Ed Brubaker entró como guionista en la serie del Capitán América y se marcó la, probablemente, mejor etapa que ha tenido el personaje en... Marvel Omnibus. Soldado de Invierno de Ed Brubaker

Ed Brubaker entró como guionista en la serie del Capitán América y se marcó la, probablemente, mejor etapa que ha tenido el personaje en sus casi setenta años de historia. Trajo de vuelta a Bucky en una historia que Marvel acabaría adaptando posteriormente al cine, mató al Capi, sustituyó a Steve por Bucky como nuevo Capitán America, trajo de vuelta a Steve… para acabar matando al pobre Bucky a manos de la hija de Cráneo Rojo durante el evento Miedo encarnado . Pero cualquier lector veterano sabe que la muerte en el cómic de superhéroes es… cuanto menos, un concepto más bien volátil. Brubaker escribió un epílogo de la serie donde se revelaba que Bucky no había muerto y que su supervivencia se mantuvo oculta para provocar la vuelta de Steve al uniforme de defensor de los estadounidenses. Marvel Omnibus. Soldado de Invierno de Ed Brubaker  incluye dicho epílogo más los primeros 14 números de la serie regular que protagonizaría el bueno de Bucky. Panini ha publicado estos números dentro de su línea Omnibus, con un tamaño algo superior al habitual.


Brubaker nos presenta en sus catorce números tres arcos argumentales que se van entrelazando unos con otros. Así, tenemos una primera historia donde se presenta el estatus del personaje como agente en la sombra y cómo hará equipo con la Viuda Negra (con quien mantiene una relación amorosa) para evitar un atentado perpetrado por el Fantasma Rojo y Lucia Von Bardas contra nada menos que el propio Dr. Muerte. Se habla de tres agentes durmientes como lo fue en su día el propio Bucky, que estarán envueltos en este atentado, pero también sirve para que en el siguiente arco veamos cómo Leo Novokov, uno de ellos, persiga e intente acabar con Bucky, al que considera un traidor. Esta apasionante historia dará pie al tercer arco del tomo, donde el Soldado de Invierno tendrá que hacer equipo con el Capi, Ojo de Halcón, Lobezno e incluso Daredevil para intentar rescatar a la Viuda Negra.

Brubaker estaba en su mejor momento dentro del cómic superheróico. Es capaz de conseguir convertir una historia con gorilas con ametralladoras, el Dr. Muerte y un colorido carrusel de superhéroes en una historia de intriga y espionaje de muy alto nivel, donde la pompa y los fuegos de artificio del colorido mundo de los superhéroes no es más que un adorno para una enrevesada trama que toma sentido cuando es leída por completo. Eso provoca, además, que el ritmo de la lectura se vaya haciendo realmente trepidante conforme avanza, siendo el último arco una lectura difícil de dosificar, puesto que a la trama se le van añadiendo unos giros muy inteligentes y perfectamente disimulados hasta el momento.


Como suele suceder, el guionista se hace acompañar de dibujantes de primer nivel, que saben transmitir a la perfección el ritmo que quiere y que cuidan muy bien la ambientación. En esta ocasión son Jackson «Butch» Guice en los arcos primero y tercero, mientras que Michael Lark se hace cargo de la segunda historia del tomo. Guice realiza un trabajo espectacular, con un estilo que recuerda por momentos a Neal Adams, Jack Kirby, Tim Sale o Bill Sienkiewicz, con una composición de página muy dinámica y atractiva. Lark es más sobrio en su narrativa, con unas composiciones de página más conservadoras (sin tanta línea oblicua), pero que mantiene a la perfección el tono que ha aportado Guice hasta el momento, sin que se produzca un salto visual relevante. El color, en su mayor parte obra de Elizabeth Breitweiser, es otro de los fuertes de la serie, con unas paletas de colores apagados, que contribuyen a enfriar esas ambientaciones lluviosas o nevadas, para dirigir bien la atención con pequeños focos de color cuando es necesario.

En definitiva, Marvel Omnibus. Soldado de Invierno de Ed Brubaker  es una obra redonda, que se puede leer sin necesidad de haber leído nada antes, puesto que contiene la información relevante en atículos de introducción, epílogo y ese primer número del evento Miedo encarnado , y que va de menos a más, comenzando como una historia de aventuras y se va transformando poco a poco en una apasionante trama de espionaje y ajustes de cuentas. El final es tan impactante como redondo, y dejó a manos de Jason Latour una serie que no tardó en perder sentido tras haber dejado el listón tan alto, y que sería cancelada, apenas cinco números después de irse Brubaker. Un auténtico regalo para cualquier lector de cómic, con un formato aumentado de tamaño que son un absoluto deleite para apreciar el trabajo de dos dibujantes en estado de gracia.


Lo mejor: Cómo va de menos a más. El trabajo de Guice y Lark. Cómo la historia cobra sentido como un todo cuando se llega al final.

Lo peor: Que Brubaker solo nos regalara catorce números…

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Alejandro Martínez

Alcalde no electo de Star City. Conocido en determinados círculos como "El páharo". Era el único que justificaba sus artículos en esta web, pero los caciques que la dirigen me han obligado a dejar de hacerlo... Sniff sniff.

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