con el amor entre dos personas.

La edición de Norma incluye numerosos extras: Ilustraciones de las dos autoras, así como de otras artistas invitadas de la talla de Emma Ríos o Emily Carroll. También se incluyen muchos bocetos, tintas y trabajos preliminares para la obra, y una historia corta independiente, pero que encaja bien con la historia principal.

Somna
En definitiva, Somna es una propuesta bastante interesante con un trabajo gráfico espectacular, un cómic de terror psicológico con muchas referencias evidentes aprovechadas para jugar con la predisposición del lector. La edición en tamaño «europeo» y el papel estucado de calidad hace honor al dibujo, aunque por otro lado encarece un poco el resultado final, algo a lo que por desgracia nos estamos acostumbrando demasiado últimamente. Una sugerente historia de crítica a la criminalización del deseo femenino en la que la duda de qué es real y qué no atrapará al lector desde el primer minuto de lectura.

Lo mejor: El dibujo es francamente espectacular. La edición es muy completa y de gran calidad. Extras interesantes. El mensaje subliminal.

Lo peor: No gustará a lectores que prefieran que le den todo mascado y tengan que sacar su propia interpretación.